Ya termina enero y desde la Observatoria ciudadana urbana y ambiental para el estado de Puebla tenemos en la mira algunos desafíos puntuales que enfrentamos en la entidad y a los que daremos seguimiento este año…
- El problema de la generación y la disposición final de los residuos sólidos que ha crecido de forma sumamente alarmante en gran parte de los municipios. Tiraderos clandestinos, altos grados de contaminación causada por sitios de disposición mal manejados, agotamiento de los actuales rellenos sanitarios, son la constante. Daremos atento seguimiento al proyecto de enclave de economía circular que posiblemente sea establecido en Puebla.
- La remediación (llamada “rescate”) de la cuenca del río Atoyac. Cuestión urgente desde hace décadas que aún no se ve con avances concretos.
- Las acciones de forestación, reforestación, manejo y cuidado del arbolado en la entidad. Sobre la importancia de la vegetación, cabe aquí retomar los preocupantes datos mencionados por la autoridad en el “Informe anual de calidad del aire en la zona metropolitana del valle de Puebla y los Municipios de Atlixco, San Martín Texmelucan y Tehuacán” para el año 2025 (https://calidaddelaire.puebla.gob.mx/documents/Reporte%20Anual%202025%20Calidad%20del%20Aire.pdf): en la zona metropolitana de la capital solo 22 días (apenas un 6% del año) tuvimos una calidad atmosférica buena mientras que 343 días fue de regular a mala. En Atlixco se reportó 64 días (18%) con calidad del aire buena; San Martín Texmelucan reportó solo 41 días (11%) con buena calidad y Tehuacán presentó 77 días (21% del año) con una adecuada calidad atmosférica. Estos parámetros significan serios riesgos a la salud de las personas, especialmente para quienes viven en condiciones de vulnerabilidad. Este 2026, desde la Observatoria estaremos atentas a que los proyectos que desarrollen las autoridades cumplan con los requisitos ambientales y urbanísticos.
- Otro tema apremiante es el crecimiento desbordado y anárquico de las ciudades, al tiempo que padecemos de una ausente política de ordenamiento del territorio. La formación de nuevos asentamientos informales en la capital, pero también en otros municipios parece seguir un modelo exponencial. Esto contrasta con el persistente despoblamiento de los centros históricos, especialmente en Puebla, para lo cual no existe una estrategia desde los gobiernos. De igual manera el fenómeno de la vivienda deshabitada en el estado es una cuestión completamente olvidada por los entes públicos. Recientemente el CONAPO (https://www.gob.mx/conapo/documentos/la-situacion-demografica-de-mexico-2025) señaló que la mitad del total de viviendas deshabitadas del país se concentran en ocho entidades, Puebla es el cuarto estado con 315 mil viviendas deshabitadas (solo después del Estado de México, Veracruz y Jalisco). El municipio de Puebla es el segundo de México con mayor concentración de viviendas deshabitadas con 92 mil. La misma publicación da cuenta de un incremento en la cantidad de viviendas de uso temporal, probablemente destinadas a los alquileres de corta estancia mediante las plataformas digitales; en contraste con una crisis de vivienda, inaccesible para muchas personas. Por desgracia en Puebla no contamos con una política pública de vivienda y menos aún de vivienda social.
- La participación social. Puebla es uno de los tres estados que no tienen leyes de participación ciudadana y la Legislatura local parece no tener ninguna prisa para atender este asunto. Es importante contar con mecanismos que nos permitan ejercer nuestro derecho a la participación; las personas diputadas deben cumplir ya con su obligación de formular estos mecanismos jurídicos.
Mtra. Assenet Lavalle Arenas
Enero, 2026