SUSCRIBETE

1 Diciembre 2022, Puebla, México.

Morena sin derechos humanos / Carlos Figueroa Ibarra

Política /Sociedad | Opinión | 4.OCT.2022

Morena sin derechos humanos / Carlos Figueroa Ibarra

 

En artículos anteriores me he referido a la manera en que se hizo el proceso del III Congreso Ordinario de Morena (acarreo por maquinarias electorales) y también a los criterios y mecanismos que se usaron para elegir al nuevo Comité Ejecutivo Nacional (personas vinculadas a gobernadores y programas de Bienestar Social). Me referiré ahora a la composición actual del CEN de Morena en lo que se refiere a las carteras que fueron desaparecidas y las que perduraron. La pregunta fundamental que me asalta es: ¿Por qué fue eliminada la Secretaría de Defensa de los Derechos Humanos?

En primer lugar, cabe destacar que el anterior CEN contaba de 21 carteras y el que fue electo el 17 de septiembre pasado cuenta con apenas 12. Puede entenderse la desaparición de algunas de las secretarías como por ejemplo la denominada de Producción; la de Estudios y Proyecto de Nación; la de Fortalecimiento de Ideales y Valores Morales, Espirituales y Cívicos; la de Soberanía; la de Medio Ambiente y el Patrimonio Nacional; la de Bienestar; la de Combate a la Corrupción; la del Trabajo  y la  de Cooperativismo y Economía Solidaria.

La mayoría de estas secretarías nunca cumplieron el cometido para el que fueron creadas. Los encargado/as de dichas carteras nunca hicieron un trabajo que fuera en el sentido del área que les tocaba realizar. Más aun, la conducta y conocimientos de los titulares de estas secretarías, en no pocas ocasiones iban en sentido contrario de lo que implicaba el nombre de la secretaría que ocupaban. El que los secretario/as no hicieran un trabajo relativo al área de trabajo de sus carteras, en parte se debió a que la coyuntura entre 2015 y 2018 implicaba que los integrantes del CEN se dedicaran al trabajo territorial, a la promoción y a la defensa del voto.

En la primera sesión del CEN electo en 2015, el propio Andrés Manuel así lo hizo saber: era más urgente el trabajo territorial que el trabajo sectorial. Así las cosas, nos mandó a hacernos cargo de un estado o bien a hacer trabajo electoral para las elecciones a la gubernatura de Colima en enero de 2016 y otras elecciones que siguieron. Era previsible que en el III Congreso, casi la mitad de esas secretarías fueran desaparecidas, incluso la muy necesaria Secretaría de Formación Política, la cual funcionó poco y después fue aplastada por el centralismo que generó el Instituto de Formación Política. Así las cosas, la desaparición de la Secretaría de Formación Política solamente formalizó lo que sucedía de facto.

Sin embargo, cabe reiterar la pregunta: ¿es innecesaria la Secretaría de Defensa de Derechos Humanos que también fue desaparecida? Cabe especular que lo/as autores de dicha eliminación, hayan pensado que una vez estando gobernando Morena, no era necesaria una secretaría que se dedicara a defender los derechos humanos. Si ese fuera el caso, tienen una visión idílica de las transformaciones y piensan que México es un edén al ser gobernado por López Obrador y Morena.

Me parece una equivocación muy grande esta suposición. En primer lugar, Morena no gobierna en todo el territorio nacional en términos estaduales y municipales. Los violadores de derechos humanos de los sexenios y trienios pasados siguen ocupando posiciones de poder y siguen violando los derechos humanos. En segundo lugar, el que alguien llegue a ocupar una posición de gobierno o poder en nombre de Morena, no necesariamente lo convierte en un demócrata respetuoso de los derechos humanos.

El propio gobierno federal es un monstruo burocrático que puede efectuar violaciones a los derechos humanos, aunque el propio Presidente sea alguien rotundamente opuesto a dichas violaciones.

Acaso haya un motivo más profundo en la eliminación de la secretaría que defendía los derechos humanos. Para la actual dirigencia, Morena es concebida como un partido de Estado y no como un partido movimiento. El partido movimiento debe tener una autonomía con el Estado aunque éste se encuentre gobernado por integrantes de dicho partido. Por tanto, debe tener la libertad para denunciar las violaciones a los derechos humanos cuando estas sean observadas, independientemente de quienes hayan sido los violadores de dichos derechos. En tanto esto es así, la eliminación de la Secretaría de Defensa de Derechos Humanos es uno de los tantos síntomas de que la Morena que nació el 17-18 de septiembre es distinta a la que surgió en 2012 y triunfó en 2018.