Interpretaciones, comentarios, y polémicas que despierta este material político en boga
Estoy leyendo el libro Ni Venganza ni Perdón, de Julio Scherer. Creo que cuando lo concluya tendré un juicio completo sobre el mismo. No obstante, tengo ya algunas reflexiones. Me parece que está en la línea de esta clase de textos que abundan en México y otros países, se trata de materiales que explotan el clima de morbo y espectacularidad para mostrar a un autor osado, interesante, original. Algunos se salen de esta órbita y dejan lecciones, son trascendentes.
Estas publicaciones -no todas- se insertan en este clima que han creado los medios y las redes, en el sentido de mostrar la información como parte del espectáculo. Muchos son como una especie de show impreso. Otros combinan chismes con información inexacta, falsa inclusive, y los autores se visten de super héroes para ganar simpatías y algunos ingresos. Son una suerte de chatarra digital para golpear al poder. Hay de todo en la viña del señor.
En el caso de este que nos ocupa y que ha tenido una amplísima difusión por todas las vías, me deja por principio algunos puntos de cavilación.
1.-Buena parte de lo leído hasta hoy es parte de las intrigas palaciegas. Como que un testigo de las altas esferas del poder se decide a ventilar el polvo de los rincones abarcando incluso a la figura presidencial. Hace revelaciones, críticas y elogios al expresidente López Obrador, pero ante todo remarca intensamente su cercanía con él desde hace mucho tiempo.
Este énfasis de intimidad ha llegado a decepcionar a muchos que creyeron que el libro era una delación desde dentro para hacer añicos a López Obrador. El odio es tal de los desencantados que censuran acremente a los autores y refuerzan los misiles verbales hacia la figura política ya condenada de antemano.
La pluma de Scherer, con información rica y poco conocida, va en el camino de saldar cuentas con algunos de sus ex compañeros de Palacio, en esta modalidad hoy tan de moda: la exposición accesible en las páginas de un libro.
La reiteradísima referencia a la proximidad de Scherer con Andrés Manuel parece ser una especie de mensaje: “No se metan conmigo ni ahora ni en el futuro, porque soy parte del círculo íntimo que trasciende sexenios..”
2.-No olvidar que Scherer, si bien salió con el calificativo de “hermano” del presidente, en su equipaje llevó también una serie de señalamientos que lo vinculan con casos de corrupción y tráfico de influencias como sello de su paso por la Consejería Jurídica de la Presidencia. Y este tema no está resuelto aún. Por cierto, uno de esos libros que lo inscriben en esa condición es el de Hernán Gómez Bruera, muy bien documentado y por este material el analista está sujeto a una demanda jurídica.
3.-En el texto hay numerosas referencias y anécdotas, además de elogios y reconocimiento a la presidente Claudia Sheinbaum, que se pueden interpretar con una intencionalidad de puntualizar que con ella no existe deslinde alguno y, por el contrario, hay una fidelidad absoluta (esto es también motivo de desengaño para algunos lectores y así lo han expuesto en las redes. Querían ver fobia y sangre y encuentran desaliento).
De lo anterior se podría colegir, igualmente, que se hace expreso una suerte de amparo obtenido para alcanzar intocabilidad en el porvenir si es que las pugnas judiciales pendientes llegasen a los linderos del autor central.
En este aspecto, cabe probablemente una inferencia a que Scherer se inclina a litigar a través de un libro duro, esclarecedor, quemante en algún aspecto, para no tener que hacerlo en tribunales, en los que asimismo tiene fama de ser ducho.
4.-Un ángulo que también llama la atención del libro es el nombre del coautor, el periodista Jorge Fernández Menéndez, a quien algunos vinculan con el empresario Ricardo Salinas Pliego, por estar en la nómina de los medios de comunicación que controla el magnate, acérrimo enemigo del expresidente.
Esa presencia parece un tanto extraña en el libro por la posición ideológica bien conocida del conductor televisivo. Poco necesaria para Scherer, salvo lo que algunos interpretan con un poco de imaginación: como una especie de revolver mediático, presto para casos de réplica ante las opiniones adversas que pudiera derivar el trabajo que hoy está en librerías.
5.-No es improbable que al cabo de la lectura del libro multicitado, se puedan hallar algunos o muchos elementos para conformar de mejor manera un perfil psicológico y político del expresidente, dada la amistad, proximidad y tiempo de relación con el abogado autor. Sería cuestión de separar el trigo de las espigas.
Por último, como un ejercicio de imaginación curiosa, travesura lúdica, recreo imaginativo, vale la pena preguntarse ¿qué pensaría el enorme periodista que fue don Julio Scherer sobre este libro de su hijo?
Probablemente, al admitir que finalmente se trata de un libro que fue escrito no con tinta, sino con una dosis de sangre de un descendiente de su alta jerarquía -la de don Julio-, se guardaría el juicio solo para sí mismo, como buen padre que también lo fue.
Lideresa
Un grupo de periodistas charlamos con la recién nombrada Secretaria General del Sindicato de Trabajadores al Servicios del Estado de Puebla, Martha Rodríguez Salinas, una mujer tenaz y con múltiples ideas para apoyar a sus compañeros.
Experimentada al cabo de muchos años de trabajo ininterrumpido en múltiples dependencias del gobierno estatal, Martha se define como una mujer justa y sensible. Conoce como pocos el funcionamiento de las instancias gubernamentales y sabe de los derechos y aspiraciones de la burocracia poblana.
Se dice tolerante, abierta y dispuesta a toda clase de negociaciones con la parte patronal. Hace tiempo que no había llegado una dama con tantas cualidades en su formación como lideresa, a la cúpula de este gremio. Tiene magníficas ideas y un equipo de trabajo que despierta buenos augurios.