Mundo Nuestro. Las penas, dice el canto, son tantas, que se atropellan. Vale recordarlo ante estas imágenes del satélite en el que se señala uno por uno a los depredadores del río Atoyac. Todos lo somos.
A la vista el plano abierto de los valles de Puebla y Tlaxcala. Los globitos señalan los puntos de descarga municipal; el símbolito de galerón fabril apuna una por una a las descargas industriales. Para cada uno de esos puntos la Comisión Nacional del Agua tiene un permiso de descarga registrado, y por lo tanto, identifica también los permisos de extracción de agua del subsuelo. Y a donde la Comisión logra llegar impone una sanción y registra la causa que la motiva: la violación de las normas establecidas como mínimos para impedir la contaminación de las aguas. Son decenas entre el 2010 y el 2018. Y no aparecen más de los años recientes por la ausencia o imposibilidad de acceder a la información.
Pero no se necesario ir a cifras y a detalles mayores. En este domngo 5 de junio de 2022, sin duda alguna, vale la afirmación: todos somos depredadores del río. ¿Qué hacemos para remediarlo?
Las descargas municipales
Las descargas industriales
Los municipios y las industrias sancionados por la Comisión Nacional del Agua


