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15 Julio 2024, Puebla, México.

Olvido es nuestro nombre / Moisés Ramos Rodríguez

Cultura | Poesía | 5.MAR.2023

Olvido es nuestro nombre / Moisés Ramos Rodríguez

Poemas del escritor Moisés Ramos Rodríguez

 

I

 

 

Devastación y miedo

el fuego ennegrecido tragándose hasta el polvo

devorando   incluso   el camino donde lava fluye

Abrazadas a sí mismas las últimas criaturas

el rostro multiforme   indefinido

la mano en el regazo de la madre

y un hijo convertido en pira

pira sin alma/piedra

La devastación y el caos

cuerpos que criban la tierra del silencio y de la sombra

 

Ceniza

 

La contracción de las pupilas y de las manos

bocas tragando piedra pómez

ráfagas de miedo

sangre

El amanecer hace mucho consumido

La absurda brillantez de lo que se ha extraviado

el cielo 

nada que mostrar

nada nuevo bajo este ocre sol

Ningún fulgor

Ni un riachuelo     al menos     para ir bebiendo

Soledad plena

única

verdadera existencia sin nadie fuera de nosotros

El derrumbe del humo y de la tea

¿Noche o día? Frágil todo

imposible establecer una línea entre uno y otro ángel abrasado

Imposible hallar el fuego último o primero  

El eco de la destrucción es el presente

la carne viva muerta

la flor de piel evaporada 

 

V

 

Negro el aire

capa de portentoso y fallecido mago:

recorre los montes   las colinas

áridos    secos

a los ojos de los nuestros invisibles

(los nuestros: esta negra      extraña

larga caligrafía que sobre tierra grita

cuerpos sin epidermis    cercenados

llagas que herrumbran el paso de las horas

dolientes

llorando sin remedio)

 

Un aire seco

hijo de piedras animadas 

salta del hueco de una ola tempestuosa

¿Dónde comenzó el tornado?

¿dónde el lugar de su culminación?

arrastra sueños      alas

muescas de sonrisa y sueños de aletear

Cubre el viento cenagoso al sol

ojo que derrite hasta la luz

—Andamos a gatas entre grutas y canales

    entre viejas matrices de panteones regados por los cerros

—van recitando  

los jóvenes ángeles envejecidos

—Nada hay —salmodian

    sino este viento

    este negro aire furioso que nos vino a alimentar

    este perro

    afilado    de carbón polvo

    que vino a destrozar nuestra heredad

 

XII

 

El fuego enredado en el peso de la tarde

La lánguida frialdad

(cuerpo de la muerte:

eso       no otro cuerpo somos)

el ladrido amenazador del viento sobre rocas

entre grietas secas por donde corrió sangre

Nada hay sino olvido:

los cuerpos ya no ruedan entre el hueco

el vacío de cráter que sostiene el Tiempo como nuestro lecho

Ni siquiera lamentos

ni procesión ni entierro:

Olvido es nuestro nombre

Olvido el apellido nuestro

 

(Moisés Ramos Rodríguez, Olvido es nuestro nombre, Ediciones de Educación y Cultura, Puebla, México, 2007)