
Mientras haya jóvenes talentosos como Alex Cano, interesados en aprender técnicas artesanales ancestrales como el telar de cintura y el pepenado y que además esten dispuestos a enseñar para que otros niños, niñas y jóvenes aprendan, nuestra cultura permanecerá.
Alex no solo brilla por sus nuevos y maravillosos diseños sino que también se ha dedicado en los últimos años a rescatar iconografías que se consideraban ya perdidas en este pueblo totonaco.
Conciente de.que esto es parte de nuestra identidad comenta que las iconografías de los textiles totonacos hablan de la fauna y flora de la región y su relación con los seres humanos, pero también insiste en la función del limilin, hecho en telar de cintura, pues este acompañaba a los difuntos a la hora de partir y también como una pieza fundamental para el ritual matrimonial. Las artesanas difuntas merecen un respeto especial a la hora de tejer.
Ayer hablamos de la importancia de seguir transmitiendo los saberes sobre el telar de cintura a los más pequeños con la posibilidad de más adelante abrir un taller, siempre con el invaluable apoyo de la sociedad civil. Sería algo maravilloso.
© Texto y fotos Manuel Espinosa Sainos.
