febrero 12, 2026, Puebla, México

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Zavaleta: Ceder antes de empezar / Armando Pliego Ishikawa

Grave cuando una política de seguridad vial se redefine ante la presión de un grupo de interés

(Imagen tomada del diario Milenio Puebla)

El anuncio del gobernador Alejandro Armenta de que no se construirá la ciclovía de Zavaleta y de que la de Camino Real no tendrá confinamientos marca un punto de inflexión preocupante en la política de movilidad activa anunciada por su administración.

No sólo por las obras en sí mismas, sino por lo que revela sobre el rumbo que puede tomar la administración frente a la presión de grupos de interés.

El propio gobernador reconoció que la decisión sobre Zavaleta se tomó a petición de Coparmex Puebla. Esa declaración no es menor. Cuando una política pública de seguridad vial se redefine en función de la solicitud de un sector empresarial, la discusión deja de estar centrada en criterios técnicos, legales y de interés general, y pasa a girar en torno a la negociación privada.

La ley es clara. La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial establece que en vialidades urbanas los límites de velocidad deben ser de 50 km/h. Zavaleta hoy opera a 70 km/h con autos entrando y saliendo en reversa del estacionamiento irregular en batería sobre las banquetas, con banquetas de menos de un metro y medio de ancho.

Esa condición, por sí sola, debería obligar a revisar el diseño de la vía bajo el enfoque de Sistema Seguro como la propia ley exige: reducir velocidades, proteger a las personas más vulnerables y ordenar el espacio público. Renunciar a la ciclovía no resuelve ese problema.

Anunciar una ciclovía “marcada” pero sin confinamiento genera más dudas. La evidencia empírica muestra que la infraestructura sin protección física es más invadida por vehículos motorizados, especialmente en contextos donde el estacionamiento irregular es una práctica extendida y tolerada. Una línea pintada no protege frente a una camioneta que se detiene o un vehículo que invade el carril para rebasar. Sin confinamiento, el riesgo se traslada directamente a las personas usuarias.

Quedan además otras preguntas sin respuesta: ¿Qué ocurrirá con el estacionamiento irregular y el uso del espacio público como extensión privada de los negocios? ¿Cómo se regulará el frente de los predios y las banquetas que hoy funcionan, en los hechos, como zonas de estacionamiento? ¿Qué alternativa se le ofrecerá al peatón que hoy tiene que bajar al arroyo vehicular porque la banqueta tiene autos estacionados?  La discusión no puede reducirse a si hay o no ciclovía; hay muchos otros problemas urgentes en Zavaleta.

Es una mala señal que a pocos meses de haber iniciado la construcción de ciclovías, el gobierno comience a ceder. Si la forma de proceder frente a cada manifestación en contra es la cancelación o debilitamiento de un proyecto, será muy difícil cumplir la meta de 500 kilómetros anunciada por el gobernador con tanto entusiasmo durante la campaña, la transición y el primer año de gobierno. Las transformaciones urbanas requieren consistencia y liderazgo.

Los cambios generan resistencias. Es natural. Lo que distingue a una política pública sólida no es la ausencia de oposición o de críticas, sino la capacidad de sostener decisiones con base en evidencia, legalidad y visión de largo plazo. La movilidad segura no es una concesión que se ofrece a los usuarios de bici como un gesto de bondad; es un derecho reconocido en la Constitución desde 2020.

Decidir en privado en acuerdo con el sindicato patronal, y tolerar la apropiación arbitraria de las calles como estacionamiento o extensión comercial, no sólo es problemático desde el punto de vista urbano. Es una señal institucional delicada. El espacio público pertenece a todas las personas y debe gestionarse con criterios de equidadseguridad y transparencia.

La pregunta de fondo no es si habrá ciclovía en Zavaleta o si estará confinada en Camino Real. La pregunta es qué modelo de ciudad se quiere construir: ¿uno donde la política pública se ajusta a la presión coyuntural?, ¿o uno donde se gobierna con convicción para garantizar derechos a pesar de las inconformidades de ciertos sectores con más poder e influencia que el ciudadano de a pie?

@dobbyloca
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