Mundo Nuestro. Hay días en la historia del mundo en los que se cumplen las más certeras profecías. La que vislumbró antes de su muerte Salvador Allende, asesinado por los soldados golpistas el 11 de septiembre de 1973:
«El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor»
Pero las profesías se cumplen sólo si se construyen. Y en Chile han pasado 49 años desde el golpe de estado contra el gobierno de Salvador Allende, más temprano que tarde…
Bien claro lo tiene el nuevo presidente de Chile, Gabriel Boric. Lo ha recordado como símbolo del compromiso que ha asumido al llegar al poder en aquella entrañable patria el 11 de marzo pasado. Las profecías no se cumplen, entonces, se construyen a través del tiempo en el esfuerzo colectivo de un pueblo que no deja de soñar por la posibilidad de una vida mejor, justa, democrática, para todo el mundo.
El discurso de Gabriel Boric en La Moneda / video
VIDEO CEREMONIA COMPLETA
Justo en el minuto 25 la escena en el que el presidente Boric rompe el protocolo y camina hacia la estatua de Salvador Allende, perfilada apenas unos metros afuera del Palaciio de La Moneda, en Santiago de Chile.