abril 4, 2026, Puebla, México

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El entierro femenino de San José Chiapa

 ¿Sabías que San José Chiapa resguarda un tesoro de sabiduría milenaria bajo su tierra?

Los paisajes de San José Chiapa

Este espacio surge como parte de una experiencia compartida entre distintos actores sociales y comunitarios interesados en la investigación, rescate y divulgación de los bienes comunes en el paisaje del municipio de San José Chiapa, Puebla, así como de sus territorios vecinos, con la intención de fortalecer la participación colectiva y comunitaria en la gestión de futuros dignos desde un enfoque complejo y socioambiental.

Hace unos años, durante las investigaciones del Proyecto Arqueológico Audi (2015-2016), se realizó un hallazgo significativo en nuestra comunidad: el entierro de una mujer de alto rango junto a tres infantes. Este descubrimiento trasciende el registro material para convertirse en un testimonio de la profunda conexión que nuestros antepasados tejieron con el agua y el pantano de Chiapa, revelando el papel central de las mujeres en la gestión socioterritorial y la transmisión intergeneracional de saberes.

La Mujer y los infantes, un vínculo intergeneracional

En el centro del hallazgo se encontró a una mujer enterrada en posición sentada, mirando hacia el Oriente, el rumbo del sol naciente y la vida. Junto a ella, tres infantes acompañan este entierro en un contexto ritual que se vinculaba la fertilidad, el ciclo de la vida y la continuidad comunitaria. Este registro visibiliza la agencia femenina en la organización ritual y el cuidado del territorio, desafiando narrativas históricas que han invisibilizado el liderazgo de las mujeres.

Los símbolos del agua

El vínculo con el líquido vital está presente en cada detalle. Uno de los bebés (un neonato) fue colocado sobre un plato de barro decorado con ondas y puntos que representan el movimiento de las corrientes de agua, evidenciando una cosmovisión donde el agua no es recurso, sino entidad con agencia. Las arqueólogas también localizaron una pieza de piedra con las “anteojeras” asociadas a Tláloc, y una estructura de barro llamada “cista” que probablemente funcionaba como contenedor simbólico de agua o pozo ritual.

Memoria arqueológica y memoria viva

Este hallazgo, interpretado desde el diálogo de saberes entre la arqueología y la memoria comunitaria, nos revela cómo las mujeres de alto rango en San José Chiapa antiguo tejieron vínculos sagrados con el agua, el pantano y las futuras generaciones. Lejos de ser un paisaje pasivo, el entorno lacustre era reconocido como entidad viva con la que se establecían relaciones de reciprocidad. Este registro dialoga con la memoria viva de las familias chiapeñas que aún reconocen al pantano como fuente de identidad y sustento.

Un legado que interpela

Hoy, este registro milenario llama la atención a nuestras prácticas actuales: proteger el agua y los humedales de Chiapa no es solo una necesidad ecológica, es un acto de justicia intergeneracional y continuidad con quienes habitaban este territorio con conciencia socioambiental. Al conocer nuestra historia reafirmamos la importancia de valorar y defender el agua en San José Chiapa, honrando así la sabiduría de las mujeres ancestrales que entendieron el cuidado del territorio como cuidado de la vida misma.

Dibujo reelaborado con IA, original de Jezabel Luján Pinelo. 

¡Nuestra tierra cuenta una historia de respeto y reciprocidad con la naturaleza que debemos seguir honrando!