marzo 18, 2026, Puebla, México

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Aves del Ecocampus Valsequillo de la BUAP: Un primer contacto / Revista Elementos BUAP

José Antonio González Oreja, Carlos Augusto Camacho Becerra
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En octubre de 2023 se puso la primera piedra en la construcción de “Ciudad Universitaria 2” (en adelante, CU2), el ambicioso proyecto que ha permitido a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) contar con un nuevo campus: el “Ecocampus Valsequillo” (en adelante, Ecocampus). Desde su planeación, la construcción de CU2 se ha considerado como un proyecto sostenible, con estricto respeto y cuidado al medio ambiente, y la BUAP ha certificado cerca del 65 % de las 102 hectáreas del Ecocampus como “área dedicada voluntariamente a la conservación”. Por ello, la BUAP se ha obligado a mejorar, conservar y proteger los recursos naturales del Ecocampus, así como a preservar su biodiversidad. Tras un período de intensas obras, CU2 se inauguró en agosto de 2024, cuando más de 4,400 nuevos alumnos comenzaron allí su vida universitaria.

     El objetivo de este trabajo, que está en la línea de otros anteriores sobre la biodiversidad de Ciudad Universitaria de la BUAP (CU) (González Oreja et al., 2019a; González Oreja, 2020; González Oreja et al., 2023), es contribuir a que la comunidad universitaria de la BUAP en general, y los nuevos usuarios del Ecocampus en particular, puedan conocer mejor la realidad natural del espacio en el que realizan gran parte de sus actividades. Bien sea solo en ciertas estaciones, bien a lo largo de un ciclo anual completo, lo cierto es que muchas especies de aves encuentran su espacio vital en los diferentes hábitats del Ecocampus. Pero, ¿de qué especies se trata; cuál es su importancia? Queremos presentar aquí un avance de las respuestas a estas preguntas e invitar a que los nuevos “habitantes” del Ecocampus (es decir, la comunidad científica, los estudiantes, el personal administrativo y el público en general) entren en contacto con esta fracción de su biodiversidad: las aves.

 

ÁREA DE ESTUDIO Y TRABAJO DE CAMPO

 

El Ecocampus se localiza al sureste de la ciudad de Puebla, dentro del área natural protegida “Parque Estatal Humedal Valsequillo”, a unos 2,100-2,200 m s.n.m. Presenta suelos con distinto grado de erosión, que en algunos puntos llega a formar barrancas con cursos de agua durante la temporada de lluvias, y amplias áreas con una vegetación más o menos uniforme: un matorral espinoso, con pequeños árboles dispersos, con presencia de mezquites (Neltuma sp.), huizaches (Acacia sp.), nopales (Opuntia sp.), yuca (Yucca carnerosana) y lechuguillas (Agave sp.), entre otros elementos de la diversidad florística del Ecocampus (Dolores Silverio, 2024, y referencias ahí citadas). Tanto los edificios más antiguos del Ecocampus (que datan de 2017) como los más recientes de CU2 (desde 2023) se construyeron sobre áreas cubiertas por matorrales como los que hemos descrito. En realidad, las obras continúan en el momento de redactar este texto; de ahí nuestro interés por conocer más sobre la biodiversidad de aves de las grandes extensiones de matorral del área de estudio.

     Nuestro trabajo de campo sobre las aves del Ecocampus se desarrolló como sigue. En primer lugar, durante el mes de mayo de 2024, realizamos una prospección inicial del Ecocampus que nos permitió familiarizarnos con la topografía del terreno y constatar la baja abundancia generalizada de las aves. Y en segundo lugar, a finales de la primavera e inicios del verano (entre junio y julio), y en otoño del mismo año (octubre), estudiamos las comunidades de aves en dos tipos de hábitats: (i) las grandes extensiones cubiertas por matorrales espinosos, como los ya descritos, y (ii) las áreas edificadas, principalmente las construidas en 2017.

     Para poder describir de forma adecuada las comunidades de aves del Ecocampus, en cada hábitat y en cada temporada del año realizamos varios itinerarios de censo sin límite de distancia entre el observador y las aves. Este es un método de censo de aves muy popular, poco costoso y fácil de implementar, que resulta especialmente útil en medios relativamente homogéneos, o allí donde una parte importante de la comunidad estudiada está representada por especies poco abundantes, y consiste en llevar a cabo un largo recorrido a pie en el que se registran todos los contactos visuales o auditivos con las aves (Tellería, 1986). En nuestros itinerarios recorrimos distancias variables a lo largo y ancho del Ecocampus, que iban desde cerca de 1 km en censos alrededor de las áreas edificadas, hasta algo más de 5.5 km entre las extensiones de matorral espinoso; la velocidad de nuestros recorridos varió entre casi 1 y poco más de 2.5 km/h. Identificamos de visu todas las aves presentes, de ser necesario con la ayuda de guías de campo y obras de referencia (por ejemplo, Alderfer y Dunn, 2021), o por su canto, en ocasiones ayudados por Merlin Bird ID, la aplicación para smartphones del Cornell Lab of Ornithology (2014).

     A continuación, exponemos algunos de nuestros resultados. Acompañamos este texto con fotografías de las aves del Ecocampus, tomadas in situ por el primer autor (J. A. González Oreja) con una cámara digital Canon EOS 7D Mark II, equipada con una lente Canon EF 100-400mm 1:4.5-5.6 L IS II USM + Canon Extender EF 1.4x III.

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