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18 Septiembre 2021, Puebla, México.

Universidad y género: propuestas para una nueva visión en la BUAP

Universidades /Cultura /Sociedad | Opinión | 9.JUL.2021

Universidad y género: propuestas para una nueva visión en la BUAP

Mundo Nuestro

 

El presente documento fue elaborado en base a todos los planteamientos que se hicieron con respecto a la relación entre universidad y género en los distintos eventos académicos realizados en el marco del Foro Los Retos de la Educación Pública Superior en México en una época de cambios celebrado entre agosto y diciembre de 2020 y el Foro Los retos de la nueva agenda universitaria celebrados entre marzo y junio de 2021. Fueron especialmente recogidas las opiniones vertidas por ponentes y asistentes en los eventos Violencia sexual contra las mujeres en los ámbitos universitarios realizado el 8 de junio de 2021 y  Participación de las estudiantes hacia una agenda universitaria antipatriarcal realizado el 15 de junio de 2021.

 

 

Universidad y Género

(Planteamiento general y propuestas)

 

Dra. María Eugenia Mendoza Álvarez (Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas”, BUAP), Dra. Martha Palomino Ovando (Facultad de Físico Matemáticas, BUAP), Dra. Carolina Morán Raya (Instituto de Ciencias BUAP),  Dr. Francisco Vélez Pliego (Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, BUAP), Dra. Ada Celsa Cabrera (Centro de Estudios del Desarrollo Social, Facultad de Economía), Dr. Jesús López Olguín (Instituto de Ciencias BUAP). Cuerpo Académico 195 Sociología política y del desarrollo (ICSYH/BUAP): Dra. Blanca Cordero Díaz, Dr. Carlos Figueroa Ibarra, Dr. Hugo Moreno Hernández, Dr. Giuseppe Lo Brutto. Cuerpo Académico 93 Evaluación, Manejo y Conservación de Sistemas Agroproductivos y Forestales (ICUAP): Dra. Rosalía Castelán Vega, Dr. Víctor Tamariz Flores. Cuerpo Académico 130 Análisis Económico (Facultad de Economía). Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas” (Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas”, BUAP): Dr. José Luis Carrillo. Facultad de Ciencias Químicas (BUAP): Dr. Jesús Sandoval Ramírez. Preparatoria Enrique Cabrera Barroso Urbana: Mtra. Aleida Pardo Martínez. Sociedad Mexicana del Suelo: Dra. Lisett Santa Cruz Ludwig.Facultad de Piscología: Mtra. Verónica Hernández Escobar. Facultad de Biología: Antrop. Erika Sánchez Cruz, Dra. Angélica Trujillo Hernández, Mtra. María Concepción López Téllez. 

 

 

Planteamiento General

 

  1. A lo largo del último siglo, el mundo ha asistido a los paulatinos efectos civilizatorios de los movimientos de mujeres, las luchas feministas y  sus formulaciones en la teoría feminista y estudios de género. Son estas luchas y sus sistematizaciones en el pensamiento las que han logrado poner en entredicho a la cultura y sistema patriarcales. Además de ello, el mundo ha presenciado la creciente lucha del movimiento LGBTIA en pro del respeto a la diversidad sexual. Como consecuencia de ello la humanidad paulatinamente se ha ido sensibilizando con respecto  a la desigualdad de género, las diferentes expresiones de discriminación hacia las mujeres  y las sexualidades alternativas y ha ido construyendo un conjunto de valores que repudian  al machismo, la homofobia y la transfobia en todas sus expresiones.

 

  1. Han sido pues, estas luchas sociales y su teorización las que han cuestionado al sistema patriarcal, han construido una nueva visión de las relaciones entre mujeres y hombres, una concepción no binaria  acerca de la sexualidad, un nuevo pensamiento acerca de la masculinidad  y sobre todo una tolerancia cero hacia todas las manifestaciones  de intolerancia sexista, manifestaciones de odio de género y las violencias que les son consustanciales. Las luchas de las mujeres y de las feministas, las luchas de las sexualidades alternativas, han logrado un proceso civilizatorio que ha contribuido a humanizar a la humanidad. Asimismo desde los abordajes epistémicos y teóricos feministas del pensamiento complejo y la teoría crítica de la decolonialidad en nuestro continente, se ha fortalecido el análisis de las raíces coloniales que han venido reforzando el sistema patriarcal y sus prácticas. Estas raíces del sistema patriarcal y sus prácticas,  es necesario develarlas y deconstruirlas de manera sistemática desde una visión interdisciplinaria, multidisciplinaria y transdisciplinaria que se proyecte tanto en la estructura académica y en los diseños y contenidos curriculares de las diferentes facultades y escuelas de las Universidades.

 

  1. Es necesario que esta nueva cultura de género se vuelva predominante en cada uno de los rincones de la sociedad. En cada una de las diversas instituciones que la constituyen. Entre éstas últimas se encuentran las instituciones de educación superior y en lo que nos atañe, la propia Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La nueva agenda universitaria debe incluir de manera prioritaria los contenidos académicos y disposiciones jurídicas, organizativas, culturales que garanticen esta nueva visión de las relaciones de género que la humanidad ha ido conquistando en el siglo XX y en lo que va del siglo XXI. La perspectiva de género debe ser concebida como un tema transversal a todos los grandes temas que constituyen a la nueva agenda universitaria. Por ello la relación universidad y genero ha sido abordada en esta plataforma programática no solo en este epígrafe sino también en los restantes.

 

  1. El ámbito universitario no es ajeno a las más diversas formas de violencia sexual y de género, que por lo demás forman parte de una atmósfera social reproducida cultural e institucionalmente, como expresión del sistema patriarcal predominante que tiene como su piedra angular el control del cuerpo y de la sexualidad de las mujeres. Concebimos a la violencia sexual y de género como todas aquellas agresiones  o acercamientos no deseados  de carácter físico y emocional, verbal y simbólico  que degradan o dañan la autoestima, el cuerpo y/o sexualidad de la víctima y que por tanto atentan contra su libertad, dignidad e integridad física y que provocan daño psicológico, biológico o social. Estas agresiones van más allá de la corporalidad o del coito.

 

  1. El acoso sexual, manifestación de violencia sexual o de género,  es una realidad cotidiana  que permea las relaciones de poder que se observan en la universidad. La violencia de género y sexual es expresión de relaciones asimétricas de poder entre los distintos sectores de la universidad. Los espacios para estas formas de violencia son reales, simbólicos y virtuales. Académicas, trabajadoras administrativas, mujeres estudiantes son sometidas a las más diversas formas de agresión y las viven de manera diferente. Las agresiones de género y sexuales  gozan de la impunidad patriarcal y por ello son silenciadas  con vergüenza por las víctimas, o bien a través de otras prácticas machistas son neutralizadas o e invisibilizadas por el poder. La violencia sexual es la piedra angular de la dominación patriarcal y los cuerpos de las mujeres son los  rehenes para  reproducirla.

 

  1. Concebimos a la autonomía universitaria como una práctica social que debe favorecer la creación y difusión de conocimientos que articulen el pensamiento feminista y la perspectiva de género, a la vez que favorezca otras formas de deliberación democrática sobre todo si la universidad es sensible a los planteamientos de los movimientos sociales. Este es el espacio institucional que nuestra universidad puede ofrecer a la lucha por la transformación de las relaciones de clase,  etnia, raza y  para el tema que estamos tocando en esta parte de la plataforma programática, las relaciones de género, con una visión de interseccionalidad. Se trata de que este espacio, en el marco de sus funciones sustantivas, coadyuve a lograr un cambio cultural que haga surgir una nueva subjetividad masculina o masculinizada.

 

Propuestas para una nueva visión universitaria de género

 

  1. La nueva agenda universitaria debe contemplar por lo menos tres vertientes prioritarias, a saber: el fomento al desarrollo de un amplio programa interdisciplinario, multidisciplinario y transdisciplinario de docencia e investigación de estudios universitarios con perspectiva de género; la implementación de talleres y foros que construyan una nueva forma de convivencia social basada en el pleno respeto a la diversidad y en el ejercicio pleno de los derechos humanos; el diseño de mecanismos institucionales efectivos que prevengan y sancionen las conductas que auspicien la violencia de género y la discriminación.

 

  1. En relación a la primera vertiente señalada en el numeral anterior deberá instituirse en nuestra universidad un Programa de Estudios de Género y Feminismo de carácter interdisciplinario, multidisciplinario, transdisciplinario y desde la perspectiva del pensamiento complejo que provea de insumos a las instancias universitarias de conducción y toma de decisiones en materia de género.

 

  1. Propiciar una formación de lo/as jóvenes a lo largo de la educación media y superior no solamente de carácter informativo sino esencialmente pedagógico en el sentido ético, en los valores de la responsabilidad social, sensibilidad humanista, amor a la naturaleza y de manera muy importante en lo que se refiere a la perspectiva de género. Es necesario construir con las y los estudiantes nuevas masculinidades, nuevas femineidades desde una perspectiva de igualdad sustantiva.

 

  1. Propiciar un diseño curricular en las diferentes disciplinas procurando que los contenidos y bibliografías sean atravesados por la la perspectiva de género y del feminismo. Visibilizar en las bibliografías  aportaciones de académicas. De igual manera buscar la participación equitativa de investigadores e investigadoras, así como de mujeres docentes en los cuerpos académicos y en las diferentes instancias de los procesos de docencia e investigación, para que se vayan construyendo tomas de decisiones incluyentes.

 

  1. Las evaluaciones a las que estamos sometidos lo/as trabajadores académico/as deberán contemplar una perspectiva de género. Las académicas enfrentan la doble jornada de trabajo, actitudes discriminatorias y condiciones aún más adversas para la docencia y la investigación. En el marco del abandono de criterios gerenciales y productivistas los nuevos esquemas de estímulos y evaluación cualitativa deberán contemplar la situación diferenciada en la que se encuentran las trabajadoras académicas de nuestra universidad.

 

  1. Generar un Programa de Estudios de Género y Feminismo en la Universidad, que articule el que hacer académico de todas las disciplinas de nuestra Alma Mater, para garantizar la transversalidad de este enfoque en todos los procesos sustantivos de nuestra Universidad.

 

  1. Estas consideraciones deben tomarse también en cuenta para el caso de las estudiantes que enfrentan situaciones de maternidad y obligaciones familiares que ocasionan que enfrenten de manera desigual las labores relativas al desempeño y evaluación escolar.

 

  1. Procurar una participación con equidad de género en los distintos niveles de conducción académica y administrativa de la universidad: desde las academias, comités académicos, consejos de unidad y hasta el Consejo Universitario.

 

  1. La perspectiva de equidad de género y feminismo deberá estar presente también en el ámbito laboral y de derechos de las y los trabajadores académico/as y administrativo/as en los procesos de contratación, búsqueda de estabilidad laboral, prestaciones y trabajo digno.

 

  1. Auscultar participativamente con las distintas organizaciones feministas que actúan en nuestra universidad así como académicas, estudiantes y trabajadoras administrativas una evaluación del actual Protocolo para la prevención y atención a la violencia de género que rige en nuestra universidad, a efecto de introducir las modificaciones y actualizaciones que sean necesarias.

 

  1. Las múltiples vías y formas de violencia sexual y de género, el acoso y hostigamiento sexual, así como las más diversas actitudes discriminatorias,  deberán ser sometidos a un estricto escrutinio por parte de las autoridades universitarias en sus distintos niveles y  sancionados de manera firme  garantizando la seguridad de las víctimas.

 

  1. Instituir un observatorio de violencia, que  construya un mapa y un diagnóstico de estas violencias en nuestra universidad tanto en lo que se refiere a su locación como a sus distintas vías,  formas, manifestaciones e intensidades. Un procedimiento útil para la erradicación de las violencias contra las mujeres es conocer sus diferentes tipos.

 

  1. El establecimiento de un Protocolo que ampare a las víctimas de violencia, que garantice un acompañamiento  institucional de nuestra universidad con respecto a las víctimas de cualquier tipo de violencia. Este protocolo debe permitir su recuperación psicológica, la reparación del daño, su seguridad, alejamiento del agresor, garantía de no repetición y establecimiento de un archivo que identifique agresores y agresiones, una vez que los procedimientos han concluido identificado claramente el tipo de agresión y las responsabilidades del caso.