Ayer, pasé por alto el aniversario luctuoso número 50 de Revueltas. Sigo pensando que la admiración que se le profesa es más por la figura moral que encarna que por su obra; una figura moral más cercana al martirologio católico que a la militancia propiamente comunista, aunque entre uno y otro haya, indiscutiblemente, puntos de contacto.
De su obra, rescato los cuentos y dos novelas : “Los errores” y “ El apando”, si bien, me opongo a fragmentar su obra en función de una supuesta diferencia de calidad entre los cuentos y la novela. También, habría que revalorar su trabajo periodístico. Hace muchos años, allí por 1987, leí su obra completa; hoy, no estoy en condiciones de una valoración general de la misma, pero puedo afirmar que sus pretensiones ensayísticas siempre estuvieron muy por encima del rigor teórico que presumía.¿ De verdad se puede leer a Hegel – La fenomenología- como una forma de descanso ? Por suerte, en algún momento, tuvo cerca a Lizalde para sacarlo de algunos atolladeros teóricos, y aunque hablé con él de su contacto personal con Revueltas, tampoco sé de el papel que tuvo Bolívar Echeverría a su llegada a MÉXICO en la comprensión revueltiana del marxismo. Supe muchas cosas de la vida de “Pepe” gracias a María Teresa y Román que me regalaron una de las mejores tardes de mi vida
“ Más Revueltas y menos Paz?” Como juego verbal se acepta, pero hay que reconocerlo: en términos estrictamente literarios, el radio que abarca -y su complejidad- la obra de Paz es mucho más amplio que el de Revueltas. Pese a ser del mismo año, la experiencia histórica de la que se nutren uno y otro es totalmente distinta. Paz atravesó el siglo, tanto en términos estrictamente históricos, como estéticos. La experiencia histórica de Revueltas estuvo ceñida a MÉXICO, y muchos de los problemas que asumió pertenecen, por entero, al siglo XIX, incluso, me parece exagerado comparar la apuesta novelística de Revueltas con la de Musil o Faulkner. Sus reflexiones sobre el realismo son importantes, pero intempestivas. En último caso, Paz y Revueltas son complementarios e incomparables
Pero lo que sí creo es que la muerte de Revueltas coincide con el final de un país y su lenta transformación en otro. Y también debo reconocerlo: Revueltas sigue siendo una huella indeleble en mi vida. Juan Carlos Canales