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19 Agosto 2022, Puebla, México.

Yansen (Corazón): Las mujeres alfareras de Agua Mezquite

Cultura | Gráfico | 8.ENE.2021

Yansen (Corazón): Las mujeres alfareras de Agua Mezquite

Sergio Mastretta

Cuando se enteraron de que era posible contar con un nuevo horno para la producción de las maravillas que sus manos sacan del barro no lo dudaron.

Mundo Nuestro Los sueños que se construyen colectivamente son los que quedan en la memoria de cada uno de nosotros. Están ahí, con la fuerza con la que se impone a la vista la maravilla de una biznaga en la lúcida montaña de los cactos. Es el sueño cumplido de las mujeres alfareras de la comunidad de Agua Mezquite, quienes comprobaron que un horno sin humo para ellas no era solamente un sueño.

Cuando se enteraron de que era posible contar con un nuevo horno para la producción de las maravillas que sus manos sacan del barro no lo dudaron. Tocaron la puerta de la Escuela Nacional de Cerámica y de FONART, se organizaron como grupo de producción de cerámica bruñida --la especialidad de su pueblo, Los Reyes Metzontla, reconocido en el 2005 como Premio Nacional de Ciencias y Artes Comunitario--, se capacitaron para la construcción del horno y su operación, y ya el 14 de diciembre pasado realizaron su primera quema.


 

Esta reseña gráfica da cuenta de la quema realizada el viernes 24 de enero, la tercera, ya totalmente bajo su mando.

La orgullosa comunidad alfarera de Aqua Mezquite.

En la lúcida montaña de los cactos.

La loza que ha brotado de sus manos, a la espera de su quema en el horno sin humo.


Los peces en el desierto de Los Reyes Metzontla.

 

El nacimiento de un sueño colectivo.

El mineral con el que bruñirán las manos alfareras.

 

Los alfareros estiban el horno que ha impulsado el sueño de las mujeres de Agua Mezquite.

 

Una a una, las piezas, en un rato se quemarán hasta los 700 grados del sancocho, suficiente para estar listas para la aplicación de la cera de abeja.

Como en un altar, la loza de Agua Mezquite.

 

El orgullo de la alfarera. La alegría en los ojos de la alfarera.

 

La Señora Rufina Álvarez le saca lustre a la taza que recién ha salido del horno.

 

Una a una, las piezas reciben el baño de cera de abeja.

 

La montaña los contuvo algún día. Han sobrevivido en la imaginación de las alfareras.

 

Una alcancía, un juego. El dinosaurio de Los Reyes Metzontla.

 

La montaña, el cobijo antiguo de los pueblos originarios de México.