agosto 10, 2026, Puebla, México

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El Foro Cultural Karuzo se defiende contra acción del Ayuntamiento de Puebla

Con la consigna de que la ciudad de Puebla necesita espacios autónomos, comunitarios y “vivos”, el Foro Cultural Karuzo dio a conocer la negativa del @PueblaAyto de declarar procedente su licencia de funcionamiento que les permita continuar con sus actividades.

El siguiente es el comunicado a la opinión pública dado a conocer este lunes por esta agrupación cultural:

A la La comunidad de la que Karuzo es parte. A los colectivos, organizaciones y movimientos sociales. A la comunidad artística, científica y cultural de Puebla. Al Lic. José Chedraui Budib, Presidente Municipal de Puebla. Al Lic. Emilio del Valle Rodríguez, Director de Ingresos de la Tesorería Municipal del H. Ayuntamiento del Municipio de Puebla. A la regidora Andrea Gómez Lecona, Presidenta de la Comisión de Arte y Cultura. A los integrantes del Honorable Cabildo del Municipio de Puebla. A la Dirección General del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP). A la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla.

El Foro Cultural Karuzo es un espacio de articulación, indisciplina, apoyo mutuo y autogestión. Es un territorio de construcción comunitaria, sostenido por la cultura, el arte, la divulgación científica y los oficios. Aquí pensamos juntæs, se genera diálogo y escucha, se aprende de læs otræs. Aquí hay intercambio y se cultivan las relaciones intergeneracionales; la diferencia no nos separa, por el contrario, nos une y nos articula. Creemos firmemente que la cultura, el arte y la ciencia no son una herramienta para transformar el mundo, sino, en sí mismas, la transformación. Esto es, el arte, la cultura y la ciencia en el día a día de las personas, en la cotidianidad de las sociedades.

El Foro Cultural Karuzo se fundó en 2006 y, a lo largo de estos años, se ha ido consolidando como un espacio que recibe a artistas locales, nacionales e internacionales. Es reconocido como un espacio abierto e inclusivo, que ha buscado arropar a personas y grupos diversos desde la empatía, el respeto y la mutua colaboración.

Por nuestros escenarios han pasado personas dedicadas a la música de todas las generaciones y de todos los géneros. También la palabra ha encontrado casa aquí: presentaciones de libros, recitales, slams poéticos, lecturas de cuento y poesía, talleres de cuento, poesía y fanzine, y dos concursos de cuento breve de rock “Parménides García Saldaña”, que culminaron en dos libros publicados de manera independiente, articulados con la editorial Ají.

Hemos abierto el escenario al teatro, la danza, el performance y el cabaret; a ciclos de cine de distintos géneros —entre ellos nuestro ya clásico ciclo de cine de terror— y a proyecciones de documentales presentadas por sus propios directores. Hemos alojado exposiciones de artistas locales, conferencias magistrales, ruedas de prensa y encuentros feministas. Hemos hospedado,además, diversos festivales: el Festival Vabieka, el Festival Feminem, Salvajes Viajeras y Cuentasueños: la Fiesta de la Palabra.

La divulgación del conocimiento ocupa un lugar propio en esta casa. Bajo el título “Saca tu tesis del clóset” hemos presentado exposiciones de tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Y desde 2017 sostenemos una colaboración con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE): las “Noches de ciencia”, conferencias de divulgación a cargo de sus investigadores, que realizamos el último jueves de cada mes.

Karuzo también es un lugar para las niñeces, con una cartelera dedicada especialmente a ellæs: conciertos, talleres, obras de teatro y círculos de lectura pensados a su medida. De ahí nació también el concurso infantil de cuento “Futurotopias”, que dio como resultado una edición digital ilustrada.

Pero quizás nuestro papel más significativo ha sido el de refugio político y social. A lo largo de estos años se han gestado alianzas con instituciones académicas, agentes culturales, organizaciones musicales, movimientos sociales, disidencias y otros espacios culturales de la ciudad y del país. Karuzo ha abierto sus puertas a colectivos feministas y organizaciones LGBTQIA+, a colectivos de búsqueda y de ciclistas, a redes de periodistas y de artistas.

Más allá de la producción cultural, el Foro ha asumido un papel de apoyo mutuo y solidaridad económica. A través de iniciativas como la Olla Comunitaria, Karuzo ha convocado a compartir comida y mesa en común. Aquí la vida se sostiene de manera colectiva: bordadas, bazares y trueques, colectas solidarias, talleres de derechos humanos, noches de baile de salón, torneos de futbol y de ajedrez.

El Foro Cultural Karuzo se sostiene por sí mismo. Su autogestión se financia con la venta de alimentos y bebidas, opera con licencia de restaurante-bar. El espacio también genera empleo: cinco familias y tres estudiantes dependen económicamente de él, además de productores locales.

Durante más de catorce años desarrollamos nuestras actividades en un local rentado en la 11 Oriente 218, en el Centro Histórico. La gentrificación y la falta de regulación en materia de arrendamiento —que deja a læs inquilinæs expuestæs a abusos— nos obligaron a dejar ese domicilio de manera precipitada. Encontramos entonces un nuevo espacio en el Boulevard 5 de Mayo 509.

El cambio implicó gastos considerables de los que aún no hemos podido recuperarnos: la mudanza, la adaptación del inmueble y una larga cadena de trámites, la mayoría de ellos con costos elevados. Obtuvimos el permiso de la Gerencia del Centro Histórico, el convenio con un estacionamiento certificado ante notaría, el permiso de uso de suelo, la carta de antecedentes no penales y la cédula de la COFEPRIS. Cumplimos, uno por uno, con cada requisito que la autoridad nos pidió.

Sin embargo, al resolver nuestra solicitud de cambio de domicilio en la licencia de funcionamiento, la Tesorería del Ayuntamiento la declaró improcedente, con el argumento de que existen centros educativos en las inmediaciones. Esa resolución pone en riesgo la continuidad del foro y el sustento de las personas que trabajan en él.

Nuestra licencia es de restaurante-bar, no de bar. Son giros distintos, con actividades y regulaciones diferentes. La autoridad aplicó el criterio más restrictivo, sin explicar por qué desconoce el giro que ella misma nos otorgó y que hemos mantenido durante veinte años.

La resolución tampoco consideró la realidad de Karuzo: ignoró nuestra programación cultural, el servicio de alimentos, nuestra trayectoria y la naturaleza de nuestro público. Negar la licencia es la medida más gravosa, no la única ni la más adecuada. El propio Estado nos reconoce como espacio cultural. Karuzo está inscrito en el Sistema de Información Cultural del Gobierno Federal. Existe una contradicción entre dos actos de la propia autoridad: uno nos reconoce como espacio cultural y otro nos trata únicamente como establecimiento de venta de alcohol.

Tenemos una trayectoria de veinte años. No somos un negocio nuevo solicitando un permiso: somos un espacio con historia, comunidad y arraigo, cuya operación ha sido continua y documentable. Nuestra labor se ha sostenido de manera autogestiva. Durante todos estos años hemos mantenido una amplia actividad cultural con nuestros propios recursos, realizando una función que el Estado está obligado a promover y garantizar conforme a la Ley General de Cultura y Derechos Culturales.

La regla de los 200 metros que invoca la resolución se ha aplicado de manera discrecional. Sin pretender afectar a otros establecimientos, podemos señalar que en la misma zona existen negocios con licencias similares, incluso de reciente apertura, ubicados en condiciones equivalentes respecto de los centros educativos y de salud señalados en la resolución, y a ellos sí se les han otorgado licencias.

No puede castigarse la trayectoria mientras se favorece la llegada de nuevos negocios. Dicho en sus términos, cerrar Karuzo no protege a nadie. Somos un espacio que genera empleo, paga contribuciones, sostiene actividad cultural sin costo para el erario y, sobre todo, constituye una alternativa cultural para Puebla. Su cierre significa perder empleos, reducir la base de contribuyentes y profundizar el desplazamiento que ya nos expulsó una vez del Centro Histórico.

Por todo lo anterior, solicitamos al Lic. José Chedraui Budib, Presidente Municipal de Puebla; al Lic. Emilio del Valle Rodríguez, Director de Ingresos de la Tesorería Municipal del H. Ayuntamiento del Municipio de Puebla; y a las autoridades culturales municipales y estatales, que intervengan en este asunto y den pronta solución para que el Foro Cultural Karuzo pueda continuar con su trabajo. En concreto, solicitamos la revisión de la resolución que declaró improcedente el cambio de domicilio de nuestra licencia, considerando la naturaleza cultural del espacio, y la autorización del cambio de dirección en la licencia de funcionamiento. De ser necesario, solicitamos también la apertura de una mesa de diálogo entre el Foro Cultural Karuzo, la comunidad cultural, la Tesorería Municipal y las autoridades culturales del municipio y del estado, para encontrar una salida que permita la continuidad del espacio.

El Foro Cultural Karuzo no está solo. Forma parte de un entramado vasto y vivo: espacios culturales que abren sus puertas cada día; creadoræs que insisten; científicæs que divulgan; organizaciones, colectivos y grupos que trabajan a diario —muchas veces sin nombre y casi siempre sin apoyo— para construir un mundo que pueda habitarse con dignidad. Un mundo donde quienes habitan una ciudad puedan decidir sobre la ciudad que habitan.

Por eso, defender a Karuzo no es defender únicamente un espacio. Es afirmar que las personas tenemos la capacidad y el derecho de decidir qué cultura queremos para nosotræs y qué ciudad queremos habitar.Porque una ciudad no la hacen solamente sus calles ni sus edificios: la hacen los lugares donde su gente se encuentra. Cerrar uno de esos lugares no libera simplemente un inmueble. Deja un hueco en el tejido vivo de la ciudad.

Agradecemos profundamente todas las muestras de cariño y solidaridad que hemos recibido. Muchas personas nos han preguntado cómo pueden apoyar. Les decimos: hagan suya esta lucha y todas las luchas por el derecho a la cultura y a una ciudad habitable.

No paremos hasta tener la certeza de que Karuzo y los espacios culturales de nuestra ciudad puedan continuar existiendo, creando y encontrándose con sus comunidades. Alcemos la voz juntæs. Organicémonos, trabajemos y luchemos por nuestra capacidad de decidir sobre los espacios que construimos, sobre la cultura que queremos y sobre la ciudad que habitamos.

Pronto compartiremos las siguientes acciones para seguir defendiendo a Karuzo y, con él, el derecho de todas las personas a contar con espacios culturales vivos, autónomos y comunitarios. Otra cultura, otro arte, otra ciencia son posibles. Apoyo mutuo, solidaridad, autonomía y autogestión. Karuzo Se Defiende

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