Un día para festejar y 364 para relegarlas y discriminarlas
El verdadero objetivo del colonialismo ha sido controlar la riqueza del pueblo… Esto solo podía lograrse controlando primero la lengua de los colonizados. Ngũgĩ wa Thiong’o (Escritor keniano)
Como cada año desde hace un poco más de 20, cada 21 de febrero en nuestro país, estado y municipios, conmemoran el Día Internacional de las Lenguas Maternas, cuyos objetivos son promover la diversidad lingüística y cultural, preservar las lenguas en peligro de extinción, el reconocimiento de los derechos lingüísticos de las comunidades y sus hablantes y reconocer a las lenguas como patrimonio inmaterial y cultural de los pueblos. Para ello se llevan a cabo diversas actividades: recitales y lecturas en distintas lenguas, presentación de libros, música, foros, encuentros, y es la ocasión en la cual las y los funcionarios de todos los niveles y no pocos políticos y creadores, sacan a relucir sus faldas, blusas o camisas bordadas, como símbolo de identidad, aún y cuando ese compromiso dure sólo un día. Hay una serie de elementos que me llaman la atención de dichas actividades. A) La mutilación de la memoria histórica del día, muy a modo de lo políticamente correcto. Prácticamente ningún funcionario o participante, menciona ni por error, el origen del día, como si la represión y muerte de los estudiantes de la Universidad de Dhaka a manos de la policía de Bangladesh, que se manifestaron por el reconocimiento de la lengua Bengalí (Bangla), no hubiesen existido. B) El otro elemento extraño, es el hecho que dentro de esta conmemoración, han desaparecido prácticamente a la lengua española, como si esta, no fuera nuestra lengua franca y materna de la inmensa mayoría de mexicanos. C) Un elemento más, es que prácticamente no se abren foros de reflexión acerca de la situación de las lenguas y culturas de los pueblos originarios y menos aún, del uso del español en nuestro país o bien, la revisión histórica la política lingüística, educativa y cultural en México, como políticas de desindianización y castellanización en el México contemporáneo. Recordemos que el primer secretario de educación en México, José Vasconcelos mencionó que pugnaba por un solo país y una sola lengua. Política educativa y cultural, hasta hoy vigente. De tal suerte que el dichoso día, se convierte literalmente en flor de un día y se marchita y seca, los otros 364, para volver a florecer un año después con las mismas puestas en escena de años atrás. Permítaseme hacer una breve exposición acerca de la situación de las lenguas maternas y un acercamiento a un concepto que está ausente en conmemoración. Su autor, Louis-Jean Calvet, quién definió el colonialismo lingüístico, como un proceso de dominación política y económica donde la lengua del colonizador suprime, margina o devora (glotofagia) a las lenguas autóctonas, convirtiéndolas en dialectos inferiores. El otro fenómeno lingüístico que podemos ver en muchas de nuestras comunidades es la diglosia. El autor nos demuestra la lingüística ha servido al colonialismo al negar la existencia de lenguas indígenas y cómo este proceso persiste en el neocolonialismo. (Lingüística y colonialismo: breve tratado de glotofagia, Fondo de Cultura Económica)
¿Quiénes eran los bárbaros? En su obra el pensamiento antiguo del Dr., Rodolfo Mondolfo, nos cuenta que los griegos llamaban bárbaros a los extranjeros…a toda persona que no hablara griego y formara parte de su cultura. El término devino en incivilizado, salvaje o primitivo. Fue en principio, una distinción cultural y lingüística. Algo similar hicieron los romanos con los pueblos que se encontraban fuera de sus fronteras.
El racismo y colonialismo azteca. Frente a la narrativa del edén perdido antes de la llegada de los conquistadores españoles, considero importante mencionar algunos ejemplos de discriminación lingüística que hacían los aztecas sobre algunos pueblos conquistados. Son ejemplos de dos pueblos originarios de nuestro estado. Los aztecas llamaban chontalli o popolocas a los extranjeros, extraños o bárbaros o alguien que hablaba una lengua para ellos, ininteligible. De tal manera que al pueblo Nguigua lo llamaron popoloca que significa bárbaro, tartamudeo e ininteligente.
A otro pueblo que bautizaron los aztecas, fue al pueblo ñhañhu con el exónimo de Otomí (otómiltl), palabra de origen náhuatl que significa flechador de pájaros o quien camina con flechas. Como sabemos, los aztecas hablaban la lengua náhuatl o nawatlahtolli, que significa lengua o sonido claro, agradable o sabio. (Adriana Jiménez, El náhuatl, una lengua con historia y muchas huellas) En el siglo XVI, el náhuatl se hablaba desde Nicaragua hasta Sinaloa, desde Guatemala hasta la región huasteca. (Federico Navarrete. Los nahuas y el náhuatl, antes y después de la conquista.) El náhuatl, fue la lengua de prestigio y franca en ese gran territorio mesoamericano. Actualmente, el náhuatl, es la lengua originaria más hablada en nuestro país.
México plurilingüe[A1] . Somos uno de los 10 países en el mundo con mayor diversidad lingüística y el segundo país en América latina. En México se hablan entre 68 a 71 lenguas originarias, pero, ocupamos el cuarto lugar con el mayor riesgo de desaparición de sus lenguas originarias. Entre el del 60% al 70% de las mismas están en riesgo de desaparición (INALI, INEGI, INPI, Atlas de las Lenguas Indígenas de México) En Puebla existen siete lenguas originarias, cuatro de las cuales están en crisis o riesgo de desaparecer, sin que existan planes o proyectos gubernamentales, para su reversibilidad, desarrollo y fortalecimiento.
Las lenguas maternas en el mundo: De acuerdo al Ethnologue: Lenguas del Mundo, actualmente 7,159 lenguas maternas, de las cuales y de acuerdo a las fuentes, entre 2,800 y 5,000 son indígenas, mismas que son habladas por el 6% de la población mundial, esto es, son habladas por 476 millones de personas, repartidas en 90 países, de las cuales, alrededor de 40% de las mismas están en proceso de desaparición (ONU, UNESCO.) Como vemos, estas civilizaciones, culturas y lenguas originarias se encuentran en proceso de extinción, en gran parte, debido al racismo y la discriminación (ONU). Problemáticas que no son abordadas en las conmemoraciones del Día de la Lengua Materna en nuestro Estado, producto de nuestro colonialismo lingüístico. Desde hace años, la UNESCO nos advierte que cada quince días, desparece una lengua en el mundo, sin que nos inmutemos.
Importancia de la lengua española. La lengua española es hablada actualmente por 635 millones de personas en el mundo y es la es la cuarta lengua más hablada (Instituto Cervantes.) De conformidad con la Real Academia de la Lengua Española (RAE), el Diccionario de la Lengua Española, registra 93 mil vocablos o palabras y el Diccionario Histórico de la Lengua Española cuenta con más de 150.000 palabras, incluyendo vocablos que hoy están en desuso, El académico, de la Universidad de Nebrija Jon Andoni Duñabeitia, menciona que los hispanohablantes solo utilizamos entre 1000 y 1500 palabras, que significa un 5 % de todas las palabras que las conocemos. Dicho de otra forma, tenemos un acelerado proceso de empobrecimiento de nuestra lengua materna que es el español. Vale la pena preguntarse, ¿qué tanto han contribuido a ello los medios de comunicación, particularmente la televisión, las industrias digitales y en especial, la educación pública que tenemos? Problemática que tampoco se aborda en estos jolgorios del día de las lenguas maternas.
Sólo el 2% de las lenguas originarias, están presentes en las redes digitales. (BBC, Los muchos idiomas que faltan en internet, abril 2020)
La imposición de la lengua Española. En 1492, Antonio de Nebrija publicó la primera Gramática de la Lengua Española (lengua romance), dedicado a la reina Isabel la Católica, en la cual escribió lo siguiente: siempre la lengua fue compañera del imperio. En octubre de ese año, daba inicio la conquista, el lengüicidio, culturicidio y etnocidio en nuestro continente. En 1562 en Maní, Yucatán, el fraile Diego de Landa, hizo una hoguera para quemar los amoxtli (libros) del pueblo Maya. Para 1550, el rey Carlo V decretó que todos los naturales de América (Nueva España) debían aprender obligatoriamente el castellano y en 1570, Felipe II emitió una cédula real, en la cual, convertía a la lengua nahua, en un idioma oficial de la Nueva España, facilitando con ello, la comunicación con y entre los pueblos indígenas.
Sin embargo, en 1634 Felipe IV, ordenó que se exija la enseñanza del español a los indios para así tener un mayor control sobre ellos y en 1696 Carlos II de España, prohibió el uso de cualquier idioma que no fuera el español en todo el imperio y en mayo de 1770 Carlos III, firmó la Real cédula para que en los reinos de las Indias solo se hable el castellano y se destierren los diferentes idiomas de los indígenas. El colonialismo, el lenguaje y el poder, siempre han ido juntos. Algunos investigadores han mencionado que durante la Colonia desaparecieron entre 143/145 culturas, civilizaciones, pueblos y no como se le quiere ver actualmente, sólo como lenguajes.
Tras la independencia y la reforma, la élite política e intelectual mestiza impulso el castellano/español, como una formade crear una supuesta identidad nacional, a expensas de los pueblos originarios a expensas de sus culturas, lenguas y organización social. Fue y es una élite que ha querido civilizar e integrar al progreso y desarrollo a los pueblos originarios.
José Vasconcelos al frente de la Secretaría de Educación Pública, pensaba que la diversidad cultural y lingüística eran un obstáculo para la unidad nacional y el progreso de nuestro país y fue a través de la escuela rural, el principal agente de transformación en la que miles de niños fueron castellanizados, muchas veces con métodos violentos y castigos corporales, para que dejaran de hablar su lengua materna. Fue una política de estado que hizo todo lo posible e imposible para que el español se volviera en la lengua dominante y de prestigio y desterrar las lenguas indígenas como sinónimo de atraso. (Heath, S. B. La política del lenguaje en México: De la Colonia a la Nación. Instituto Nacional Indigenista.)
Como vemos, las lenguas no sólo son un medio de comunicación, sino han sido un elemento central de identidad cultural y a la vez, elemento de colonización (externa e interna) Son también, ejercicio de memoria y resistencia contra la imposición de culturas y lenguas hegemónicas. Al colonizarlas, no sólo se coloniza nuestra lengua, sino también nuestro pensamiento y cosmovisión del mundo. Nuestras lenguas, al igual que nuestras culturas, son memoria viva de saberes, tradiciones y conocimientos y Patrimonio Biocultural de los pueblos del Mundo y constituyen un derecho individual y colectivo, tal y como quedó asentado, primeramente, en la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos (1996) gracias al movimiento zapatista y en particular, a los Acuerdos de San Andrés Larráinzar, Chiapas (1996), que en el 2001 se reconocieron en nuestra constitución en el artículo segundo.
Lo que no conozco, es si alguna institución pública, sea federal o estatal (SEP-Estatal, Secretaría de Arte y Cultura, Instituto Estatal de Pueblos Indígenas, entre otras) y municipios (IMAC, Casas de Cultura), hayan realizado un diagnóstico de la situación de las lenguas indígenas en riesgo, bajo los criterios de la UNESCO: Una lengua está bien, si el 70% su población la habla; si menos del 50 % de los niños y jóvenes la hablan, es una lengua en riesgo y una lengua está en crisis o grave y alto riesgo de desaparecer, si menos del 35% de sus niños y jóvenes la hablan. Una problemática sumamente grave, es que actualmente solo el 6% de nuestros jóvenes, hablan una lengua indígena. (La Jornada nacional, Gabriela Rodríguez, Perfil demográfico de las juventudes), con dicha situación, se ha está interrumpiendo la transmisión intergeneracional de padres a hijos y solo lo hacen los adultos mayores. Me gustaría conocer esos diagnósticos sociolingüísticos. Pregunta, ¿por qué estas problemáticas no están presentes en mesas o foros, en el día de las lenguas maternas? Igualmente me gustaría saber si estas instituciones federales, estatales y municipales, ¿cuentan con programas o proyectos de reversibilidad y fortalecimiento cultural y lingüístico?
Tomando en consideración que en 2022, se declaró el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032) que actividades han llevado a cabo a partir de ese año a la fecha?
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Discriminación Social (ENADIS) Estado de Puebla y su ciudad capital, tenemos el nada honroso segundo lugar a nivel nacional en discriminación social, ¿qué acciones y políticas públicas han implementado las instituciones respectivas, para combatir este estigma y problemática social y cultural?
Considero que no basta que este día salgan a relucir faldas, blusas o camisas bordas y vestirse para la ocasión y hacer algunas actividades que si bien son importantes, son totalmente insuficientes para revertir esta seria situación y no convertir el día de las lenguas maternas, en flor de un día, sino tarea cotidiana para fortalecer nuestras lenguas y culturas.
Me despido con unas palabras que nos legó el Dr. Miguel León Portilla, para tenerla siempre presente: Cuando muere una lengua, la humanidad se empobrece.
En 1696 Carlos II de España, prohibió el uso de cualquier idioma que no fuera el español en todo el imperio y el 10 de mayo de 1770, Carlos III, el último de los Habsburgo en gobernar España, firma en Aranjuez la Real cédula para que en los reinos de las Indias solo se hable el castellano y se destierren los diferentes idiomas de los indígenas l idioma se convirtió en una herramienta de control
administrativo absoluto.
José Vasconcelos impulsaron un ideal de
“mestizaje” que veía en la diversidad lingüística un obstáculo para la unidad nacional.
José Vasconcelos impulsaron un ideal de
“mestizaje” que veía en la diversidad lingüística un obstáculo para la unidad nacional.
PD.
Grave, muy grave lo que está pasando en Puebla y en el país, en el ámbito de la seguridad pública.
21 de febrero de 1848: 179 aniversario de la publicación del Manifiesto del Partido Comunista.
Para el capitalismo la libertad significa libertad de comercio, libertad de comprar y vender, no verdadera libertad.
La burguesía ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenían por venerables y dignas de respeto. Ha convertido al médico, al abogado, al sacerdote, al poeta, al hombre de ciencia, en sus trabajadores asalariados”