marzo 2, 2026, Puebla, México

marzo 2, 2026, Puebla, México

Marcha ciudadana contra el Cablebús / Sergio Mastretta

Hay marchas que se consignan como una cualquiera de tantas que ha visto el zócalo de la ciudad. No lo será ésta que denuncia el sinsentido del Cablebús en Puebla. La de este domingo en la que participo hacia el zócalo desde el Parque Juárez la consigno como reportero y como ciudadano agobiado por la idea de serlo, una vez más, con la conciencia de que no contamos con un gobierno estatal dispuesto a tomar decisiones inteligentes y concensadas. Marcho contra el sinsentido de un proyecto de movilidad, el Cablebús, que ni siquiera se conoce en sus detalles por la antidemocrática idea de resguardarlo por cinco años al conocimieto publico.

Primero las demandas que se plantaron como comunicado oficial de la marcha:

La muchacha que ha leído el comunicado propone, sobre cualquier cosa, que se replentee el proyecto. Un proyecto que el gobierno ha encriptado por cinvo años.

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Llegué temprano al parque para poder hablar desde la calidad de las sombra que su fronda nos regala. Averiguo pronto que la marcha tiene por punto de partida al otro Juárez en estatua, el que se bambolea desde su columna en el crucero de la 25 Sur y la avenida que lleva su nombre. Contra lo que esperaba la entusiasta organizadora que nos anima, poco a poco nos juntamos unas cien personas y nadie objeta caminar hacia el zócalo para encontrar ahí a los otros marchistas.

Sol de invierno a la 1 de la tarde. Sol de fuego en una ciudad que en su naturaleza histórica vio perder los bosques que desde la Malinche llegaban al Paseo de San Francisco, y se olvidó de la sombra. A regañadientes, contra la tosudez burocrática de los gobernantes y por la voluntad cívica de personas como Verónica Mastretta y su Puebla Verde, en la segunda mitad del siglo XX recuperamos la Laguna de San Baltazar de lo que ya era un tiradero de escombro, el hoy llamado Parque Ecológico del páramo que dejó el vetusto aeropuerto militar, el Jardín del Arte contra la abusiva especulación inmobiliaria de los gobernadores Bartlett, Melquiades y Marín y el Parque Ribereño contra los sueños mastodónticos de Rafael Moreno Valle. Desde la nostalgia de la sombra recuperamos el arrebato que provocan los truenos, los fresnos y los laureles, los sauces y los cedros, los liquidámbar y las jacarandas. Y entre todos ellos los maravillosos ahuehuetes de la Laguna de San Baltazar.

Mucho puede lograr la sociedad civil organizada.

En ello pienso cuando escucho las consignas al vuelo del asfalto caliente del boulevard del río. No es progreso, es escocidio, Puebla verde, la tierra se ama y se defiende…

6,700 millones de pesos nos dicen que gastarán en un proyecto que de ninguna forma resoverá la catastrofe de movilidad que sufren los habitantes de la Angelópolis, unos porque van atropellándose en sus coches, otros porque pasan sus vidas en un desastroso transporte público. Una vez más, como lo han hecho todos los gobernadores que desde Piña Olaya han tomado como propiedad privada las instituciones del gobierno, el gobernador en turno, Alejandro Armenta, intenta imponer un proyecto sin el menor asomo de preocupación por lo que opinamos ciudadanas y ciudadanos informados. De lado quedan problemas socioambientales como la contaminación del Atoyac o la creciente pérdida de los mantos freáticos que abastecen de agua el valle de Puebla. De lado queda la preocupación fundamental por la seguridad pública y el criminal sistema de procuración de justicia en el estado. De lado queda la catastrófica movilidad que este Cablebús ni por asomo resolverá.

En todo esto pienso cuando nos aproximamos por la 2 Oriente a la esquina de la 2 Norte que nos llevará a los marchistas hasta el zócalo. Ahí encontraremos a los que desde el Benito Juárez de la vieja Avenida de la Paz llegan a la plaza por la avenida Reforma.

El país se sostiene por su sociedad civil organizada, me digo cuando entramos al zócalo.

Aquí el video del mitin en el zócalo que da cuenta del ánimo con el que quienes objetamos el Cablebús decidimos marchar para confirmarlo.