De 2013 al 2022, sólo 17 jueces… habían acudido a cursos o eventos sobre derecho ambiental. Redes Quinto Poder
Antes de iniciar, quiero manifestar que este texto se lo dedico a un gran compañero Universitario y militante comunista: A la memoria de Miguel Ángel Ruíz Sarmiento, férreo defensor del cerro de Amalucan y presidente hasta su muerte, del colectivo Matlacueitl Alseseca
El pasado fin de semana, se llevó a cabo una nueva movilización en contra de la imposición del cablebús, con sus clásicas consignas repetidas por los jóvenes: Armenta ecocida, que juega con nuestras vida, parques sí, Cablebús no, No es progreso, es ecocidio, La tierra no se vende, se ama y se defiende, gritadas a todo pulmón y dichas con rabia y alegría. Fue una movilización festiva, alegre, jocosa. Más tardó la marcha en llegar al asta bandera del zócalo de la ciudad y todavía resonaba el eco de las voces de los jóvenes cuando empezaron a llegar vía whats, las noticias de la deleznable encuesta elaborada por el CISO de la UAP y a partir de ese momento, prácticamente todos los medios, en nado sincronizado, empezaron a difundirla profusamente y uno que otro periodista, a tratar de justificar lo injustificable. Parecía una estrategia sacada del manual de conflictos. Estrategia muy utilizada en la Sierra Norte, en contra de los pueblos opositores a la instalación de la minería a cielo abierto, hidroeléctricas, entre otros proyectos de muerte.
Después de escuchar a los jóvenes que tomaron la palabra, me quedó la sensación de que los opositores al cablebús no tienen una estrategia común y conjunta, son sin embargo, un gran agregado de personas, colectivos y vecinos pero que a su vez, al no tener una estrategia común, el gobierno estatal los podría dividir. De ninguna manera estoy sugiriendo una organización jerarquizada ni mucho menos.
Fue al final de la marcha que pude platicar con Gustavo Juárez, actual representante del Colectivo Matlacueitl Alseseca, quien me expreso su preocupación, por lo que pueda pasarle al cerro de Amalucan, pues está considerada la instalación de una estación del cablebús.
Algunos elementos históricos, arqueológicos y ambientales del cerro de Amalucan
Algunos estudios e investigaciones nos mencionan que el sitio fue habitado por población Olmeca-Xicalanga, Totonaca y Nahua y significa lugar que se encuentra a un lado del agua. El cerro posee un manantial de agua dulce. En los años 60 del siglo pasado, el DR. Melvin Melvin Fowler, investigó la zona y logró demostrar que los habitantes originarios del cerro habían desarrollado un sistema hídrico de canales para planificar el agua. Esta investigación la publicó en la revista National Geographic con el título de Un sistema preclásico de distribución de agua en Amalucan, México.
Para los años 90, la zona arqueológica del cerro fue invadida, nos comenta Gustavo, y en 1994, estando como gobernador del estado Manuel Bartlett, se decretó el cerro como área de Reserva Ecológica en el Diario Oficial del Estado y es de jurisdicción municipal. La investigadora de la UAP, Dra. María de Lourdes Flores Lucero, menciona en su investigación que: en 1992, se tenían registradas 227 hectáreas de las cuales 91.1 fueron fraccionadas para uso habitacional, quedando una superficie protegida de 135.9 hectáreas. 46 hectáreas están adjudicadas al municipio y 89 más pertenecían al empresario J. Petersen W.
En el 2016, el exgobernador Tony Gali anunció la creación de un Parque en el Cerro de Amalucan y para 2019 comenzaron sus trabajos anunciando también que el área natural solo poseía 70.
En el 2017, el Instituto Nacional de Antropología e Historia-Puebla, registro la zona arqueológica del cerro de Amalucan, con la clave E14B4321003, en el Catálogo de Sitios Arqueológicos en el estado de Puebla.
Imagen comparativa del área que se ha perdido de la Reserva Ecológica Cerro de Amalucan.
De tal suerte que el cablebús puede afectar no sólo la flora y fauna de los pocos, muy pocos parques y áreas verdes que nos quedan en la ciudad, sino también zonas y sitios arqueológicos, históricos o naturales.
Algo que me parece totalmente aberrante, viniendo de un gobierno que se dice democrático y progresista, es el hecho de que el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Movilidad, haya reservado por cinco años los estudios técnicos del Cablebús, bajo la falacia de que su divulgación podría dañar el interés del Estado. Curiosamente, esta reserva coincide con la finalización del actual gobierno. No solo se nos está negando el derecho a la información, sino también nuestros derechos a la consulta, a un medio ambiente sano, a la salud, a la justicia ambiental, etc. No conozco una sola persona que haya tenido en sus manos los estudios técnicos, financieros, de impacto ambiental y sobre todo, el diagnóstico social preciso, que puede tener el proyecto en las zonas, colonias y juntas auxiliares más pobres del municipio.
¿De qué estado y gobierno democrático y de derecho estamos hablando?
El silencio de las y los inocentes o la política de nadar de muertito
Es notorio el silencio cómplice de la actual élite política, particularmente de las y los regidores y funcionarios del ayuntamiento de Puebla, salvo el caporal mayor, José Chedraui, ya que serán las y los regidores quienes tendrán en sus manos cambiar la Carta Urbana y dar el permiso de uso del suelo. Pero en esto, los que también nadan de muertito son las y los diputados locales, que no han abierto la boca. Me refiero a Norma Estela Pimentel, (PVEM, dto. 9), Jaime Natale Uranga (PVEM, dto. 10), Xel Arianna Hernández García (PT dto.11.) En este distrito se encuentra Amalucan. Elvia Graciela Palomares Ramírez (Morena, 16), Fernanda de la Barreda Angón (PVEM, dto. 17), Roberto Zataráin Leal (Morena, dto. 19) y José Luis Figueroa Cortés (PT, dto. 20)
Me parece que es importante, sobre todo de cara al proceso electoral del próximo año, no perder de vista tanto a los partidos políticos y mucho menos, a los políticos y representantes populares que seguramente, varios de ellos y ellas, buscaran el voto de los ciudadanos.
Hace unos días, vecinos de la colonia Colinas del Sur, de la alcaldía Álvaro Obregón en la CDMX, acaban de ganar un amparo contra la línea 5 del Cablebús; lo interesante es que uno de sus argumentos centrales es que buscan garantizar el derecho a la ciudad, la seguridad estructural y la participación ciudadana frente a una obra considerada de alto impacto urbano.
El repudio en contra de la instalación del cablebús, así como la lucha que se dio contra las obras inútiles, socialmente hablando, de Moreno Valle como el tren de Cholula, la estrella de Puebla, el teleférico, arcos de seguridad, MIB, privatización del agua, entre otras, tuvieron un alto costo financiero y socialque seguimos pagando las y los poblanos. Estos conflictos sociales se enmarcan en la lucha contra el autoritarismo, la antidemocracia, la corrupción, la impunidad, el nepotismo, con gobierno poco o nada transparentes, es la lucha entre dos modelos de ciudad, creo yo: por un lado, tenemos el modelo neoliberal de la ciudad con la privatización y mercantilización del espacio y los servicios públicos, con su urbanización salvaje, gentrificación y especulación inmobiliaria, la privatización y mercantilización de las áreas verdes de las ciudades, contra el otro modelo, el Derecho a la Ciudad, con su propuesta de acceso a los espacios públicos, que pugna por una movilidad urbana sostenible, la gestión democrática y participación ciudadana, entre otros. Es lo que considera está en el fondo de este gran rechazo a la imposición del cablebús, que se suma al hartazgo de los pésimos gobiernos que hemos padecido, tanto en lo estatal como en lo municipal.