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14 Junio 2021, Puebla, México.

Hay gente que nos quiere seguir viendo en taparrabos por ser indígenas

Sociedad /Política | Crónica | 1.JUN.2021

Hay gente que nos quiere seguir viendo en taparrabos por ser indígenas

Manuel Espinosa Sainos

No basta con votar y dejar que los alcaldes hagan de su puesto una lujosa fiesta

Hay gente que nos quiere seguir viendo en taparrabos por ser indígenas
"Aparte abusas del término indígena, cuando te conviene sales con el calzón de manta bien limpio, hasta tus pies blanquitos se ven de que solos lo usas para tus fines más ególatras y vanidosos, pero eso sí cuando te paseas aquí o en Cuetzalan con tu cahamarrita de piel y tus botines de charrito monta perros, te crees lo bien luwan y de coyome, no nos hagamos Manuel eres un engreído que solo cuando te conviene abres la boca, porque eso sí para escribir disparas las letras más bonitas pero no todo es cierto, al fin y al cabo aquí te conocemos".
Con esas palabras se dirigió a mí una persona desde el anonimato o un perfil falso porque ni siquiera fotografía de contacto tiene. Resulta que a mí se me ocurrió opinar y emitir algunas propuestas para los candidatos de mi municipio.
Entre otras cosas he propuesto para las próximas administraciones la justa distribución de los empleos que se generan en el ayuntamiento, de tal manera que no sólo responda a intereses políticos y partidistas, aunado a algunas acciones de austeridad, pues pienso que no es justo que en una población marginada los ediles se pongan sueldos elevados donde la gente, si bien le va, gana apenas cien pesos diarios.
También señalé que es un insulto que los alcaldes se compren tantas propiedades en tan poco tiempo pues eso se presta a malas interpretaciones. También he comentado la necesidad de que los ediles estén en el pueblo pues muchos permanecen más tiempo en la ciudad, aparte de que deben brindar buen trato a la población.
Señalé también la importancia de que se hagan buenas obras y de impacto colectivo para beneficio de la población, pues esto reactivará la economía local y que además las obras no queden inconclusas como en ocasiones suele suceder. Que los alcaldes roben menos y trabajen más.
Entre estos y otros comentarios más me he atrevido a publicar pues considero que los ciudadanos debemos de dar propuestas a los candidatos, y lejos de contribuir a que las campañas se conviertan en un ring de lucha libre debemos optar por señalar nuestras propuestas.
En un pueblo donde la derecha ha inyectado al por mayor su veneno y sigue como antes repitiendo el mismo discurso destructivo, los candidatos y simpatizantes les molesta que la gente opine con una critica constructiva y acostumbrados al juego sucio optan por la destructiva. Parace que sienten amenazados sus futuros beneficios con una simple opinión.
En este contexto he tratado en lo posible estar lejos de la política. He tenido acercamientos de políticos y candidatos para integrarme a su equipo, pero yo prefiero opinar desde afuera para tener un punto de vista más neutral porque cuando estás en un grupo forzosamente hablarás desde tu partido para defender sus propios intereses. Yo optaría más por la elección mediante los usos y costumbres.
A mí no me interesa caer en polémica, se que es una obligación ciudadana escuchar las propuestas de los diferentes candidatos, pero pienso que más que ciudadanos pasivos que se tragan los discursos de cada período electoral debemos contribuir con nuestras propuestas y en un futuro no muy lejano sea el pueblo quien decida y priorice las obras que hacen falta en su comunidad y no sean los políticos quienes se autopropongan y manejen todo al ritmo de sus intereses económicos.
No basta con votar y dejar que los alcaldes hagan de su puesto una lujosa fiesta donde los únicos invitados son la gente cercana a ellos.
Los insultos en cada partido contrario abundan, las agresiones e incluso intimidaciones de todo tipo circulan sin cesar en las redes sociales, incluyendo la violencia de género al por mayor.
En este contexto, donde las campañas políticas cada vez son más agresivas también he cuestionado el incumplimiento en tiempo y forma de la construcción de la universidad (Campus buap), pues considero que es una buena escuela y benéficio para cientos de jóvenes de la región que muchas veces tienen que migrar hasta la ciudad para acceder a una institución de prestigio como lo es la Buap.
No dudo que aquí y en otros pueblos haya gente que usa la imagen indígena para lucrar y beneficiar a un candidato prometiendo que ahora sí apoyarán a la cultura, pero no es mi caso. A mí no me interesa embarrarme en lo que tanto crítico. En cambio, pienso que con una opinión positiva y constructiva podemos ayudar a mejorar.
Y no, no tengo nada de qué avergonzarme y tampoco he abusado del término indígena como lo señala quien se ha sentido ofendido con mi humilde opinión. También es cierto que cada palabra que digo a los simpatizantes de los políticos les molesta, pero pienso que no estoy ofendiendo a nadie y es mi derecho y mi obligación hacerlo.
Tampoco uso la ropa tradicional para beneficio propio o para mis fines "ególatras y vanidosos" cpmo lo dicen y ni mucho menos soy un "engreído" como lo ha dicho esta persona. Soy poeta totonaco y he decidido en algunas presentaciones portar la vestimenta de mi padre, sin ningún otro fin más que dignificar mi cultura, pero tal parece que hasta eso les molesta.
Tan frágiles sus propuestas que con una opinión se sienten perdidos. Pero no es lo mío, no me interesa involucrarme en la guerra sucia de la política. Mi trayectoria poca o mucha no está basada en eso.
La reflexion que me permite hacer sobre las agresiones emitidas hacia mi persona e incluso hacia mi casa y mi vida privada es que muchas personas allegadas a los candidatos tienen una muy pobre opinión del concepto indígena.
Tal como desde hace décadas, su postura es que los indígenas no tenemos derechos ni a vestirnos ni a portar siquiera una chamarra comprada con nuestros propios recursos y ni mucho menos a tener una casa.
Su reducida visión es que como somos indígenas tenemos que seguir en taparrabos y viviendo en una caverna.
Acostumbrados a los vicios de los políticos de siempre, ni siquiera tienen la capacidad de valorar los esfuerzos y logros que algunos ciudadanos hemos logrado limpiamente a base de mucho esfuerzo a lo largo de muchos años.
Pero este tipo de insultos hacen que uno crezca. Yo soy producto del coraje, ya lo he dicho. Eso lo hacen a uno mas fuerte, porque solo hay dos opciones, o quedarse tirado cuando te pisan o levantarse y seguir caminando para ser más fuerte.
Se que es parte del ambiente electoral, pero las agresiones y la violencia de cualquier tipo es algo que no debemos normalizar. Antes de aspirar a un cargo de elección popular mínimo deberían de tomar un curso sobre derechos humanos, equidad de género, arte y cultura, educación, salud y diversos temas.
Pero este tipo de agresiones y otros insultos generados hacia mi persona por atreverme a opinar, si bien es cierto que no es nada agradable, lo hacen a uno crecer y seguir por el camino que consideramos correcto.
 
Manuel Espinosa Sainos. Poeta, traductor y comunicador totonaco.