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19 Agosto 2022, Puebla, México.

Cada paso del caminante es una fotografía de la vida- Porfirio Tepox Cuatlayotl

Naturaleza y sociedad /Cultura /Deportes | Crónica | 3.DIC.2021

Cada paso del caminante es una fotografía de la vida- Porfirio Tepox Cuatlayotl

Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

Ir de camino por la naturaleza/ decimoséptima crónica

Iniciamos una marcha más en los caminos artesanales con una descripción sucinta de los escenarios naturales de nuestro país a través de las palabras de José Luis Guerrero, impresas en su libro Flor y canto del nacimiento de México, ésta es la imagen que nos presenta en las páginas iniciales de su libro: “México es una tierra insólita, donde todo es al revés. Nuestra propia geografía es rara: Un país tropical, pero en el que hay de todo un mucho, hasta lo más imposible de concebir junto: pluviselvas y desiertos, mar y montaña, hielo y fuego, y todo a la vista lo uno de lo otro”.

Estos son los sorprendentes escenarios de México, que tanto el de ayer como el de hoy, todavía presenta a la mirada del caminante. Maravillas de nuestro país, que los senderistas que amamos la naturaleza queremos entregar a las generaciones venideras:  bosques, selvas, montañas, desiertos y praderas en los que florecen y se marchitan, caminan y descansan, viven y conviven flores, animales, rocas, agua, hongos, tierras de cultivo, el cielo, las nubes, el sol, la brisa del amanecer y los vientos del atardecer, los sonidos del recorrido del agua del río y de la caída de las gotas de la lluvia.  

Cada uno de estos integrantes de la naturaleza es una voz del ser, cada ser vivo, cada ser que existe en estos escenarios naturales es un fragmento indispensable de la belleza de la vida, si uno falta, el paisaje ya no es el mismo. Por esto, senderista, en el momento en que tengas frente a ti estos escenarios de la naturaleza, únicamente haz tuya su belleza, que se grabe en la retina de tu alma, pero no arranques y separes a ninguno de los seres bióticos y abióticos de su casa. Ama a estos paisajes al estilo de Luis Ochandorena, quien parafrasea al “Principito” en su libro La fotografía: el arte de la mirada: “Amar equivale a gozar de la belleza de la rosa sin querer arrancarla para llevárnosla a casa”.   

Caminante, además de grabar en tu ser la belleza de los paisajes naturales, te sugerimos que la lleves contigo en una imagen fotográfica para compartirla con amigos y familiares. Teniendo en cuenta que la belleza de la naturaleza, en repetidas ocasiones se presenta en instantes, itinerante, debes estar atento en cada paso de tu caminar para poder atesorar estos momentos bellos en una fotografía. Ciertamente, estos instantes regresarán, pero su retorno será en otro día, en otro paraje, en otra caminata, en otra estación del año. Senderista, en el movimiento de tus pasos, debes estar alerta para no dejar escapar la fotografía anhelada en tu recorrido, asimismo, debes seguir la siguiente recomendación de Bruce Dale, citada en libro Guía de fotografía de paisajes de Robert Caputo: “Mantén los ojos y la mente abiertos, nunca sabes en qué momento se te va a revelar la fotografía”.

Diversos son los caminos para ir al encuentro de la belleza de la naturaleza a través de la fotografía, uno más es el de la paciencia. Para decirlo con las palabras del filósofo Francesc Torralba: “ser paciente es dar tiempo al otro, saber que el otro tiene su ritmo y necesita tiempo para su desarrollo”. Dicho de otra manera, senderista, debes aprender a esperar el momento en que florezca la belleza para poder contemplarla y atesorar su imagen. Un fragmento de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry ilumina nuestro propósito acerca de la paciencia en la espera de la belleza: “El Principito observó cómo crecía un enorme capullo y presentía que de allí habría de salir una aparición milagrosa; la flor tardaba en definir su forma y en completar su belleza al abrigo de su verde envoltura. Poco a poco escogía sus colores y ajustaba sus pétalos. No quería salir deslucida; quería aparecer en pleno esplendor de su belleza ¡Era coqueta desde pequeña y su misteriosa preparación le tomó varios días! ¡Una mañana, al salir el sol, por fin se mostró espléndida!”. De modo que después de los minutos, las horas, los días, los meses o las estaciones de espera, senderista, llegará el momento idóneo de oprimir el botón de la cámara para eternizar la imagen anhelada.

Una vía más de la fotografía es la que recomienda Luis Ochandorena en los siguientes términos: “la Vía de la fotografía tiene su propia práctica específica para alcanzar esa calma interna: la sincronización del ojo, el corazón y la mente”. Ésta es una recomendación que todo caminante debe llevar en su mochila de senderismo, no puede prescindir de ella en la caminata, pues, aunque tenga una cámara muy sofisticada o una sencilla, no importa cual sea, antes de oprimir el botón para la captura de la imagen es conveniente sincronizar los latidos del corazón con las imágenes que recibe la retina de su ojo. Esta sincronización del ojo, corazón y mente nos lleva a recordar las siguientes palabras de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry: 1.Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”. 2.Pero los ojos no siempre saben ver. Hay que buscar con el corazón”. Por consiguiente y para cerrar este apartado, señalamos lo que es una buena fotografía con las palabras de Robert Caputo: “Un buen resultado es el que permite que los ojos y el corazón del espectador viajen hasta el sitio de la fotografía, que hace que se sienta de la misma manera que el fotógrafo cuando hizo la fotografía. Una buena fotografía paisajística nos trasmite la esencia del lugar”.

Para finalizar este escrito sólo quereos agregar que, en muchas ocasiones, al regresar a casa, el sendero del caminante se puede volver a recrear a través de un recorrido fotográfico que se comparte con familiares y amigos. Al presentar la galería de las imágenes de la caminata, el senderista enmudece ya que ha seguido las recomendaciones de Luis Ochandorena y Ricky Dávila: “Si silenciamos un poco la mente cuando vamos a hacer fotos permitimos que sean ellas las que hablen. Ricky Dávila nos señala este hecho en la frase: La fotografía es la manera más elocuente de estar callado”. En este sentido y para coronar esta reflexión acerca del senderismo y la fotografía, el maestro Juvenal Cruz Vega escribe: “el espectador, al sumergirse en la fotografía despierta otra vertiente que los demás géneros casi no pueden decir. Pues la fotografía dice mucho sin decir. A través de la fotografía, el espectador puede hacer uso de la metáfora, la metonimia y la analogía, y combinándolas con la imaginación podrá hallar nuevos horizontes como una flecha tendida al infinito”.

 

 

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