Solo cuando el último árbol haya sido cortado, el último río envenenado y el último pez pescado, nos daremos cuenta de que no podemos comer dinero. Fragmento de la carta del Jefe Noah Sealth, al presidente norteamericano, Franklin Pierce en 1854
Como si Teziutlán no tuvieses grandes y graves problemas ambientales, como lo son la contaminación del suelo agua y air, provocado en parte por la Minera Autlán (Denuncian en Teziutlán que minera Autlán contamina con emisión de gases, La Jornada de Oriente, septiembre de 2023) y otro tanto por las maquiladores que se extienden por varios municipios aledaños, aunado al grave problemática del basurero regional, cuyos lixiviados llegan y contaminan los cuerpos de agua y los campos agrícolas, como lo han venido denunciando campesinos y habitantes del municipio, sumado a la urbanización salvaje y a la especulación del suelo urbano y suburbano, la tala clandestina y semiclandestina en el cerro de Chignautla, ahora se suma y agrega la devastación de dos cerros en el municipio de la ex perla de la Sierra.
Los cerros se ubican en el paraje Tejerías o Cola del Diablo de la Junta Auxiliar de San Sebastián, municipio de Teziutlán. La devastación de los cerros la podemos observar desde el parador Amila; es una devastación a la vista de todo mundo menos para el ayuntamiento de Teziutlán, la ex Priista y actual Morenista, Karla Victoria Martínez Gallegos y sus regidoras, regidores y funcionarios. ¿Acaso conocerán la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente? (LGEEPA) o bien, la Ley Orgánica Municipal? Me pregunto si el ayuntamiento de Teziutlán ¿tendrá su Programa Municipal de Protección al Ambiente? ¿Alguien lo conoce? ¿Sabe en que consiste?
Me comentan una personas muy querida que prefiere omitir su nombre que por esos cerros pasaban las vías del tren rumbo a la comunidad de Aire Libre, al mineral y que también y al parecer, el permiso de explotación de los cerros los dio el recién fallecido y ex presidente Municipal, Carlos Peredo.

Como se puede observar en esta fotografía, tal parece que no solo están extrayendo material pétreo, si no lo más serio, es que están apisonando el suelo. Las dudas y preguntas matan. ¿Quién tiene la propiedad de estos cerros? ¿Quién autorizó el cambio de uso de suelo y desde cuando se le otorgó? ¿Esta devastación cuenta con el Estudio de Impacto Ambiental? El ayuntamiento de Teziutlán ¿ya denunció esta situación ante la Profepa, Semarnat o Conafor? Partiendo de que el ayuntamiento no lo hayan hecho hasta ahora ¿puede justificar por qué no lo han denunciado?
Esta devastación no se podría haber dado, pues al parecer ya lleva varios años, sin la omisión y muy probablemente, con la complicidad de funcionarios públicos, posiblemente de los tres niveles de gobierno.

Esta fotografía nos da una idea del otro cerro que está también siendo devastado

En esta otra fotografía se puede ver un camino que lleva al predio que se ve al fondo.
¿Cuál ha sido el impacto en flora y fauna de esta devastación?
Obviamente, esto altera radicalmente el Patrimonio Paisajista de la zona, definida esta como el conjunto de bienes naturales y culturales, materiales e inmateriales, que definen la identidad de un territorio.
¿Cómo repara este daño ambiental y cultural?
Al paso que van en Teziutlán, cada vez la denominación de ser la Perla de la Sierra, se queda sólo en la memoria de los viejos y en los libros.
Espero que la Profepa intervenga a la voz de ya, al igual que la Semarnat y la Conafor y de ser el caso, hagan la denuncia correspondiente.
Me despido con estas frases escritas por el papa Francisco en su muy valiosa encíclica Laudato Sí, combatida por las y los devastadores de nuestra madre naturaleza (Tonanzin Tlalli), aunque se vistan de católicos y cristianos y vayan a misa los domingos:
La Tierra está sufriendo heridas debido a una actitud depredadora
Entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra. La tierra, nuestro hogar, está empezando a parecerse, cada vez más, a un inmenso montón de suciedad (porquería). Papa Francisco, encíclica Laudato Sí