Recorrido del Santo Cáliz según la tradición aragonesa
De Judea a Roma
La tradición cristiana relata que, tras la última cena en Jerusalén, el Santo Cáliz fue guardado y utilizado por los apóstoles. De allí fue llevado a Antioquía por san Pedro. Posteriormente el Cáliz fue trasladado a Roma, donde habría sido usado por los primeros papas.
De Roma a Hispania
Según señala la tradición aragonesa, el Cáliz permaneció en Roma hasta el pontificado de San Sixto II, (257 a 258). Previniendo la persecución romana, Sixto II habría confiado el Santo Cáliz a su joven diácono Lorenzo, originario de Huesca, el cual lo envió para que lo escondiera en casa de sus padres, cerca de la actual ermita de la Virgen de Loreto. En la Biblioteca Nacional de Madrid se encuentra un manuscrito del s. XVII titulado “Vida y martirio del glorioso español San Laurencio”, en el cual se narra la historia de San Lorenzo y cómo este, poco antes de su propio martirio, confió a su compatriota legionario Precelio «algunas memorables reliquias, de forma que pudiera enviarlas a Hispania; entre ellas estaba la copa en la que Cristo consagró su preciosa sangre la noche de la Última Cena». En la Basílica de San Lorenzo Extramuros de Roma, estaba pintado un fresco del siglo XIII que representaba la entrega del Santo Cáliz por San Lorenzo a un legionario español, pero se destruyó el 19 de julio de 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, en un bombardeo.
Peregrinaje por el Reino de Aragón

Monasterio de San Juan de la Peña, en Huesca.
En llegado a Hispania, según la tradición oral, diversos lugares aragoneses marcarían la ruta del Santo Cáliz: la cueva de Yesa, San Pedro de Siresa, San Adrián de Sásabe, San Pedro de la Sede Real de Bailo y la catedral de Jaca. En el año 1071 el obispo de Jaca, Subvención Sancho I, llevó el Cáliz al monasterio de San Juan de la Peña. En el documento “Vida de de S. Lorenzo”, escrito por Carreras Ramírez, Canon de Zaragoza, el 14 de diciembre de 1134, se hace referencia a la presencia del Santo Cáliz en el monasterio de San Juan del Peña al escribir (página 109): “En un arca de marfil está el Cáliz en que Cristo Nuestro Señor consagró su sangre, el cual envió San Laurenzo a su patria, Huesca”.
En 1399, el rey Martín I el Humano trasladó el Cáliz al palacio de la Aljafería de Zaragoza, quedando a partir de entonces custodiado por la corona de Aragón. El pergamino 136 del Archivo de la Corona de Aragón contiene el acta notarial original de la entrega del Cáliz al Rey. A su muerte, todo el relicario pasa a ser propiedad de la reina viuda Margarita de Prades, quien se traslada desde la corte de Zaragoza a Valencia, ciudad donde se traslada la corte de la Corona de Aragón hacia el año 1424. En ese año, el rey Alfonso el Magnánimo trasladó todo su relicario a Valencia, el resto de las piezas las solicitó a la reina viuda Margarita de Prades, quien lo depositó en la capilla del palacio real como agradecimiento por la ayuda del Reino de Valencia en las luchas mediterráneas del monarca. En 1437, la reliquia fue entregada al Cabildo Catedralicio en nombre de su majestad, como prenda por un préstamo de 40.000 ducados de oro para sus guerras italianas.
El Cáliz en Valencia

Catedral de Santa María de Valencia.
El 3 de abril de 1744, durante el servicio de Semana Santa, el Cáliz escapó de las manos del canónigo Vicente Frígola y Brizuela y cayó, partiéndose en dos. El maestro platero Luis Vicent efectuó una reparación aquella misma tarde, en presencia del notario Juan Claver que inscribió el acto, y la fractura no se observa ya, excepto dos pequeñas grietas. La impresión del accidente fue tal que el canónigo Frígola enfermó y murió días después.
Desde entonces ha permanecido en la catedral de Santa María de Valencia hasta la actualidad, con excepción de algunos periodos durante las guerras napoleónicas y la guerra civil española (durante este último período estuvo escondido en Carlet, Valencia), así como durante dos breves visitas de vuelta al Monasterio de San Juan de la Peña en los años 1959 y 1994.
Los dos Papas que han visitado la ciudad de Valencia (Juan Pablo II y Benedicto XVI), han utilizado este Cáliz en las Eucaristías multitudinarias de sus visitas. Se estima que por ello la Iglesia es favorable a la autenticidad de esta reliquia; en este sentido, el Vaticano ha aprobado el Año Santo Jubilar para el “Santo Cáliz de Valencia”, así como el cardenal Cañizares anunció su intención de declarar el primer Año Santo Jubilar en Valencia por el Santo Cáliz en octubre de 2015. En torno al Cáliz de Valencia destacan la Cofradía del Santo Cáliz erigida canónicamente en la Catedral, con estatutos aprobados el 25 de noviembre de 1955, así como la Real Hermandad del Santo Cáliz, cuerpo colegiado de la nobleza titulada valenciana y creada por el Arzobispo José María Salvador y Barrera en febrero de 1918.
La veneración en la Catedral de Valencia
Fue conservado y venerado durante siglos entre las reliquias de la Catedral, y hasta el siglo XVIII se utilizó para contener la forma consagrada en el «monumento» del Jueves Santo, hasta que fue finalmente instalado en la antigua Sala Capitular, habilitada como Capilla del Santo Cáliz en el año 1916.

El Cáliz de la Catedral de Valencia (2011).
Cómo es la reliquia del Santo Cáliz
El Santo Cáliz se guarda en una urna de cristal en la capilla que lleva su nombre en la Catedral de València. Aunque es complicado apreciar todos sus detalles de cerca, a continuación, se describe esta pieza única:
Una pieza en tres partes
La copa está formada por tres elementos: el vaso superior de ágata, el pie y las asas.
El vaso original
La auténtica reliquia es la parte superior, hecha de ágata pulida. Estudios del profesor Antonio Beltrán, indican que se elaboró entre los siglos IV a.C. y I d.C. en un taller oriental, probablemente de Egipto, Siria o Palestina.
El pie, las asas y las decoraciones
El pie se añadió hacia el siglo XII y procede de un vaso egipcio o califal del siglo X u XI. Las perlas y piedras preciosas que lo adornan son posteriores.



La Capilla del Santo Cáliz y el Museo Catedralicio. Catedral de Valencia.

La Santa Cena de Juan de Juanes (1560), con el Cáliz de la Catedral de Valencia (Museo del Prado).

Jesucristo durante la Última Cena con el cáliz, por Juan de Juanes (1570). La copa representada se corresponde con el Cáliz de la catedral de Valencia.
El Santo Grial. Orígenes del mito

Un símbolo de misterio y espiritualidad ha fascinado a la humanidad durante siglos. Este legendario cáliz, vinculado a la Última Cena de Jesucristo, ha sido objeto de innumerables historias y leyendas que han perdurado en la cultura occidental. Nombre del legendario recipiente sagrado, es tema de un famoso ciclo de poemas caballerescos. El significado del cronista cisterciense Helinandus (m. aprox. en 1230) acerca del plato utilizado por Nuestro Señor en la Última Cena, sobre la cual escribiría un libro en latín (ahora en francés) llamado “Gradale”. En francés popular también se le llama ‘greal’ porque a él le parece placentero (grata) y aceptable comer ahí”. La palabra del latín medieval “gradale” proviene del francés antiguo “graal”, “greal” o “greel” de donde proviene la palabra inglesa “grail” (español “grial”). Otros asumen que la palabra se deriva de “garalis” o “cratalis” (crater, tazón para mezclar). La interpretación de “San greal” como “sang real” (sangre real) no se difundió hasta la última parte de la Edad Media y otros orígenes etimológicos.
Al examinar la tradición literaria, nos damos cuenta de inmediato de que la leyenda del Grial está muy relacionada con las historias de Perceval y el Rey Arturo. La mayor parte de los cuentos franceses de aventuras caballerescas acerca del Grial aparecieron entre 1180 y 1240. El grial, según este relato, pasa a las manos de José de Arimatea, quien lo utilizó para recolectar la sangre del Salvador cuando su cuerpo fue desclavado de la Cruz. Se le identifica como el Cáliz de la Eucaristía. En estas versiones, la búsqueda tiene un carácter de lo más sagrado, el héroe no es Perceval, sino el célibe caballero Galahad. Sin embargo, los demás caballeros de la Mesa Redonda también tienen participación en la búsqueda. La historia temprana del Grial está íntimamente ligada a la historia de José de Arimatea. Cuando los judíos arrojan a éste a prisión, Cristo se le aparece y le da el recipiente, gracias al cual logra sobrevivir milagrosamente durante cuarenta y dos años, hasta ser liberado por Vespasiano. Luego, el Grial es llevado al oeste, a Inglaterra. Galahad tiene éxito en la búsqueda, pero el Grial desaparece al morir su guardián. En otra versión, los ángeles que permanecieron neutrales durante la rebelión de Lucifer fueron sus primeros guardianes; luego fue llevada a la tierra y confiada a Titurel, el primer rey del Grial. La piedra (ya no cáliz) se nutre a sí misma mediante su milagroso poder de producción de alimentos.
El origen de la leyenda está rodeado de oscuridad, y los eruditos no se ponen de acuerdo en este punto. La historia de Perceval podría tener origen celta, y la leyenda artúrica ciertamente lo tiene. El elemento religioso sería entonces de un origen secundario, y se habría incorporado a la leyenda cuando el antiguo cuento de venganza se fusionó con la leyenda de José de Arimatea, cuyo tema principal es la conversión de Inglaterra. Durante la Edad Media, el Grial adquirió una dimensión religiosa aún más profunda. Se le atribuyó la capacidad de proporcionar vida eterna y sabiduría divina a aquellos que lo buscaban, sin embargo, no todos los mortales serán capaces de llegar al Grial, sino solamente aquellos puros de corazón.
Después del renacimiento, la leyenda del Grial cayó en el olvido junto con la mayoría de las leyendas medievales, de donde fue rescatada al establecerse el romanticismo (principios del siglo XIX). Las versiones modernas más famosas son la de Tennyson, “Santo Grial” en los “Idilios del Rey” (1869), y el drama musical de Wagner, “Parsifal”, producido originalmente en la ciudad alemana de Bayreuth en 1882. Un viaje en busca de la inmortalidad; La búsqueda de este objeto legendario que da poderes extraordinarios ha desencadenado la fantasía popular, encendiendo los corazones de muchos escritores que han contado su mito a través de sagas y poemas caballerescos. Se le ha buscado en todos lados, porque sus poderes, según la leyenda, dan vida eterna y conocimiento. Leyendas muy ligadas a la Iglesia Anglicana de Inglaterra y muy alejadas de la Iglesia Católica. Dos relatos sobre el mismo tema, pero muy divergentes en su desarrollo.
La Influencia del Grial en la Cultura Moderna
La leyenda del Santo Grial ha sido fuente de inspiración de obras literarias, óperas, películas y series de televisión, entre ellas:
- Perceval o el cuento del grial, de Chrétien de Troyes
- La muerte de Arturo, de Thomas Malory
- Parsifal, ópera de Richard Wagner
- Los caballeros del rey Arturo, película de Richard Thorpe
- Excalibur, película de John Boorman
- Indiana Jones y la última cruzada, película de Steven Spielberg
- El péndulo de Foucault, novela de Umberto Eco
- El código Da Vinci, novela de Dan Brown
- El cáliz de plata, novela de Thomas B. Costain
- El código de los templarios, de Florian Baxmeyer
- Na noite estrelecida, de Ramón Cabanillas
- Fate/stay night, novela visual producida por Type-Moon, así como en su precuela Fate/Zero
- Los hijos del grial, pentalogía de Peter Berling
- «El santo grial», canción del grupo de rock español Mägo de Oz
- Monty Python and the Holy Grail, comedia del grupo humorístico Monty Python
- Mystère, canción de la cantautora francés Nolwenn Leroy inspirada en el grial, lanzada en su álbum Histoires Naturelles en 2005 (“Mais comment ai-je pu trouver normal / Que le Graal ne soit que de métal?”)
- El círculo mágico, libro de Katherine Neville
- AD – Sangreal, álbum de la banda inglesa Mandalaband, del historiador David Rohl.
- Holy Grail, álbum de la banda de Metal sinfónico japonesa Versailles ~Philharmonic Quintet~
- “Holy Grail”, canción interpretada por Jay-Z y Justin Timberlake.
- Sailor Moon S, tercera temporada: Los villanos de esta temporada buscan el santo grial, con el que pretenden dominar el mundo.
- La gran aventura de Mortadelo y Filemón: El Súper le encarga a Filemón que le traiga el santo grial, objeto que posee el Tirano.
- Transformers: la era de la extinción: Joshua llama al transformium el santo grial.
- El fuego invisible, de Javier Sierra.
- Knightfall (serie de televisión)
La Capilla del Santo Cáliz.

Santo Cáliz en su vitrina climatizada.


