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5 Diciembre 2021, Puebla, México.

San Pedro Cuaco: la resistencia de un pueblo originario en defensa de su identidad

Cultura | Investigación | 12.NOV.2021

San Pedro Cuaco: la resistencia de un pueblo originario en defensa de su identidad

Cecilia Vázquez Ahumada.

 

Cecilia Vázquez Ahumada es profesora-investigadora del Centro INAH Puebla

 

San Pedro Benito Juárez o San Pedro Cuaco, Municipio de Atlixco[1]. abril-octubre 2021.

 

Arco de bienvenida a San Pedro Benito Juárez o San Pedro Cuaco. Se adorna con fotografías del guion y mapas virreinales que posee esta comunidad, patrimonio cultural al que le dan gran importancia y guardan con celo. En este hermoso arco, se expresa el gusto de los vecinos por las visitas, en español y en náhuatl. Marzo 2021. (Las fotografías que acompañan este texto son de Cecilia Vàzquez Ahumada)

 

Solo un ejercicio dialógico con las comunidades a las que da servicio el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hace posible el cumplimiento de las tareas para las cuales fue creado, es decir, investigar, difundir y conservar el patrimonio cultural de la nación. Agradezco la disposición al diálogo e intercambio de ideas e ideales de los jóvenes gestores culturales de la comunidad y de los vecinos de San Pedro Benito Juárez porque hicieron posible la creación de este documento destinado a la sensibilización de las instancias como la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Gobierno del Estado de Puebla, la Secretaría de Cultura del mismo y el Ayuntamiento de Atlixco. En búsqueda de lograr la restauración del templo parroquial del poblado e inclinar la balanza hacia los legítimos intereses de la mayoría de sus habitantes.

 

Templo de San Pedro y San Pablo, cerrado por las afectaciones que dejó el sismo de septiembre del 2017.

Listado de la GUARDA DE NOCHE DEL MES DE FEBRERO Y MARZO DEL 2021. Cada noche los vecinos de San Pedro Benito Juárez se turnan para custodiar su templo.

 

Salón parroquial, donde se han resguardado las imágenes del pueblo. En primer plano, San Pedro y San Pablo. Note el lector las banderas nacionales que franquean las imágenes religiosas. Observamos la unidad en la organización política y religiosa de un pueblo originario.

 

I El territorio

 

El municipio de Atlixco se encuentra en la parte centro-oeste del Estado de Puebla, entre los paralelos 18°49’30’’, 18°58’30’’ de lat. norte y los meridianos 98°18’24’’ y 98°33’36’’ de long. occidental. Posee una altitud promedio de 1840 msnm. Sus límites son, al norte el municipio de Tianguismanalco; al noroeste los municipios de Santa Isabel Cholula y Ocoyucan; al suroeste Atzitzihuacán; al sur limita con Huaquechula y Tepeojuma. Por el sureste colinda con San Diego Meza y Tochimilco; por el este, la ciudad de Puebla. Al oeste está limitado por Tochimilco.

https://repositorioinstitucional.buap.mx/visorXML/archivos/017418T/017418T-f14.jpg. Consultado el 31 de marzo de 2021.

Google maps. Consultado el 12 de abril del 2021. Presidencia Auxiliar de San Pedro Benito Juárez.

 

La cota de los 2000 msnm, sobre el noroeste, divide el municipio de Atlixco. Por el este se encuentra el valle de Atlixco, por el oeste el de Puebla. Ambos valles descienden de las faldas sureñas de la sierra nevada. La menor altura del valle de Atlixco es de 1700 msnm y la mayor en el noroeste sobre los 2500 msnm, ya pegado al volcán Popocatépetl. Al sureste hay otras montañas con una elevación que llega más allá de los 2100 msnm. La cuenca del río Nexapa, afluente del Atoyac, recorre el valle de Atlixco. Posee múltiples corrientes que se desploman de la sierra Nevada. El clima del municipio es templado y cálido, con lluvias en verano. La Enciclopedia de los Municipios[2], registra el municipio de Atlixco con extensiones considerables de agricultura de riego en la partes planas. Los cultivos son anuales y semipermanentes. Al noroeste, en las estribaciones de la Sierra Nevada, se produce milpa de temporal.

 

En este municipio se encuentra la junta Auxiliar de San Pedro Benito Juárez o San Pedro Cuaco. Dista de la cabecera municipal, la ciudad de Atlixco, por 15 kilómetros, siendo la más lejana de las juntas auxiliares, y a solo una decena de kilómetros del cráter del volcán Popocatépetl. Siguiendo la publicación electrónica ya citada, esta comunidad se dedica, primordialmente, a la agricultura de milpas a través del temporal; produciendo maíz, frijol, calabaza, amaranto, sorgo, habas, aguacate “del Fuerte”; además de manzana, durazno, chilacayote, sandía y huitlacoche. La propiedad de la que gozan los habitantes son ejidos, de los cuales fueron dotados en el año de 1927, con una superficie de 853 Has., que en aquella ocasión benefició a 106 campesinos. En el año de 1936 se les concedieron otras 52 has. ejidales, dotando a seis beneficiarios. En la década de los 80 del siglo pasado recibieron 5421.60 Has. 804 comuneros. Lo que hace un total de 916 beneficiarios del movimiento revolucionario de 1910. Además de la agricultura de temporal, salen a trabajar numerosos jóvenes a los Estados Unidos de Norteamérica (Nueva York, Nueva Jersey y Los Ángeles, CA), esta población envía recursos para que la vida campesina continúe y para solventar la educación de los jóvenes.

San Pedro Benito Juárez posee una población de aproximadamente 5000 habitantes. Según datos de INEGI (2010) el 63.91% de la población es indígena, 29.12% habla náhuatl, 0.92% es monolingüe de náhuatl. Por lo tanto, un rasgo característico del poblado es que la mayoría de los adultos actuales habla náhuatl y castellano. Los jóvenes menores de 20 años, lo entienden perfectamente, pero muchos de ellos ya no lo hablan. En la comunidad existe, jardín de niños (bilingüe náhuatl/español), primaria, secundaria y bachillerato. Los que han accedido a estudios técnicos y universitarios se han trasladado a las ciudades como México, Puebla y Atlixco.

 

Las siguientes imágenes muestran la cultura mesoamericana entrelazada con la milpa y la heterogeneidad de actividades de la familia campesina. La unidad doméstica campesina está unida a procesos de migración a los Estado Unidos de Norteamérica y sigue reproduciendo la cultura mesoamericana.

 

Casa Casa campesina de San Pedro Benito Juárez.

 

 

 

Doña Gregoria Rojas Boleaga, habitante de San Pedro Benito Juárez, una de las últimas cuaqueñas que sabe elaborar los ayates de ixtle.  Esta dama tiene toda la disposición, gracias a los jóvenes que aman su pueblo, de enseñar a las nuevas generaciones este arte. Recuerde el lector que en ayates se llevan las ofrendas al cementerio en Todos Santos.

 

Ayates, herramientas para guardar mazorcas y maíz, también se usan como celosías. Recuérdese, en Todos Santos, las ofrendas a los difuntos que se llevan al panteón, se envuelven en estos textiles creados por manos femeninas. La Sra. Juanita Martínez Morales, Regidora de la Junta Auxiliar de San Pedro Benito Juárez, promueve que su suegra enseñe este arte a los jóvenes del pueblo.

 

II  Mirada histórica

 

La región de Atlixco, donde se incluye a Tochimilco y Huaquechula, estuvo habitada desde tiempos prehispánicos. El primer señorío se asentaba en las faldas del volcán Popocatépetl y el segundo en el valle de Huaquechula, Atzizihuacán y el de Atlixco. Este valle era disputado por los señoríos de Huejotzingo y Calpan. El valle ha sido muy productivo y las obras de regadío, lo hacían muy apetecible. La existencia de manantiales y arroyos permanentes originados por los escurrimientos del volcán, han sido espacios de culto desde aquellas épocas.

En 1519 llega Hernán Cortés, lucha contra el señorío de Huaquechula y lo somete. Por ello la zona fue repartida entre los españoles y muy pronto fue un área productiva de trigo y ganado. La explotación de los europeos comenzó en 1530.

Luna Fernández (2011) explica que aparte de los señoríos indígenas encontrados por los españoles y sus sujetos, había poblados como “…Axocopan, Coyula, Tepango, Cuauco, Huexocuapan y Zoapiltepec (Luna Fernández, 2011: 106). Los conquistadores fundaron nuevos pueblos en el Valle de Atlixco, como San Juan Portezuelo, Santo Domingo Atoyatempan, Santa Lucía Cosamaloapan, San Isidro Huilitepec, San Juan Tejaluca, San Félix Hidalgo y Santa Ana Yancuitlalpan…” (Luna Fernández, 2011:106)[3]

El desarrollo histórico de la región obligó a los pueblos indígenas a surtir de mano de obra las haciendas de españoles y criollos, la mayoría de los terrazgueros y trabajadores de las haciendas de las tierras bajas, provenían de los pueblos cercanos al volcán, como es el caso de San Pedro Cuaco, hoy San Pedro Benito Juárez. Esta comunidad, como muchas otras de la región, ha mostrado su adaptabilidad para reproducir una cultura distinta a la occidental capitalista, y al mismo tiempo, ha colaborado en el proceso de capitalización de la región en beneficio de otras poblaciones como es la ciudad de Atlixco. Además de producir en la milpa para sí mismos, los cuaquenses trabajaron para las haciendas, para las fábricas textiles[4] que se asentaron en la región a finales del siglo XIX y parte del XX y se volvieron ejidatarios y comuneros, gracias al Zapatismo de 1910. Hoy siguen siendo campesinos y con el trabajo de los emigrantes siguen reproduciendo la vida comunitaria y la actividad campesina en familias extensas.

 

III El pueblo originario y los cargos del sistema ritual

 

San Pedro Cuaco o San Pedro Benito Juárez posee una organización política, religiosa y cívica que le da estatus de pueblo originario. Ejerce su autodeterminación a través de la elección, consensada entre los expresidentes auxiliares, los exfiscales y los mayordomos. Para ello, se propone a una persona casada, con buen ejemplo de conducta, “un hombre de trabajo que haya hecho cargos”, para ocupar la representación de todo el pueblo.

Estos líderes comunitarios se unen con los Comisariados de la comunidad, el Ejidal y el de Bienes comunales, los Mayordomos, los Fiscales, el Comité de agua potable, los Representantes de los padres de familia de las instituciones educativas, el Comité de Acción Cívica, para formar y posteriormente, dar a conocen la planilla a la que se llama Cabildo. Más adelante se cita a todo el pueblo y se elige de manera pública a estos representantes. Como podemos ver es un trabajo de consulta, diálogo y permanente evaluación de los vecinos, de su actuación como miembros activos al servicios de santos, vírgenes, Cristos y vecinos, para lograr ser los representantes máximos del poblado.

Hay cuatro secciones en San Pedro Benito Juárez, en la primera están las capillas de San José y la de la Purísima Concepción, en el “cerrito” hay dos capillas la del Calvario y la de la Santa Verónica, que están entre la primera y la segunda sección. Todo el pueblo es fiel a su templo mayor, San Pedro y San Pablo.

Los cargos del sistema ritual de San Pedro Benito Juárez son:

“Los fiscales, es una comitiva que se forma con el presidente, secretario y tesorero, cada uno de ellos tiene sus suplentes, tienen otros compañeros, como los que les toca hacer el aseo que les llaman barrenderos, los que van pidiendo las cooperaciones para el mantenimiento del templo, que se les llama colectores; así que son varias personas y son de cada sección. Otra comitiva son los mayordomos, estos se acompañan con los ‘devotados’, estos pueden variar en número, depende de los que pueda conseguir el mayordomo, tres, cuatro, cinco, hasta diez, depende de cuantas personas lo quieran acompañar y lo ayudan cooperando cada vez que llega la fiesta de la imagen que ellos tienen. También están los sacristanes, son los que se encargan de ayudar al padre y atenderlo en las celebraciones. Estas[5] son las personas con el cargo más importantes dentro de la iglesia”.

“El fiscal[6] que está ahorita ya tiene cinco años, aunque el cargo es de tres, pero como tenemos el problema con el Sr. Cura, que ya no viene a celebrar, que ha dividido al pueblo, que se quiere llevar el archivo parroquial y solo celebra sacramentos en las casas de unos cuantos de sus amistades, pues ya tiene cinco años, pero hasta que no se arregle este problema no puede dejar el cargo. El pueblo le tiene ese respeto porque fue elegido y además por nuestra fe reciben sus varas, únicos que reciben esto y tienen que ser respetados, porque no es un juego, no pueden dejar aventadas sus varas”[7].

Las varas las portan el fiscal, su secretario y su tesorero, son el símbolo de mando de autoridad máxima dentro del templo. El nombramiento de los fiscales es muy solemne, se hace en la misa, se forman para recibir las varas, su cera y los “rollitos de flores” para sus cónyuges. Todos los grupos dependen de los fiscales. Los mayordomos, reciben las alcancías de la imagen que hayan aceptado y una cera, a su esposa se le da un “rollito de flores”. Sus “devotados” reciben lo mismo, cera y “rollitos de flores”.

Los mayordomos se forman en dos grupos, los “xopaneros[8] y los “cuaresmeros”[9] y van por parejas. El primero, el Jefe de todos los mayordomos, es el mayordomo del Santísimo Sacramento, no tiene una fecha especial para festejar. El Santísimo, el Cuerpo de Cristo, la fecha de Corpus Christi, esa es su fiesta, se celebra a los 60 días del Domingo de Resurrección, no hay fecha exacta, como las demás imágenes. Su compañero es San Miguel, festejado el 29 de septiembre.

Luego viene el mayordomo del Patrón del pueblo, San Pedro, que se festeja el 29 de junio, su compañera o maihni es la Virgen de la Asunción, festejada el 15 de agosto. Después San Pablo, que se festeja el 30 de junio y su maihni, o compañera es la Virgen la Purísima Concepción, agasajada el 8 de diciembre. Después, la Ascensión del Señor, no tiene día específico, es a los 40 días después del domingo de Resurrección, su compañera es la Virgen de Dolores, y se festeja el 15 de septiembre. Con ellos se terminan los mayordomos “xopaneros”.

 

“Jarra”, don entregado a los mayordomos que acompañaron una fiesta.

 

Los mayordomos “cuaresmeros” comienzan con el mayordomo de Jesús, le toca festejo el jueves santo, cuando se lavan los pies a los apóstoles, y su maihni, es la Virgen de La Soledad, festejada el viernes santo. Luego Sacramonte, se homenajea el sábado santo, su maihni es Santa Verónica, festejada el domingo de Resurrección. Por último, se hace la fiesta del Calvario, que no tiene compañero. El lunes santo se hacen los adornos en casa del mayordomo del Calvario. Estos ornamentos se llaman los xochitopile[10]. Estas ofrendas se dejan en las capillas del cerro, que son paredones, pero que son importantes para la vida ritual. La Fiesta del Sr. del Calvario, es el 3 de mayo y se celebra con la bendición del agua que viene del monte.

También está el mayordomo del niño Jesús, él está solo. El mayordomo del Calvario, se une con él para dar los aguinaldos cuando le toca la posada. La primera posada les toca a los fiscales, y luego se van repartiendo las posadas, en el mismo orden que se habló arriba.

Una imagen que no tiene mayordomo es San Juan Bautista (24 de junio), pero está a cargo de los Sacristanes y en el caso de Santa Cecilia (22 de noviembre), su veneración es atendida por los fiscales.

Como podemos observar y fue descrito por vecinos del poblado, la organización ritual de San Pedro Cuaco, es muy estricta y siempre en pares complementarios, a la usanza de los pueblos mesoamericanos que tienen el pensamiento dual y muestra una unión entre lo femenino y lo masculino, entre lo religioso y lo cívico.

En las procesiones van formados por jerarquías. El orden en la formación, para que los “cuaresmeros” pasen adelante, se hace el día de Pentecostés, a los diez días de la Ascensión del Señor, es decir, a los 50 días del domingo de Resurrección. Atrás de los “cuaresmeros” se colocan los “xopaneros”.

Se cubre todo el año de celebraciones religiosas en donde se trabaja para el bien común, se hacen banquetes rituales, procesiones, entrega de obsequios y ayudas mutuas. Antes de cada fecha religiosa se hace un Nacapastile[11], es decir, se hace un aviso para reunirse y comenzar la planeación de la fiesta. Posteriormente se hace el Tetlalili[12], donde se decide colectivamente, cuánto debe cooperarse para la fiesta, a qué hora se hará la procesión y todo lo referido al festejo.

Cada imagen religiosa tiene una alcancía, réplica de la imagen, pero en pequeño. Esta es resguardada en casa de cada mayordomo. Ocho días antes de la fiesta se lleva la alcancía a la iglesia con música de teponaztle y tarola. Las señoras de edad que acompañan el recorrido del traslado de la alcancía, de la casa del mayordomo a la iglesia, se cubren la cabeza con pañuelos de colores muy vistosos. El pañuelo que tiene la alcancía, todas poseen uno, ese día se le cambia por uno nuevo. Las fieles usan el color del pañuelo de la alcancía respectiva, es decir, cada imagen tiene sus característicos colores que van en sus insignias. El mayordomo de la fiesta no carga la imagen que le corresponde, sino su maihni, su contraparte hace el esfuerzo.

El día del traslado de la alcancía al tempo, el mayordomo ofrece a vecinos y parientes un desayuno. El día de la fiesta, después de la misa principal se regresa la alcancía a la casa del mayordomo. Ahí se recibe a todos los mayordomos que entregan flores y ceras al altar de la casa. Al siguiente día, el mayordomo anfitrión entrega las “jarras” a las esposas de los mayordomos[13]. Los invitados acuden con un refresco, y a su vez, reciben otro del mayordomo de la fiesta. Este refresco lo pueden compartir ahí mismo o se lo pueden llevar a sus casas.

El día de la fiesta el mayordomo ofrece un banquete a todo el pueblo. Hay un petate especial donde se hace la ceremonia de entrega de la alcancía. Se sahúma la imagen y el altar, se posan los dones que traen a casa del mayordomo. Existe un estricto orden en la forma en que los mayordomos van entrando y entregando sus dones. Cada mayordomo con sus “devotados” es recibido con solemnidad. El petate donde se posaron, la alcancía y los dones entregados, se le queda al mayordomo.

Para ser mayordomo de una imagen se debe estar casado, tener buen comportamiento y la disposición para asumir este compromiso. Una comitiva va a ver al candidato a mayordomo y entregándole flores y ceras, le piden asumir la responsabilidad de tal o cual imagen. Si accede, es nombrado colectivamente mayordomo. En este sistema que asume el ciclo ritual de San Pedro Benito Juárez hay fiestas de un solo día y otras de varios.

Los mayordomos de San José y de la Purísima Concepción, el dos de febrero, le agradecen al “padrino del niño Dios” porque llevó al niño a la Iglesia, porque ahí lo arrullaron. Se le agradece como a un compadre y se le da mole. El padrino lleva a sus “devotados” con sus familias, se entregan chiquihuites con refrescos, tamales, tortillas, carne. De la misma manera que se hace un bautizo para un chiquillo del pueblo. El dos de febrero día de la candelaria se llevan a bendecir las semillas para el próximo ciclo agrícola, se colocan en un chiquihuite y se hace una cruz con mazorcas

Los mayordomos se llaman “compadritos” en señal de respeto. El 24 de diciembre, el padrino del niño Dios, hace una posada en su casa, con piñatas, comida, aguinaldos. Una más de todas las que asume cada mayordomo. La primera posada, la del 16 de diciembre, la hacen los fiscales. El 17 de diciembre le toca la posada al mayordomo del Santísimo y de San Miguel. El 18 de diciembre el mayordomo de San Pedro y la Virgen de la Asunción asumen esta responsabilidad, y así sucesivamente. Se preparan en cada posada de 400 a 500 aguinaldos que son entregados a todos los invitados. En el caso del mayordomo del Calvario se une con el del Niño Dios para dar sus aguinaldos.

Cada mayordomo ofrece mañanitas para el numen que tiene bajo su cargo y da tamales y café a los acompañantes. En la fiesta de San Miguel, los participantes portan matas de maíz con elotes, se le ofrenda a San Miguel los dones de la tierra[14]. Antes esas ofrendas se las daban al sacerdote que oficiaba la misa y él a su vez repartía los elotes entre los feligreses, quienes organizaban “elotadas” para festejar la cosecha y repartir los frutos de la milpa.

La Semana Santa es muy solemne, y cada día, a partir del jueves santo, los mayordomos de “Padre Jesús”, la “Santa Verónica” y Sacramonte, dan de comer al pueblo. El lunes santo se reúnen todos los mayordomos en casa del mayordomo de la “Santa Verónica” y el Calvario, ellos adornan los xochitopile, las flores colocadas en los palos son geranios, claveles, estates, flores de diferentes colores de acuerdo a la temporada. Como ya dijimos arriba, estas ofrendas se colocan en las capillas de cuaresma y en los ameyales el tres de mayo, lo mismo que en los depósitos de agua. De las casas de los mayordomos de “Santa Verónica” y el Calvario, con estos xochitopile, se parte para hacer viacrucis.

El viernes santo se hace un viacrucis en el pueblo complementando los que se realizaron a lo largo de la cuaresma en diferentes partes y secciones del poblado. El viernes santo se sube al “Calvario” y se desciende de este montículo, por el lado contrario. Ahí se instala un Cristo crucificado y se le baja ya en su ataúd. A estas imágenes las acompaña la Virgen de los Dolores, la de la Soledad y la “Santa Verónica”. La procesión va franqueada por los portadores de los xochitopile. Se hace una ceremonia para entrar a la capilla, dando cuatro vueltas a la derecha, y a la salida, con el féretro de Cristo, dan el mismo número de vueltas, pero a la izquierda.

La capilla del Calvario y la de la Santa Verónica, están prácticamente derruidas. Sin embargo, se le tiene sumo respeto por ser construcciones antiguas, “…aunque los temblores se las han acabado, así como está nuestra parroquia”.

El mayordomo da de comer. Los servidores de las imágenes explican que antes se daba de comer el “famoso chilmapito y pulque. El chilmapito eran tortillas que se metían en salsa roja hecha con chile seco. Se colocaban en enredos en un tenate y se trasladaban hasta el Calvario. Actualmente se dan enchiladas con queso y lechuga. A estas celebraciones las acompaña la música de teponaztle. Además, se cortan ramas de cedro que se traen y colocan en los altares familiares. Una vez que bajan se hace la ceremonia de las “siete palabras”, se ora a la Cruz y se disponen para la procesión del silencio.

Otra celebración muy importante es la del 3 de mayo, está le corresponde al mayordomo del Calvario. Ocho días antes del 3 de mayo, los “corregidores”[15] de la Junta auxiliar, acuden al depósito del agua del cerro para limpiarlo y dejarlo impecable para la celebración. En esta ocasión se reúnen con los mayordomos las autoridades civiles del poblado. Al Presidente Auxiliar le corresponde comprar las flores que se van a dejar a los ameyales, fuente de vida para el pueblo. Se van a dejar flores a los pozos, “se florea el agua”. La entrega de ofrendas se hace en una formación estricta de los mayordomos. Al llegar al “depósito grande”, se dan tres vueltas en el sentido “de cerrar la llave”, después se hacen las lecturas, se explican, se cantan alabanzas y se bendice el agua. Para bajarse de ahí y seguir el recorrido se dan tres vueltas, en el sentido de “abrir la llave”, esto “para que el agua se siga repartiendo al pueblo”.

Igual que en la celebración del viernes santo, el teponaztle está presente en este festejo. Anteriormente se celebraba una misa, pero ante la ausencia de los servicios del sacerdote católico, la comunidad, con sus propios vecinos, se ha encargado de que algunos dirijan las ceremonias religiosas, rezando el rosario y haciendo lectura de los evangelios. Luego de dar las vueltas en procesión al depósito y que se “abra la llave”, echan cohetes. Luego se baja a otro de los depósitos comunitarios de agua y también se enflora y se agradece al Presidente Auxiliar por haber traído las flores. Él mismo entrega refrescos, galletas y nieve a los asistentes. La comida es otorgada por el Presidente Auxiliar y el mayordomo del 3 de mayo. Antes se hacía una misa, pero ahora, sin esta celebración, se va temprano a dejar flores a donde nace el agua. Los xochitolipe también son llevados al jaguey, a los depósitos grandes del pueblo.

La fiesta de Dolores celebrada en el mes de abril, obliga a que sean las mujeres solteras las que llevan en hombros a la Virgen.

En la fiesta patronal que celebra a San Pedro y San Pablo existe la tradición de que vengan de los diferentes pueblos de la región a hacer la visita a estos santos. San Pedro es famoso por ser auxilio de niños que no hablan y que no escuchan. Se le tiene por muy milagroso y a eso se debe estas visitas de los pueblos vecinos como: Coyula, San Miguel Ayala, Guadalupe Huexocuapa, San José Agrícola, San Juan Ocotepec. Las comitivas de estos poblados son recibidas en el “Encuentro de estandartes”. Los fiscales reciben a sus homólogos en la entrada del pueblo, se les da comida en agradecimiento por venir a acompañar a San Pedro en su fiesta. De la misma manera, los cuaquenses, acuden a los pueblos vecinos a honrar a los santos, vírgenes y Cristos de la región[16]. Se le entregaba al sacerdote en esas fiestas ofrendas, como arroz, azúcar, despensa en general. Para esta celebración hay danzas de moros y de los doce pares de Francia que se ofrendan a San Pedro.

El 10 de mayo es una fiesta muy importante que se celebra en San Pedro Benito Juárez. La presidencia auxiliar está a cargo de esta celebración que congrega a todas las mamás del pueblo. Se les da pan y atole y se les obsequia la taza en la que les sirve el atole. Además, les dan una cubeta, una tinita, un pequeño obsequio por parte de las autoridades civiles.

La festividad de San Juan Bautista es otro momento importante para la comunidad, ese día se coloca en las puertas de las casas, cruces de cenizas, porque de lo contrario se sufre la invasión de pulgas.

En agosto, se celebra “La Agosta”, es decir, a la Virgen de la Asunción. También hay banquetes comunitarios, como son los desayunos que se unen a las mañanitas, las procesiones para el traslado de la alcancía de la casa del mayordomo al templo y viceversa. Hay comida para los mayordomos y fiscales, sus familiares, los “devotados” y todo el que quiera acudir.

 

 

Arco levantado en espera que San Miguel Arcángel pase a visitarlo.

 

La milpa y su adorno en vísperas de la fiesta de San Miguel Arcángel.

El 15 de septiembre se festeja a la Virgen de Dolores. El 29 de septiembre se venera a San Miguel Arcángel, este es el protector de las milpas, él cuida de que las milpas produzcan los alimentos de todo el año. Ese día se enfloran las milpas, se ponen arcos de flores en los campos de cultivo para festejar que hay alimentos. Se agradece a San Miguel por su generosidad. Se ponen cruces con cempaxochitl y banderas de papel China. Además se hacen cruces de pericón  para colocar en las casas, los autos, las motocicletas, estas conjuran la presencia del demonio. La fiesta de San Miguel también promueve banquetes, celebraciones litúrgicas, cohetes y teponaxtle.

En octubre se hace la fiesta para San Lucas, el patrón de los bueyes que sirven para llevar a cabo las tareas agrícolas, se adornan las yuntas con flores, es decir, se vuelve a agradecer los servicios de los animales, de la tierra que otorga los alimentos que permiten la continuidad de la vida. Vemos en estas fiestas la lógica del intercambio, la reciprocidad, el servicio a la comunidad. Esta es la muestra fehaciente de la multiculturalidad de la región.

La fiesta de Todos Santos en San Pedro Benito Juárez posee una ceremonia en donde los fiscales “abren la puerta del purgatorio”, ubicada en el retablo del templo[17], para que las ánimas visiten a sus familiares. Estos han preparado ofrendas con alimentos como tamales, mole, atole, pescado seco, arroz, fruta, bebidas alcohólicas, dulces, flores, velas, para que lleguen a visitar “los que se han adelantado”. Es el 1º de noviembre cuando se repica, sahúma, se hace oración por parte de los fiscales. El presidente de ellos, abre la puerta del inframundo, ilhuicatl (cielo). La hora indicada de esta ceremonia son las tres de la tarde. El dos de noviembre a las tres de la tarde se vuelve a cerrar esta puerta. Y a esa hora, con repique de campanas, las familias ponen en un ayate, velas, flores, para llevarlos a las tumbas de sus seres queridos.[18]

Como vemos, los días de Todos Santos son muy importantes para el poblado, se hacen ofrendas desde el 28 de octubre, para los accidentados; luego a los “limbos”[19], luego a los niños y jóvenes no casados y finalmente a los mayores. La ausencia del sacerdote ha obligado al Grupo de María a acompañar a sus vecinos, con rezos,[20] a las ceremonias del ciclo ritual del poblado. Se han visto en la necesidad de acompañar a los deudos de los fallecidos y los difuntos en “las veladas” y novenarios. Además, acompañan los cortejos fúnebres en su recorrido al campo santo, haciendo la parada obligada en el templo principal para “la despedida”. Hasta en las solemnidades de San Pedro y San Pablo, ahora participan con rosarios y la “celebración de la palabra”.

El 8 de diciembre se celebra a la Purísima Concepción, con todo el ceremonial descrito, banquetes, mañanitas, desayuno, etcétera. El 12 de diciembre se hace en grande la fiesta para la “patrona de México”, se baila la contradanza. Los jóvenes gestores del patrimonio cultural de San Pedro Benito Juárez, investigaron que esta danza la hacían jovencitas, pero al tratar de rescatarla, fueron las mujeres mayores las que estuvieron dispuestas a revivirla. Ellos encontraron que los arcos multicolores que llevan las danzantes, son el arcoíris, las sonajas refieren al sonido de la lluvia, los espejos de sus tocados, a los rayos brillantes en el firmamento y sus vestidos blancos, a las nubes que portan la lluvia. Esta danza es la de “las Moras”. El traje es costoso, pero las mujeres que decidieron colaborar en el rescate de esta tradición, estuvieron también dispuestas a gastar en sus atuendos.

Además de las fiestas religiosas, el 15 de septiembre se escoge a una reina para la fiesta y se hace un programa social con bailes organizados por los grupos escolares de la localidad, con lectura de poesía en náhuatl, baile en la plaza pública y desfile de las autoridades con la bandera.

Antaño se celebraba, a los ocho días de la fiesta de cada imagen, “la octava”, que consistía en repique de campanas, toque de teponaztle y echada de cuetes, pero en los últimos años, esa costumbre se ha perdido.

Las peregrinaciones que organiza la comunidad católica es a Tepalcingo, Morelos y a Chalma, Edo. De México. 

La organización comunitaria en San Pedro también implica al Comité de agua potable formado por vecinos. Ellos atienden el agua que procede de los pozos que surten a las casas. Mientras que el agua del monte, como explicamos arriba, que también llega a las casas, es atendida por los “corregidores”. Estos, como ya dijimos, se encargan de mantener en buen estado los ameyales, cuidan de que no caigan árboles en los depósitos de agua, que no se interrumpa el flujo del agua en las tuberías que vienen del monte.

San Pedro Cuaco o San Pedro Benito Juárez es una comunidad con una organización social compleja en donde la ritualidad está unida a la política y a la obtención de los medios de subsistencia, es decir, a la economía, la ritualidad es su cultura, su manera de vivir y manifestación de su patrimonio tangible e intangible. Por lo tanto, es un asentamiento de origen mesoamericano que además de tener antecedentes históricos bien fundados en el mundo prehispánico, tiene las características que los teóricos mesoamericanistas, como la Dra. C. Good Eshelman (2005, 2015), han hecho evidente, es decir, esta comunidad posee una concepción del mundo distinta a la de occidente, porque conciben la existencia de una energía vital que circula permanentemente entre el mundo natural, humano y sobrenatural, lo que une al cosmos, al entorno, los cerros, el agua, Dios y sus servidores a las personas, a las vivas y a las fallecidas. Para relacionarse con el mundo existe un circuito de dones y contra dones, de intercambio y reciprocidad que hace posible la reproducción del grupo en su conjunto, uniéndolos en una identidad. Este circuito de bienes y servicios de todo tipo, hace que el trabajo sea concebido como un bien que garantiza la reproducción individual y colectiva, no como un castigo.

Los sapedreños se reconocen como herederos del mundo prehispánico y su desempeño público une el servicio a su familia y a la comunidad entera. Una de las características de la práctica política de la comunidad es el diálogo y la obtención de consensos, para actuar como un todo.

Insistimos, el ciclo festivo anual de San Pedro Benito Juárez, hace imprescindible la restauración del templo. Es fundamental para la vida espiritual y material de toda la cultura de este poblado. Detengámonos a considerar que cotidianamente se requiere del espacio de culto, donde moran sus imágenes, elementos de adoración y veneración, garantes de la reproducción de la vida comunitaria, gracias al trabajo de las personas en el culto. Los fiscales responsables del cuidado del templo, desde su aseo, floreado, hasta de sus reparaciones, solicitan la intervención de las autoridades, locales, estatales y federales, para tener este espacio material y simbólico de primer orden al servicio de todos. Una vecina expresó: “Nuestros fiscales trabajan para nosotros, debemos respetarlos y deben ser respetados por las autoridades del municipio, del gobierno. Ellos son los encargados de estar pendientes del templo, por ello deben escucharlos”.

La estrecha relación de la comunidad de vecinos con su templo católico es fundamental para la continuidad de la vida social y cultural de San Pedro Cuaco. El pasado mes de marzo, asistí a una visita que realizó el Arq. Manuel Villarruel V.[21], a petición de la comunidad, para llevar a cabo un diagnóstico del estado de su templo principal, la parroquia de San Pedro y San Pablo, el cual, como dijimos arriba, solamente está apuntalado desde 2017 y no muestra ningún avance en su restauración. En esa visita fui testigo de los elocuentes discursos que emitieron el Fiscal, varios mayordomos, el Presidente Auxiliar y otros para solicitarle al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) su intervención para restaurar su templo, el cual es un centro neurálgico para la vida ritual y comunitaria[22]. Fue muy clara la práctica del parlamentarismo propia de los pueblos de tradición mesoamericana, la formalidad en la emisión de los discursos, el respeto que denotan es la búsqueda de la conciliación y los beneficios para todos.

En un estudio realizado en la región por Gendreau y Giménez (2002) referido a la migración internacional de la zona, se asegura,

“Los entrevistados valoran enormemente los sitios religiosos y naturales. Se trata de una región natural de enorme riqueza ecológica y con fuerte arraigo religioso. La iglesia del pueblo es un símbolo identitario por excelencia. Con recursos de los migrantes, las iglesias han sido las primeras en ser restauradas. La participación comunitaria gira en gran medida en torno a la organización de las fiestas patronales, indicio de la presencia de una religiosidad tradicional hondamente vivida”. (Gendreau y Giménez, 2002: 20)

 

 

IV El conflicto provocado por la Arquidiócesis

 

Los jóvenes gestores y muchos vecinos de San Pedro Cuaco, protagonistas indiscutibles de este largo relato explicaron con mucho detalle las dificultades que ha tenido que enfrentar, desde antes del sismo del año 2017, con respecto a la actitud asumida por un sacerdote, el Sr. Humberto Victoria Martínez, designado por la Arquidiócesis de Puebla en San Pedro Cuaco, quien no valida sus formas organizativas y culturales, violentando los procesos que han dado lugar a la existencia de esta comunidad desde hace siglos.

La gestión de las limosnas, el archivo parroquial y las tierras que poseen algunos santos del templo están en manos de los fiscales y mayordomos del poblado. El requerimiento del sacerdote designado, hace seis años, de estos recursos ha provocado la división de la comunidad y que el sacerdote ya no acuda a celebrar en el espacio público. Ahora solo celebra los actos litúrgicos y la impartición de sacramentos en algunas casas particulares. Esta situación se ha agravado porque el sacerdote ha expresado su deseo de trasladar el archivo parroquial al poblado de Coyula, cosa que los fiscales han rechazado en numerosas ocasiones.

Desafortunadamente el sismo del 2017 ha agravado la problemática de la comunidad porque el templo parroquial, solamente está apuntalado y el Estado no ha tenido los recursos para restaurarlo. Fue menester trasladar a la mayoría de las imágenes al salón parroquial y cerrar el templo para evitar un accidente fatal. Pero aún permanecen objetos virreinales en el interior del templo imposibles de extraer. En el atrio se ha colocado una techumbre donde es posible llevar a cabo actos litúrgicos. La comunidad católica ocupa esta instalación para realizar rosarios y lectura de los evangelios. La renuencia del sacerdote asignado a oficiar en San Pedro Cuaco para toda la comunidad ha privado a los vecinos de actos litúrgicos e impartición de sacramentos, dejándolos en un gran desamparo emocional que los fieles lamentan profundamente.

La posición del sacerdote católico ha llegado al extremo de expresar que ha cambiado el estatus del templo, despojándolo de la categoría de parroquia, cosa que desmienten documentos de sacramentos que nos mostraron algunos fieles, donde el sello estampado, claramente, dice que el templo de San Pedro y San Pablo es parroquia. Los locales explican que el sacerdote asignado, Sr. Humberto Vitoria Martínez, despacha en Coyula, argumentando que el templo parroquial se encuentra en aquella comunidad y que ahora el templo de San Pedro y San Pablo de Cuaco, es capilla. Los intentos del sacerdote por llevarse el archivo parroquial hasta ahora han sido en vano. Los fiscales han sufrido presiones, pero con responsabilidad han defendido su templo, documentos y los terrenos de los santos que son los que producen los recursos para llevar a cabo el ciclo ritual del cual depende la reproducción y vitalidad de la comunidad[23].

Ya explicamos que la ausencia del sacerdote ha obligado al Grupo de María a acompañar a sus vecinos, con rezos, lecturas del evangelio y alabanzas a las ceremonias del ciclo ritual del poblado y en ritos de pasaje como la muerte. Acompañan a los deudos de los fallecidos y los difuntos en “las veladas”[24] y novenarios. Van con los difuntos y sus deudos al campo santo, hacen “la despedida”, acto simbólico de gran importancia para los vecinos.

El otorgamiento de trabajo, cuetes, flores, veladoras, danzas, banquetes comunitarios, procesiones, música, etcétera, hace que los santos retribuyan con buenos temporales, cosechas abundantes, salud, beneficios en general a los fieles. Es la lógica del mundo mesoamericano del intercambio y la reciprocidad.

La defensa de los Fiscales por conservar las instituciones de la comunidad, comenzando con su negativa a entregar al sacerdote el archivo eclesiástico, se vio reforzada por el sueño premonitorio de uno de ellos, quien manifestó haber soñado que un pariente lo conminaba a conservar un libro muy valioso y que el cuidado que pusiera en este esfuerzo, le constaría muchos problemas. El respeto al cargo que les encomendó su pueblo los ha sostenido a lo largo del embate de la institucionalidad católica y externa del poblado, que desea transformar las formas culturales, el patrimonio intangible de San Pedro Cuaco, en beneficio de una visión individualista del ejercicio de la fe, además subordinada, en su conjunto, a la autoridad del sacerdote católico. La mayoría de los vecinos de San Pedro reconocen el esfuerzo de los Fiscales en la defensa de su comunidad.

La complementariedad en el ejercicio de la ciudadanía, que une lo religioso, lo económico y lo cívico en beneficio de la colectividad, a través de sus instituciones como la de los Fiscales, Mayordomos, Corregidores, la Presidencia auxiliar, los Síndicos, y demás, obliga al Estado a respaldar a los cuaquenses, porque poseen el derecho de decidir sus formas de organización como lo marcan las leyes de la nación.

San Pedro Benito Juárez no es un ente aislado, forma parte de un circuito de pueblos que con sus propias organizaciones comunitarias se unen en los ciclos festivos de cada pueblo, para visitar y honrar a los santos, garantía de la continuidad de la vida comunitaria y regional.

El domingo 23 de mayo del año en curso se presentó, en nombre del arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, la Sra. Eloina Tello de Alvarado, Vicepresidente de la Unión Femenina Católica Mexicana, solicitando a la comunidad de San Pedro Cuaco, eliminen la institución de los Fiscales y que realicen el nombramiento de un Consejo Pastoral Parroquial además de entregar las llaves del templo al sacerdote, para así tener a cambio, los servicios sacerdotales de la Iglesia católica. La comunidad, con mucho respeto, le explicó a la ferviente dama su negativa a trasformar el sistema de cargos a cambio de los sacramentos, porque la comunidad no interviene en las formas jurídicas en que las Iglesia católica se rige, argumentaron. Expresaron no comprenden porque la jerarquía, quiere decidir las cuestiones de una comunidad. La representante del Arzobispado no tuvo más argumentos, más que la voluntad de imponer a la jerarquía católica por sobre las formas de organización de esta comunidad[25]. Se firmó un acta donde los vecinos reiteran la necesidad de acceder a los sacramentos, pero no con la condición de ceder el cuidado y custodia del templo y la organización de su ciclo festivos, responsabilidad, en primer sitio, de los Fiscales, y de ahí en delante de los Mayordomos, “Devotados”, etcétera. Los medios de comunicación local, dieron cuenta de esta problemática, y dieron la voz a los fieles[26].

 

En un momento de descontrol emocional, la Sra. Eloína Tello Alvarado, reclamó a un joven cuáquense, “Si eres indígena, por qué no tienes ropa de manta, por qué no usas huaraches, por qué no hablas en náhuatl”. Demostrando su falta de respeto y sensibilidad con respecto a las formas de vida de las personas, asumiendo estereotipos e ignorando la particular configuración cultural de las comunidades rurales mexicanas desarrollada a lo largo de siglos.

 

El 20 de junio del 2021, se citó a una asamblea comunitaria con la intensión de volver a tratar la problemática que ha acarreado la falta de un sacerdote católico que atienda a todos por igual.  Estando presente el Cabildo municipal, el Presidente Auxiliar, Sr. Moisés Velázquez, el Comisariado Ejidal, el Comisariado de Bienes Comunales, los vecinos le pidieron al presidente auxiliar, que por favor intervenga para solucionar el conflicto que significa la falta de un sacerdote católico que atienda a todos los habitantes del poblado. Este funcionario, elegido por el pueblo, se negó argumentando que: “No es mi empleado, y no le puedo decir al Sr. Cura nada, a él lo nombró el Arzobispo”. Sin embargo, los argumentos de los asistentes giraron en torno a que el Sr. Cura si oficia en el pueblo e imparte sacramentos, pero en las casas particulares de sus amigos, alrededor de unas 40 personas y que por eso es que el Arzobispo debe pensar que hay servicios religiosos en San Pedro Benito Juárez, pero que si le piden al Sr. Cura que ya no venga a la comunidad a oficiar para unos cuantos, así se podrá demandar la necesidad de un sacerdote y se podrá nombrar a otro que sea respetuoso de la comunidad.

El Presidente Auxiliar se resistió en múltiples ocasiones y de diferentes maneras a ejercer una acción de esta índole. Pero los Comisariados ejidales, por cierto, algunos de ellos cristianos, le conminan a que busquen la solución a este problema, “yendo más alto, porque así es como se pueden arreglar las cosas”. La asamblea insiste en que se debe solucionar esto que ya se está saliendo de proporciones. Algunas señoras que rezan el rosario, han sido apedreadas por los jóvenes que siguen al sacerdote; las amigas del sacerdote, enfrentan verbalmente a los que desean que el sacerdote ejerza su ministerio a toda la comunidad. Algunos cuaquenses acusan que el sacerdote los ha tratado con brusquedad y les ofrece los sacramentos, pero en San Jerónimo Coyula, donde se los promete más baratos. Otro ciudadano se queja de que la iglesia no se abrió, ni el sacerdote estuvo para darle “la despedida a su madrecita” y que él lamenta muchísimo que su difunta se haya ido sin ese paso al cementerio. Otra ciudadana explica que el Sr. Cura, de manera precipitada, acusó al joven con quien se desposó, de ser su pariente, cuando no lo era, “rayando con pluma mi fe de bautizo y poniendo que éramos parientes y que no nos podíamos casar. Cuándo fui a Atlixco para solicitar casarme, tuve problemas, además allá ya no nos quieren atender, porque el Sr. Cura les ha dicho que no nos atiendan”.

El parlamentarismo del que ya dimos cuenta en este documento se hizo presente en esa asamblea, los vecinos de San Pedro Benito Juárez trataron de persuadir al Presidente Auxiliar de ayudarlos a encontrar una solución, diciendo cosas como: “Si mi pueblo se está peleando se deben unir y pacíficamente. La Casa de Dios está ahí, nunca se habían escuchado quejas, aquí debemos ser honestos en todo, vamos a llevar las cosas bien, ahorita no hay tantos problemas, pero luego puede haber otras cosas, estamos en una época de Apocalipsis, abramos la biblia y preparémonos, nos vamos a comer los unos a los otros. Le pido con todo respeto Sr. Presidente, busque una solución, la solución está en sus manos, no es nosotros” Otro vecino expresó: “Da coraje y tristeza, gente de 50, 60, 70 años, se nos salió de las manos, los señores grandes saben, tienen la experiencia. No es lo mismo tomar el arado y hacer surcos. Usted señor Presidente, si nos da la espalda, el día de mañana todo el pueblo le dará la espalda, nuestros actos nos señalan”.

 

Asamblea realizada el 20 de julio de 2021 donde se acordó solicitarle al Sr. Cura Humberto Victoria Martínez que ya no acuda al poblado a oficiar en la casa particular de una de sus aliadas.

 

La Asamblea Comunitaria, máxima autoridad del pueblo de San Pedro Cuaco, finalmente se expresó en el sentido de demandar que el Presidente Auxiliar entregara al sacerdote Humberto Victoria Martínez un documento donde se le conmina a dejar de asistir al pueblo a oficiar en casas particulares, lo tenía que hacer en compañía de los Fiscales, Mayordomos y demás autoridades del poblado. El Presidente Auxiliar aceptó hacerlo, pero en los días subsecuentes cambió de idea y solamente entregó el oficio en manos de la secretaria del Sr. sacerdote Humberto Victoria Martínez en el poblado de San Jerónimo Coyula. La Asamblea, además, ordenó que este mismo documento se entregara en la Secretaría de Gobernación del gobierno estatal y en el municipio de Atlixco. Esto lo llevaron a cabo, solamente los Fiscales, porque el Sr. Presidente Auxiliar, se rehusó a hacer estos trámites.

La fiesta del pueblo, 29 de junio, trascurrió de manera dividida. Los partidarios del Sacerdote Humberto Victoria Martínez, pidieron cooperaciones a sus parientes en Estados Unidos, y así se compraron nuevas imágenes de San Pedro y San Pablo. La mayoría de los cuaquenses, asistió a las mañanitas, rosario y lecturas de las escrituras que las señoras que han asumido estas labores espirituales decidieron hacer en honor a San Pedro. Hubo danza de moras y visitantes que le tienen mucho agradecimiento y fe a San Pedro. La fiesta era imprescindible por la lógica de intercambio y reciprocidad de la que ya hablamos, parte integrante de la cultura de los pueblos originarios de México.

Las presiones de las autoridades civiles y eclesiásticas[27] continúan y la mayoría de los cuaquenses desean el cambio del sacerdote y sufren por la falta de sacramentos. La fuerza de la mayoría de los vecinos sigue en resistencia, pero las presiones siguen dividiendo a la comunidad y desgastando su organización centenaria.

 

Las condiciones que ha intentado imponer el Arzobispado a la mayoría de los vecinos de San Pedro Benito Juárez son: 1) Declarar el archivo parroquial de la comunidad como un archivo muerto. 2) Que todos los documentos de los sacramentos serán emitidos por el sacerdote instalado en Coyula. 3) Declarar a la parroquia de San Pedro Benito Juárez como una capilla, es decir, que renuncien a su calidad de templo principal. 4) Que todos los padrinos que requieran solicitar sacramentos para sus ahijados, costumbre y deber de los padrinos de San Pedro Cuaco, deben solicitar los servicios en la parroquia de Coyula. Los padrinos deben estar casados por la iglesia católica y además deben llevar sus actas matrimoniales originales y entregarlas en Coyula, para que se les den nuevas y con la emisión desde este mismo templo cabeza de la jurisdicción eclesiástica. 5) Debe desaparecer la institución de los Fiscales. Sin embargo, los Fiscales no han accedió. Lo mismo sucedió en la Secretaría de Gobernación del Estado de Puebla, en una reunión celebrada en septiembre del 2021, donde se les presionó para que firmaran un documento donde accedían a que el sacerdote Humberto Victoria Martínez regrese al pueblo a impartir los oficios sagrados y los sacramentos a cambio de que no le rechazarán.   Los Fiscales no quisieron asumir esta responsabilidad porque la Asamblea ha emitido una opinión contraria.

 

El 10 de octubre del presente año los Fiscales informaron en una asamblea llevada a cabo en el atrio del templo parroquial, acerca de la reunión que tuvieron en la Secretaría de Gobernación, donde fueron presionados por cerca de cuatro horas para que accedieran al desmantelamiento del sistema de cargos y para que atendieran todas las demandas del sacerdote católico que piensa que él debe ser la cabeza de la iglesia y los fieles solamente sus seguidores. Además, insistieron en que San Pedro Cuaco ya no es parroquia, ahora solamente es capilla. Ante la demanda de los fiscales de que presentara el documento donde este cambio se había realizado, el sacerdote Humberto Victoria Martínez, dijo que lo conseguiría y mostró uno sin sello, ni firma del arzobispo y prometió mostrarlo en el futuro. Los Fiscales ven este argumento sin fuerza, ni credibilidad e insisten que desean un sacerdote que una al pueblo, no que lo divida y que desean la paz y los sacramentos para todos. Los funcionarios de gobernación proponen que las celebraciones litúrgicas se realicen en “La Estancia”, edificación que pertenece a la Junta Auxiliar. Los Fiscales explican que ellos no pueden comprometerse a nada porque ellos solamente son la voz de la Asamblea, y que el mandato de esta es que el sacerdote Victoria Martínez ya no se presente en el poblado, porque ha habido muchos agravios. Los fiscales expresaron “si nosotros aceptamos las condiciones que quieren imponernos, aceptar al sacerdote, que oficie en La Estancia, tener en su poder las llaves del templo, traer sus propios instrumentos y no ocupar los del templo, contratar los sacramentos en San Jerónimo Coyula, vamos a tener problemas con el pueblo, porque estamos traicionando a la Asamblea. Iremos allá y explicaremos lo que se nos propone”.

Por otro lado, la asamblea comunitaria había pedido citar a la partidaria del sacerdote Humberto Victoria Martínez, a la Presidencia Auxiliar y pedirle que deje de ayudar al sacerdote a oficiar misas particulares. Ella recibió el citatorio, pero no saben si se va a presentar en la Asamblea para recibir el llamado de la mayoría del pueblo. El propietario del terreno donde se llevan a cabo las misas para una minoría, recibió un citatorio, también para ser conminado a no colaborar en contra de la comunidad. Pero este señor, Don Olegario, dijo que él renta el terreno y no le importa para qué lo usen. A esta información, un expresidente del Bienes Comunales expresó que se le puede quitar la propiedad a Don Olegario, si sigue apoyando decisiones que van contra la paz y armonía del pueblo. “Porque en el momento que le pregunten sobre la propiedad de ese terreno se sabrá que es bien comunal y que no se pagan impuestos prediales por él, por lo tanto, el posible que la Asamblea de Bienes Comunales le confisque la propiedad”. Explica este señor, Don Lino, que él jamás firmó un documento sin la autorización de la asamblea y que así es como deben conducirse las autoridades. Además, para tener derechos en el pueblo, se deben tener obligaciones y que los que se han ido y no cumplen con el pueblo, pueden perder sus derechos, como es el caso de la persona que renta el terreno donde se llevan a cabo las misas para unos cuantos.

Hay múltiples manifestaciones que reprueban la actitud de traición del Presidente Auxiliar para con la Asamblea y por lo tanto la comunidad. Extrañan su presencia en esta reunión informativa y deliberativa. Y a raíz de estos acontecimientos se decide cerrar la Presidencia Auxiliar por el tiempo que sea necesario para que vea la autoridad de Gobernación que deben ayudar a encontrar una solución y no seguir agrediendo a la comunidad. Algunos asistentes afirman que además será una advertencia para las futuras autoridades del pueblo, para que se den cuenta que lo importante son los intereses del pueblo, no de unos cuantos. Hay múltiples pronunciamientos de los asistentes conminando a la oración, la paz, a apreciar lo valioso de su templo, de que pacíficamente se cierre la presidencia para obtener lo que les corresponde y que han venido pidiendo de manera respetuosa con las autoridades civiles y eclesiásticas.

 

“Somos la fuerza hermanos, unidos, somos la fuerza. Estamos con el Sr. Jesucristo, porque nos dará la fuerza y nos coronará de gloria. Dios está con nosotros, aquel que nos sobaja con su inteligencia o con su sabiduría…” “Haremos todo lo que nos sigan mandando por eso somos los Fiscales, estamos defendiendo nuestro patrimonio, luchamos por una buena causa, hay documentos de ADABI que dice que somos parroquia.” “En este libro de ADABI, dice que la Arquidiócesis reconoce el inventario del archivo parroquial de San Pedro Cuaco, San Pedro Benito Juárez”, “Somos un pueblo indígena, entonces las leyes se hacen aquí”.

 

Los fiscales y habitantes de San Pedro Benito Juárez, se acercaron a la Presidencia Auxiliar, pidieron a la secretaria salir porque se tomarían las oficinas y se cerraría el acceso a todos. En ese momento la gente se congregó en torno a la Presidencia y pusieron las cartulinas con las que se manifestaron en contra de que el sacerdote Valerio Martínez siguiera oficiando fuera del espacio público. La gente acudió a llevarles a los hombres que acompañaron este movimiento, tlacloyos, tamales, refrescos. Y alrededor del edificio se quedaron vigilantes hombres y mujeres. Hubo rumores de que los amigos del sacerdote Humberto en voz alta llegaron a decir que iban a embrujar a algunos de los fiscales.

Después de 72 horas de la toma de la Presidencia Auxiliar, la Secretaría de Gobernación[28] manda llamar a los fiscales a la colonia El León en Atlixco para proponerles que permitan de nuevo el acceso a la Presidencia Auxiliar a cambio de que un sacerdote acuda a oficiar misa para todo el pueblo a partir del siguiente domingo, 17 de octubre del 2021, en búsqueda de reparar la situación que ha prevalecido en la comunidad. Los fiscales reciben con beneplácito la noticia y regresan a San Pedro con buenas noticias.

El 17 de octubre de 2021  acomodado el altar instalado en el atrio del templo se arregló todo para recibir al sacerdote que oficiaría la misa. Llega el padre decano de Metepec y les trae un tabernáculo. Los fiscales lo recibieron con beneplácito, pero el sacerdote les dijo a ellos y los mayordomos que este mueble tenía un costo de $80,000, sin embargo, él se los iba a dejar en solamente $45,000. Esto no lo comunicó en voz alto a todo el poblado, solamente a las autoridades eclesiásticas que asumieron dócilmente la imposición porque pensaron que sería una imprudencia rechazar el “regalo”, ya que habían conseguido que viniera un sacerdote a oficiar para todo el poblado.

Hubo gran regocijo por parte de la comunidad por la celebración litúrgica, pero el decano no autorizó que se echaran al vuelo las campanas, ni tampoco se festejara con cuetes su presencia. Luego de su partida comenzó la colecta de dinero por parte de los fiscales para pagar los dineros requeridos por el sacerdote. Mucha gente acudió a pedirle a Don Esteban, Secretaria de los fiscales que los anotara para recuperar sus documentos que habían sido retenidos en San Jerónimo Coyula, porque ellos querían seguir teniendo su fe de bautizo con el sello de la parroquia de San Pedro Benito Juárez. Muchos otros ya querían saber cuándo podrían iniciarse los trámites para las pláticas prematrimoniales, cuándo se reanudarían los bautizos. El Secretario de los fiscales solamente decía que estarían atentos cuando el sacerdote lo indicara.

Después acudieron a la Presidencia Auxiliar el Presidente, el Tesorero de los fiscales y los mayordomos para pedirle al Presidente Auxiliar que cooperara con $15,000 para el pago del tabernáculo que trajo el sacerdote de Metepec. Este no les prometió nada porque dijo que la nueva administración no había comunicado nada sobre cómo se otorgaría recursos a las juntas auxiliares y que hasta ahora solamente le habían dado en especie las ayudas. Que tendría que averiguar cuál será la nueva forma de gobernar de la flamante Presidente Municipal de Atlixco. Para pedirle este favor se le llevó una caja de cervezas y refrescos. Los fiscales en un tono conciliador le dijeron al Presidente Auxiliar que había habido malos entendidos, pero que ahora que las cosas comenzaban a componerse, le agradecerían que los acompañara a la velación que se hace el 1 de noviembre con motivo de la llegada de los fieles difuntos. Es interpelado les dijo: “prefiero empiernarme porque hace mucho frío”. A lo que los mayordomos le dijeron que solo piden que haga una visita a los muchachos que estarán velando y tocando las campanas para anunciar la venida de los fieles difuntos. El presidente auxiliar accedió a hacer la visita.

El viernes 22 de octubre el Decano de Metepec citó a los fiscales en su templo, ahí les dijo que él ya sabía que era momento de cambiar a los fiscales y que los conminaba a hacerle una visita a la líder de los amigos del padre Humberto, la Sra. Amelia, para que viera la buena voluntad de volver a unir al pueblo. Los fiscales le dijeron que no podía hacerse el cambio de sus puestos porque es algo que se decide en el mes de agosto y que además el pueblo, que fue quien los puso en esa función, debe decidir cuando terminen, porque aún no se ha arreglado la problemática que lo tiene como oficiante en San Pedro Cuaco. Los fieles de San Pedro, además, le explicaron que la líder de los adeptos del Sr. cura Humberto era muy problemática y que había insultado en múltiples ocasiones a los del pueblo por lo que era imposible acudir a buscar un acuerdo.

El Decano de Metepec les contó a los fieles de San Pedro que la líder del grupo minoritario había estado en un evento con el Arzobispo y que había estado llorando largamente con este prelado. El Decano tuvo la deferencia de visitar la Sra. Amelia en su propia casa. Nadie sabe qué se dialogó en esa visita.

El 24 de octubre de nuevo se presentó el Decano de Metepec a celebrar la misa por la mañana. Autorizó que se echaran cuetes y batieran las campanas para anunciar la llegada de un oficiante. Y les pidió a los fiscales entregarle toda la limosna que se recolecte a él, “de manera discreta” y que los documentos de los sacramentos de los habitantes de San Pedro saldrán a nombre de la parroquia de Metepec[29].

Los fiscales, en resumen, no firmaron ningún documento y la minuta de la reunión solamente le fue entregada al Presidente Auxiliar. Los fiscales en el informe que presentan a la Asamblea explican que ellos han sido fuertes gracias al apoyo de la comunidad

 

V La comunidad demanda la restauración del templo de San Pedro y San Pablo

 

Templo de San Pedro y San Pablo, cerrado por las afectaciones que dejó el sismo de septiembre del 2017.

 

Campana principal del templo, inutilizada por el derrumbe de la torre.

 

Campanario erigido para seguir contando con el imprescindible toque para el llamado a las actividades del templo principal del poblado.

 

Techumbre levantada en el atrio del templo de San Pedro y San Pablo para el ejercicio de las actividades religiosas de la comunidad.

 

Salón parroquial, donde se han resguardado las imágenes del pueblo. En primer plano, San Pedro y San Pablo. Note el lector las banderas nacionales que franquean las imágenes religiosas. Observamos la unidad en la organización política y religiosa de un pueblo originario.

Las sagradas imágenes de San Pedro Cuaco. Los cuaquénses consideran que el templo es el lugar adecuado para el resguardo de tan importantes protagonistas de su vida comunitaria, pero la necesidad los obligó a resguardarlas en el salón parroquial.

 

Hoy, San Pedro Benito Juárez, requiere la restauración de su templo y la integración de un sacerdote católico sensible a las necesidades de la comunidad que permita la gestión tradicional de este pueblo y que, como el sistema de cargos, esté al servicio de todos. La demanda de las autoridades civiles, el Presidente Auxiliar, el Cabildo, El Fiscal, su Secretario y Tesorero, los Mayordomos, “Devotados”, “Corregidores” y vecinos en general es que se atienda la restauración del templo de San Pedro y San Pablo, mismo que fue levantado por sus antepasados y que ha sido conservado a través de las generaciones.

El patrimonio cultural, tangible e intangible de San Pedro Benito Juárez necesita de las instituciones del Estado, como la Secretaría de Cultura, el INAH, el Gobierno del Estado de Puebla, la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, la presidencia Municipal de Atlixco, entre otras, para restaurar el templo y respetar el derecho de continuar con los procesos culturales de su comunidad, que como esperamos haber probado, son garantes de la pluriculturalidad del Estado de Puebla, la región y el país. Asunto respaldado y garantizado por Artículo 2º de la Constitución de la República y el Convenio 169 de la OIT[30].

 

 

BIBLIOGRAFÍA

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NOTAS

 

[1] Reconozco a los jóvenes gestores culturales de San Pedro Benito Juárez, Atenea Martínez González, Cándido Flores González, Carlos Martínez Gutiérrez, Irene González Valerio, Guillermo Durán Martínez, Celeste Martínez González, Lucero Juárez Martínez, Elvira Cedillo Martínez, Yazmín Juárez Peralta, Alma Laura Martínez, Omar Martínez Campos y Sandra Pérez Rojas, el compromiso con su comunidad. Por él han realizado importantes actividades de rescate del patrimonio cultural de la comunidad de San Pedro Benito Juárez. Estos intelectuales locales se han interesado en la gastronomía, en el ordenamiento y resguardo de los documentos históricos que pertenecen, tanto a la parroquia, como a los de la presidencia auxiliar. Han rescatado danzas que los abuelos cuaqueños ejecutaban para ofrendar a las imágenes; han puesto empeño en auxiliar a los arquitectos de las instancias gubernamentales para obtener el registro de los daños y bienes muebles en riesgo por el sismo del año 2017. Hicieron el levantamiento del edificio parroquial y de los deterioros que ha sufrido. Han organizado la impartición de cursos de náhuatl, para reavivar el uso de este idioma que aun hablan sus padres, abuelos y bisabuelos. Han realizado videos de las manifestaciones culturales de su comunidad y creado una página electrónica para darlas a conocer, así como realizado cápsulas informativas para la televisión local sobre estos temas. Auxilian con entusiasmo a los cargueros del pueblo para fortalecer el sistema e incrementar la participación de los jóvenes en esta institución fundamental de la comunidad.

[2] http://www.inafed.gob.mx/work/enciclopedia/EMM21puebla/municipios/21019a.html. Consultada el 31 de marzo del 2021.

[3] El énfasis es nuestro.

[4] La Mtra. Elisa Ávila Rivera, restauradora del Centro INAH Puebla, quien ha atendido el diagnóstico y cuidado de bienes muebles de la comunidad, es testigo de la presencia de una composición lírica acerca de la vida obrera entre los documentos de la Presidencia Auxiliar. Esto indica la actividad proletaria de los vecinos del poblado. Mtra. Elisa Ávila Rivera, comunicación oral 4 de abril 2021.

[5] Refiere al conjunto de todos estos funcionarios a servicio del culto.

[6] Refiere al grupo de los fiscales: Presidente, secretario y tesorero.

[7] Jóvenes gestores de la comunidad.

[8] Xopaneros, xopan, verano, xopantla, tiempo de aguas. Agradezco a Francisco Farfán, estudiante de historia y de náhuatl, su auxilio en la traducción de los términos nahuas.

[9] Llamados así porque están al servicio de las imágenes de la Cuaresma.

[10] Palos como de la altura de una escoba que se adorna con flores de colores de diversas especies, se ponen como ofrenda en las celebraciones del Calvario y de día de la Santa Cruz, el 3 de mayo. Topil, bastón de mando, cargo, que en la época virreinal podía ser, alguacil o juez. Topile o topilli, El que trae la vara o bastón de justicia.

[11] Mo-nacaztía, escuchar, poner atención a los que dicen, proviene de nacaztli oreja. Traducción del Mtro. Genaro Medina Ramos.

[12] Tetlatilli, secreto, Traducción del Mtro. Genaro Medina Ramos. Necentlaliliztli, reunión. Wimmer, 2004.Tlalía, manifestar (Olmos, 1574) Tetlaliani, el que detiene a otro para que no se vaya (Motolinía, 1571).

[13] Esta entrega es al otro día de la fiesta principal, donde también se les da de comer.

[14] Durante el año 2021, las lluvias se retrasaron y en algunas parcelas las siembras se hicieron entre junio y julio, por ello en la celebración de San Miguel, no todos tenías elotes.

[15] Son servidores distintos de los regidores de la Junta Auxiliar, pero con un papel muy importante para la vida comunitaria.

[16] Algunos vecinos de San Pedro Cuaco, explican que el sacerdote que se ha negado a oficiar para todos en Cuaco, ha divulgado en los pueblos vecinos que ya no acudan a la fiesta, porque las personas de San Pedro Benito Juárez son conflictivas. Cosa que lamentan.

[17] Desde el sismo de septiembre de 2017 el templo principal del poblado está cerrado por las graves afectaciones que sufrió.

[18] Existe una tradición en San Pedro Benito Juárez que narra la posibilidad de ver al ser querido difunto. Para ello, se le solicitaba al sacerdote abriera una puerta, ubicada justo donde él hace la consagración durante la misa.  Las personas que añoraban mucho a su familiar fallecido podían bajar y hablar con él o ella. Pero tenía una consecuencia este acto, ellos morían al poco tiempo de haber pedido este favor.

[19] Niños que murieron sin bautizar.

[20] Rezan el rosario, leen los evangelios, hacen exhortos, alabanzas y oraciones diversas

[21] Arq. Manuel Villarruel Vázquez, Director del Centro INAH Puebla.

[22] Gracias a las diligencias de los vecinos y jóvenes gestores de San Pedro Cuaco, la capilla de San Lorenzo Tecalimapan, perteneciente a San Pedro Cuaco, se ha restaurado y está en funciones. Se atendió este templo con el solo argumento de su importancia para la comunidad y su calidad de pueblo originario que tiene respaldo en las leyes nacionales.

[23] La institución de los terrenos de las deidades es una institución prehispánica. Comunicación oral Dr. Manlio Barbosa Cano, abril 2021.

[24] Velación de los difuntos.

[25] En un momento de descontrol emocional, la Sra. Eloina Tello Alvarado, reclamó a un joven cuáquense, “Si eres indígena, por qué no tienes ropa de manta, por qué no usas huaraches, por qué no hablas en náhuatl”. Demostrando su falta de respeto y sensibilidad con respecto a las formas de vida de las personas, asumiendo estereotipos e ignorando la particular configuración cultural de las comunidades rurales mexicanas desarrollada a lo largo de siglos.

[26] Hechos de Atlixco, transmisión en vivo /T.V., 25 de mayo del 2021. https://www.facebook.con/HechosdeAtlixco7videos/1217655612025866/?sjnsn=scwspwa. Atenea Martínez González, Comunicación oral, 25 de mayo del 2021.

[27] Las condiciones que ha intentado imponer el Arzobispado a la mayoría de los vecinos de San Pedro Benito Juárez son: 1) Declarar el archivo parroquial de la comunidad como un archivo muerto. 2) Que todos los documentos de los sacramentos serán emitidos por el sacerdote instalado en Coyula. 3) Declarar a la parroquia de San Pedro Benito Juárez como una capilla, es decir, que renuncien a su calidad de templo principal. 4) Que todos los padrinos que requieran solicitar sacramentos para sus ahijados, costumbre y deber de los padrinos de San Pedro Cuaco, deben solicitar los servicios en la parroquia de Coyula. Los padrinos deben estar casados por la iglesia católica y además deben llevar sus actas matrimoniales originales y entregarlas en Coyula, para que se les den nuevas y con la emisión desde este mismo templo cabeza de la jurisdicción eclesiástica. 5) Debe desaparecer la institución de los Fiscales. Sin embargo, los Fiscales no han accedido. Lo mismo sucedió en la Secretaría de Gobernación del Estado de Puebla, en una reunión celebrada en septiembre del 2021, donde se les presionó para que firmaran un documento donde accedían a que el sacerdote Humberto Victoria Martínez regrese al pueblo a impartir los oficios sagrados y los sacramentos a cambio de que no le rechazarán.   Los Fiscales no quisieron asumir esta responsabilidad porque la Asamblea ha emitido una opinión contraria.

[28] Lic. Gonzalo Ituarte

[29] La opinión de los jóvenes intelectuales del poblado es que de nueva cuenta, la curia está engañando a los pobladores de San Pedro Cuaco.

[30] Anexo un documento enviado por los jóvenes gestores culturales de San Pedro Benito Juárez, con la finalidad de mostrar sus actividades y presencia a favor del patrimonio cultural de San Pedro Benito Juárez o San Pedro Cuaco.