Diario de trabajo, 15 de mayo, 22..00 Hs.
De los muchos factores que inciden en la actual crisis educativa, poco se ha insistido en que la renuncia a la “transferencia” es una de las principales causas de dicha crisis. Como nos lo deja ver G. Steiner en ese hermoso libro “ Las lecciones de los maestros”, la enseñanza es, antes que nada, un acto de seducción; yo añadiría, que no solo apela a la intelectualidad sino, a la corporeidad de los educandos. Sin embargo, hoy, tanto las tecnologías educativas, sostenidas en el mito de la eficiencia y la eficacia, y su correlato en la competencia y el éxito individual, así como la elección personal, han venido a dar al traste con esa dimensión erótica de la enseñanza. Sugerirlo apenas es políticamente incorrecto y, seguramente, removerá las buenas conciencias. Pero no olvidemos que no solo se enseñan datos; también, a través de esos datos, se transmite una posición ética ante la vida, cuyo centro es la pasión. Juan Carlos Canales
Imagen de portadilla: Kathia Recio, revista Nexos.