mayo 18, 2026, Puebla, México

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Chiltepeque: son demasiados los años de mal gobierno / Sergio Mastretta

Cae la tarde y los nubarrones al norte ya presagian tormenta.

Mientras, el conflicto en Chiltepeque por la clausura del relleno sanitario esta madrugada del jueves por la PROFEPA, por demás obligada, planta ante todos la verdadera dimensión de la catástrofe que enfrenta la ciudad de Puebla con un sistema de recolección y disposición final de la basura colapsado y en condiciones de catástrofe ambiental.

Difícilmente puedo encontrar un problema social en el que la responsabilidad colectiva sea tan manifiesta. ¿Quién no genera basura? ¿Y a quién le importa donde vaya a parar?

He visto los videos que esta tarde ha realizado Darinel Keller como activista de la organización en defensa de los perros Yo seré tu voz. Comprendo su enojo contra el sistema que produce esta catástrofe y que no encuentra más que la indolencia de las autoridades federal, estatal y municipal. Trato de comprender también la amargura de los pobladores de Santo Tomás Chautla a los que la ciudad de Puebla arrojó sin clemencia la basura acumulada en treinta años. Es una montaña desde cuya cima se aprecia de lado a lado la planicie enorme de la negligente ciudad de Puebla. A gritos nos piden que por una buena vez nos tomemos en serio esta desgracia que hemos provocado como sociedad poblana de la mano de una empresa concesionaria propiedad de un señor Abed, capaz de sortear sin escrúpulo alguno la mirada tolerante de las autoridades.

Hay unas preguntas inmediatas: ¿cuál será la capacidad de la autoridad federal para obligar a la empresa RESA a remediar el hecho concreto del escurrimiento de lixiviados que estas primeras lluvias han generado? ¿Por qué no lo hizo desde el mes de enero pasado cuando los ambientalistas y pobladores denunciaron el hecho de los escurrimientos hacia la barranca del Muerto y el río Alseseca? ¿Cuál será la multa a la que está obligada a imponer a una empresa que con toda indolencia ha llevado al extremo el problema del manejo de estos resiguos?

Hay preguntas estratégicas que no vemos que la autoridad se imponga, ni de parte del gobierno estatal ni del timorato gobierno municipal: ¿Qué alternativas tiene para resolver en el largo plazo el problema manifiesto de saturación del relleno de Chiltepeque?

El cierre es parcial y temporal, según anunció PROFEPA, lo que le permite a RESA seguir recibiendo camiones con basura en térninos de lo que llama “operación escalonada”. San Pedro Cholula sacó mientras tanto un bando en el que pide a los ciudadanos no sacar la basura a la calle; San Andrés Cholula anuncia que el servicio de recolección de basura sigue y que ahí no pasa nada; Amozoc entra en tratos con el relleno municipal de Atlixco. Y nada más que permita vislumbrar una salida inmediata a las conscuencias de esta clausura.

Lo que sí ha hecho la autoridad es disponer un cerco policiaco a la entrada del relleno de Chiltepeque. Los activistas ambientales y pobladores de Santo Tomás Chautla que se presentaron en el relleno a mediodía han sufrido el maltrato de un dispositivo policiaco que además de sarandear a varias personas, entre ellas una niña de quince años y una mujer de ochenta, detuvo a dos personas sin que se sepa el paradero de ellas.

En esto pienso mientras ya gana la noche en la ciudad de Puebla.

Son demasiados los años de mal gobierno.

Y qué pesada la losa de la inconciencia ciudadana.

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