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1 Diciembre 2022, Puebla, México.

A la antigüita, o cómo romper con la tradición burocrática de la casta universitaria / Sergio Mastretta

Universidades | Crónica | 4.OCT.2022

A la antigüita, o cómo romper con la tradición burocrática de la casta universitaria / Sergio Mastretta

Notas sobre el primer informe de la rectora Lilia Cedillo

Detrás de cada acción hay una historia de vida. Con esa frase empieza Lilia Cedillo su informe, el primero como rectora, y sirve para pensar en ella, en su trayectoria como académica que rompe el molde tradicional de la casta política que ha gobernado la universidad pública en las últimas décadas.

La contemplo mientras habla en la serie de imágenes en la pantalla central del auditorio del Complejo. Voy de su figura en el atril a las imágenes entre estudiantes. Por un momento tengo la impresión de que son muchas las veces que aparece en la escena, pero resaltan aquellas en las que da clases. Y lo recuerda, no ha dejado el salón y el contacto con sus alumnos, y convengo que sin duda eso la distingue del perfil burocrático de Alfonso Esparza y los Enrique Agüera y Dóger, sus antecesores inmediatos. Lilia no es una burócrata pero no deja de ser una mujer política. No me explico fácilmente la presencia de una científica en este escenario sin las obligadas capacidades grilleras que se requieren para ocupar el principal puesto político en la universidad en el contexto de sus grupos históricos de poder.

Pero ahí está, pequeñita como es, en un evento sin la parafernalia mediática de otros años, mucho más en la medida de la BUAP de los ochenta, todavía retenida la escena en la rigidez de los pasos de ganso de las mujeres escolta y la somnolienta presencia del gobernador Barbosa.

No es una burócrata, pero no es la única cualidad que no comparte con aquellos tiburones de la política universitaria. Es una mujer, y ella no deja de recordarlo al subrayar que es la primera en 443 años de historia de rectores y machines en nuestra añeja institución. Y de ahí se desprende otra que es ineludible si se analiza el formato del evento: no saltan al primer plano videos y tecnologías con las que sobre todo Esparza accompañò sus discursos anuales, no lleyó su discurso en el tablero electrónico a espaldas de los espectaores ni dominó el escenario para sí misma como lo hacía su antecesor en el mismo foro. A la antigüita, ahí está la mesa ocupada por el gobernador Barbosa y el atril desde el que la rectora se dirige al público y desde el que lee un mensaje escueto en el tiempo y en el contenido.

 

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Extraigo dos cifras que ha dado la rectora Lilia. La de los 210 millonesa de pesos dipuestos para los académicos de la BUAP adscritos al Sistema Nacional de Investigadores. Y la de los 117 millones de pesos ahorrados.  De la segunda sólo anoto la explicación ofrecida para comprenderla y los interrogantes elementales que de ella brotan: "En materia de adquisiciones se privilegiaron las licitaciones públicas". La primera me deja perplejo. La segunda obliga a averiguar lo que esto significa: qué es lo que antes se privilegiaba. Como quiera, con los ahorros, dice Lilia, se construirán tres edificicios en Medicina, Microbiología y Comunicación.

Voy por más cifras anotadas en la libreta:

Tras la pandemia han regresado a clases presenciales 119 mil estudiantes.

Por la pandemia murieron 274 jubilados universitarios.

Aprobaron el examen y por tanto ingresaron 28,516  nuevos alumnos de entre más de 74 mil jóvenes que lo intentaron.

600 trabajadores que estaban contratados por outsourcing pasaron a formar parte de la plantilla institucional.

6,082 jóvenes se beneficiaron del Plan de Rescate para el Nivel Medio Superior y el Programa de Regularización de Licenciatura 2022.

381 alumnos que perdieron a sus padres por la pandemia recibieron un apoyo de 11 mil pesos.

Más de 45 mil estudiantes cuentan con una beca en la BUAP..

La universiad tiene 127 cuerpos académicos consolidados, el mayor número en país.

Se aprobaron diez nuevos posgrados. En total la BUAP ofrece 148 programas  repartidos en 13 especialidades, 16 especialidades médicas, 80 maestrías y 39 doctorados). 111 están registrados en el Sistema Nacional de Posgrados.

Se crearon 22 plazas, se otorgaron promociones a 301 maestros y  se dieron 271 definitividades para personal académico. Se incrementó el alcance del programa de estímulos, el cual benefició a más de mil 500 docentes.

 

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Encuentro en el face de la BUAP este mensaje que acompaña esta foto de la Rectora Lilia Cedillo: Jose Gilberto Benites Flores Felicidades Rectora , no olvide usted a los jubilados ,cuando yo me jubile nunca pensé el costo tan elevado que esta la canasta básica, antes la fiesta que organizaban para los jubilados nos daban esperanzas de un regalo ,hoy ni el sindicato organiza algo para los jubilados ,la universidad como tal puede hechar andar un proyecto para jubilados que todavía podamos trabajar ,de la manera más respetuosa le pido que nos hecho la mano .grasias

 

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Media hora antes del arranque del informe el sol rebota inclemente en la plancha frente al auditorio. No están, como en otros años, las chicas con sus banderolas buap para entretener el paisaje. Y ahí el interrogante de todos los años: el del papel de las universidades en el sometimiento de los problemas estratégicos de Puebla al análisis y el debate fundados en la investigación desde sus centros de conocimiento.

 

 

Universidad y sociedad entonces. La Doctora Cedillo no discurre por mis elucubraciones esta mañana. Su discurso se ocupa en todo caso de los conflictos y pesares que afectan a los estudiantes para los que la universidad pública poblana es la única opción para salir adelante. Vuelvo a la frase con la que inicia: detrás de cada acción hay una historia de vida. Concuerdo con que en la universidad se construyen miles. En la pantalla se cuentan dos juveniles, las de la chicas que fueron a dar a la NASA y a un laboratorio en Alemania, y la de una mujer ejemplo de otras trece mil personas en 112 municpios que participan en la Universidad para Adultos, un programa de educación continua que la BUAP realiza y del que yo no tenía idea de su existencia.

Comprendo por lo pronto que la universidad pública sí está para eso.

Valoro así la postura de Lilia Cedillo, a la antigüita, rompiendo con la tradición burocrática de la casta universitaria.