enero 28, 2026, Puebla, México

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Otros Mundos: ¡Basta Ya del Genocidio en Gaza! ¡Palestina Libre!

                                                                                 

 Imagen de portadilla: Madre Palestina con niño en brazos. Cartel

 

Mahmud Darwish

 

Carnet d Identidad

Escribe que soy árabe.
Soy nombre sin apodo.

Espero, paciente, en un país
en el que todo lo que hay existe airadamente.
Mis raíces se hundieron antes del nacimiento de los tiempos,
antes de la apertura de las eras, del ciprés y el olivo,
antes de la primicia de la hierba…
Escribe que soy árabe,
que tengo el pelo negro y los ojos castaños;
que, para más detalles, me cubro la cabeza con un velo;
que son mis palmas duras como la roca y pinchan al tocarlas.
Y me gusta el aceite y el tomillo.
Que vivo en una aldea perdida,
abandonada,
sin nombres en las calles…
Escribe que soy árabe;
que robaste las viñas de mi abuelo
y una tierra que araba, yo, con todos mis hijos.
Que sólo nos dejaste estas rocas…
Escribe, pues… escribe…
que no aborrezco a nadie,
ni a nadie robo nada.
Mas…

Fadwa Tuqán

 

Mi ciudad está triste

El día en que conocimos la muerte y la traición,
se hizo atrás la marea,
las ventanas del cielo se cerraron,
y la ciudad contuvo sus alientos.

El día del repliegue de las olas; el día
en que la pasión abominable se destapara el rostro,
se redujo a cenizas la esperanza,
y mi triste ciudad se asfixió
al tragarse la pena.

Sin ecos y sin rastros,
los niños, las canciones, se perdieron.
Desnuda, con los pies ensangrentados,
la tristeza se arrastra en mi ciudad;
el silencio domina mi ciudad,
un silencio plantado como monte,
oscuro como noche;
un terrible silencio, que transporta
el peso de la muerte y la derrota.

¡Ay, mi triste ciudad enmudecida!
¿Pueden así quemarse los frutos y las mieses,
en tiempo de cosecha?

¡Doloroso final del recorrido!

 

Autor: Gerardo Rivera Kura. Título: Palestina Libre, fin al genocidio.  Técnica: tinta y grafito/papel — Medidas: 10.5 x 14.8 cm. — Año: 2025

 

 

Ruperta Bautist (Tsotsil)

 

Yak´el Iluk Lajelal 

 

Skoj smul ti me’nale 

yon’tonuk mu xch’unik ti a’ smulike 

xk’atajik ti sve’el tuk’etik 

bak’intike a’ xa slikesbeik sjol ti slumalike. 

Sjak’ik ti ach’ jch’ieletike, 

ti p’ijil viniketike stak’ik xchi’uk jpak’el bek’ tuk’ 

ta sjol ti me’onetike. 

Stseet no’ox yon’tonik ti jmilvanejetike 

nojem no’ox ti obokil o’ ti satike 

sts’itet no’ox sbek’ ti stsatsal yabtajebalike 

stseet xvavetik yu’un snichimal yon’tonik ti jmilvanejetike. 

Tsotsik smakik xchi’uk smuktik abtajebalik 

ta slajesbeik skuxlejal ti sibtasbil ololetike, 

mu’yuk sk’uyul yon’tonik slajesik ti kuxlejale. 

Nichim no’ox yon’tonik spasbik sk’inal ti yabtelike, 

a’ tajimol k’in yu’unik ti jmilvanjetike. 

A’ ech nopen slikesik batel ti me’nale, 

totil jk’ulejetik nichim no’ox yon’tonik, stse’inik no’ox. 

 

Huellas destructoras

Con el delito de la pobreza 

tratan de escapar de tan grave culpa 

convirtiéndose en alimento de fusiles 

o ratos de combate contra su pueblo. 

Jóvenes preguntan, 

especialistas responden con el tiro de gracia 

en la cabeza del desnutrido. 

El corazón de militares ríe, 

en sus ojos guardan agua sucia. 

Potentes armas llueven balas, 

chillan y enloquecen esos hombres. 

Con fuertes escudos y cañones, 

destruyen sueños de niños asustados, 

sin piedad arrastran vidas desnudas. 

Rostros malditos festejan su victoria 

en gran carnaval de asesinos. 

Así eslabonan cadenas hambrunarias: 

emperadores gozan observando, sonríen. 

 

Gina Lizeth

 

Piedra bruja

 

La gota de un río

saliva de serpiente

perfora

flagrante

un gajo de lo eterno

un mineral.

Atisbo por el hueco

pantanos

bajo el vientre

descubro

que bebías

no más allá del musgo

la escasa leche de mis vapores

nada

cifró en mi pecho

savia para tu boca

hijo que me dictaran

te defendí

de asirte en mi enramada

absorberás

mi pulso por la sed

de otras pieles

seré tu madre

verdeciendo

otros jardines

 

racimo de caricias

que germinan

cortan

pierden

en las minucias

de la tarde.

 

El Guernica, Pablo Picasso, 1937.

 

Armando González Morales

Sobre el arte autónomo

Obra maestra de Pablo Picasso, el Guernica, es una enérgica denuncia contra el bombardeo realizado por la Legión Condor (alemana), bajo la coordinación franquista sobre el pueblo vasco de Guernica. Fue una vil masacre (genocida) perpetrada desde aviones alemanes e italianos un 26 de abril de 1937, en pleno día de mercado; Picasso consiguió realizar un ícono de la guerra moderna y, con el tiempo se constituyó en el símbolo de lucha ideológica más poderoso de la causa republicana. La fuerza estética de esta obra es evidente, guarda una profunda relación con una militancia política comunista que el mismo Picasso reconocía. Pero mantuvo, al mismo tiempo, una independencia, de la disciplina del partido comunista español, lo que le permitió escabullirse de los intereses políticos partidistas y mantenerse como artista singular y autónomo.

Esta obra puso en evidencia que los poderes fácticos de la Guerra Fría: comunistas como capitalistas, no toleraban lo que no podían controlar, como fue el arte, y en este caso el de Picasso. Podemos sostener esto porque a mediados del siglo XX el papa Pio XII condenó al arte abstracto. Y, por otro lado, el presidente estadounidense Truman calificaba al arte abstracto de comunista.

Paradójicamente también para la dirigencia comunista, rusa, mexicana y española, el arte cubista de Pablo Picasso era una expresión decadente del arte burgués, en pocas palabras. El poeta Dámaso Alonso, calificaba a Picasso de elitista enemigo del pueblo: “El pintor, casi comunista, al servicio de los intelectuales rojos, pinta exclusivamente para los comunistas, que también lo encuentran incomprensible”.  (Hensbergen, 2019: 263)

Para algunos críticos de arte, Picasso confiaba, de algún modo en el

consejo de Louis Aragón: “Es preferible equivocarse a favor del partido que tener razón en contra de él” (Hensbergen, 2019: 243). Picasso sabía que el Guernica representa la sinceridad de la indignación moral (Hensberger, 2019:183), por lo que los intereses políticos de los políticos le quedaban pequeñitos a su lado. Compartimos la sensación de que al observar el Guernica nos recorre, en la espalda un aire apocalíptico como nos sugiere Gijs Van Hensbergen. O descubrimos que estamos frente a una gramática del dolor surgido de las entrañas de la modernidad como nos señala Jorge Juanes. (2017: 183)

Según Kenneth Noland: “la obra de Picasso, para los artistas, es tan importante como la teoría de la relatividad para los científicos” (Hensbergen, 2019: 251). Y esto es muy interesante ya que Jorge Juanes (2017) señala algo semejante: Picasso con George Braque crearon un nuevo orden plástico, ajeno a la geometría euclidiana. Y esto se logró en gran parte por romper con el eurocentrismo de la pintura y encontrar en distintas culturales otras lógicas plásticas que inspiraron la creación del cubismo. La coincidencia con Kenneth Noland consiste en dejar de ver al mundo occidental como el centro del universo y la relatividad que conllevan términos como: verdad, razón, desarrollo, y Estado, sobre todo cuando se trata de justificar actos de lesa humanidad. Jorge Juanes en su obra El cubismo tachado. Morfologías insurrectas (2017) dedica su “Epílogo trágico: Guernica” justamente a una de las obras maestras de Pablo Picasso, y desde la introducción de su obra se lanza en contra de los que atacan al arte autónomo sean de derecha o de izquierda:

La autonomía del arte, provenga de donde provenga,

apunta a un enemigo común: la política de los políticos,

sea de derecha, centro o izquierda, ya que en cualquier

caso se trata de luchar por el poder y conservarlo a toda

costa. Agreguemos que el desmarque de las prácticas

de poder debe hacerse extensivo al “arte

comprometido”, la industria de la cultura, el mercado del

arte, los sistemas estatal totalitarios y la envilecedora

maquinaria capitalista. En la cumbre está poner en crisis

el antropocentrismo logocéntrico inscrito en la Metafísica

de Occidente: las astucias de los políticos, sus ansias de

poder y su convicción de poseer la verdad de la historia;

su rechazo fulminante a cuanto se oponga a sus

directrices inapelables, apoyado en dispositivos de

castigo; los discursos elaborados por los perros de presa

que los secundan; eso y más combate el arte autónomo.

(Juanes, 2017:11).

Obras de arte como el Guernica nos han expuesto lo importante que sigue siendo el arte para evidenciar lo que nos provocan actos demenciales del animal que se autodenomina sapiens, buscando ser justificado por argumentos y teorías científicas. El Guernica apela a nuestras fibras más sensibles, muestra lo irracional de la guerra con todo y su ultra racionalismo, y nos genera una profunda repugnancia a todo aquello que pretenda justificar actos genocidas.

La vigencia que guarda la obra es innegable, solo falta asomarse al territorio Palestino de Gaza para ver escenas que se repiten con justificaciones absurdas e inhumanas. No podemos seguir pretendiendo ser modernos si no logramos erradicar este tipo de genocidios injustificables por donde se les quiera ver.

Bibliografía:

Gijs Van Hensbergen, Guernica. La historia de un icono del siglo XX, Ed. Debolsillo, Penguin Randon House, Ciudad de México, 2019.

Jorge Juanes, 2017, Cubismo tachado, morfologías insurrectas, Los herejes, Ediciones Quinto Sol, Ciudad de México, México, 2017.

 

Elizabeth Orozco

 

Sobre los autores:

Mahmud Darwish, es considerado el poeta nacional de Palestina y uno de los más célebres escritores árabes contemporáneos. Nació cerca de Acre el 13 de marzo de 1941 y falleció en Houston, Estado Unidos el 9 de agosto de 2008. Sobre la obra poética de Mahmud Darwish el también poeta Naomi Shihab Nye comentó: Darwish es el respiro esencial del pueblo palestino, el testigo elocuente del exilio y la pertenencia…

Fadwa Tuqán, (Nablus, 1 de marzo de 1917 – Nablus, 12 de diciembre de 2003) fue una poetisa palestina, conocida en el mundo árabe como la «Poetisa de Palestina». Perteneció al primer grupo de mujeres en el mundo árabe que a mediados del siglo xx empezaron a escribir poesía. Con la ocupación de los territorios palestinos tras la Guerra de los Seis Días (1967) su obra se decantó sobre todo por la poesía patriótica y nacionalista. Su trabajo fue reconocido con diversos premios internacionales.

Ruperta Bautista, escritora y traductora tsotsil. Licenciada en Antropología Social por la Universidad Autónoma de Chiapas unach, Diplomada en Creación Literaria por la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México SOGEM Chiapas y Diplomada en Derechos y Cultura Indígenas por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social ciesas-Sureste. Es integrante del grupo de teatro maya Performance en San Cristóbal de las Casas. Fundadora y coordinadora de Snichinajel Kibitik. En 2002, recibió el Premio de Poesía Indígena Pat O’tan y en 2012, la Medalla Benito Juárez. Sus reflexiones más íntimas sobre temas como la naturaleza, la pobreza y la desigualdad se reflejan en sus poemas, cuentos y guiones teatrales. Ha publicado en diversos medios impresos y es autora, entre otras obras, de Vivencias y del poema Eclipse en la Madre Tierra, además de coautora de Palabra Conjurada: cinco voces, cinco canciones.

Gerardo Rivera Kura, (CDMX 1967) artista plástico (dibujante, pintor, artista gráfico, hacedor de libros) de formación autodidacta, su técnica la ha ido desarrollando sobre la marcha a lo largo de años de intenso trabajo en la soledad del taller. Su obra está cargada de símbolos e influencias que van desde los pintores flamencos medievales (El Bosco, Brughel, Rubens, etc.) hasta elementos e imágenes tomadas de la alquimia, el tarot, el esoterismo y se nutre tanto de las culturas antiguas del México precolombino como de la literatura clásica Europea (Dante, Blake, Nietzsche, Wilde, etc.)  Para Gerardo Rivera Kura el arte es lo que le da sentido a su vida y es un bálsamo necesario para sobrevivir de manera digna y tolerante con el mundo que le rodea.

Armando González Morales. Profesor-investigador de la   Universidad Autónoma de la Ciudad de México, plantel San Lorenzo Tezonco, CDMX. Editor de Ediciones Quinto Sol. Curador-investigador del Museo Amparo. Sus líneas de investigación se relacionan con el arte, la antropología y la historia. Apasionado por el juego creativo y liberador.

Elizabeth Orozco. Ingeniera civil, explora el cruce entre tecnología y arte contemporáneo. Su práctica artística se centra en el uso de la Inteligencia artificial y videoarte para reinterpretar íconos culturales desde una perspectiva crítica. Su obra ha sido seleccionada para proyectos innovadores que dialogan con la identidad y la transformación simbólica en contextos contemporáneos.

 

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