El mundo se agita, hay conmoción, descontento, marchas, desmanes, consignas de rechazo a gobiernos, represiones y detenciones en diversos países. El hartazgo social es tal que las movilizaciones inundan las calles de ciudades ante las insípidas respuestas que los Estados dan a su población.
Se siguen difundiendo protestas y disturbios generados en diversos países, que presuntamente responden a situaciones de crisis económicas, sociales y políticas. Las causas principales tienen diversos orígenes: a) Alto costo de vida e inflación: El aumento generalizado en los precios de los alimentos, los combustibles y los servicios básicos golpea el poder adquisitivo de los ciudadanos; b) Crisis de la vivienda y alquileres inaccesibles: La dificultad extrema para acceder a una vivienda digna —especialmente en zonas urbanas y turísticas— afecta de manera directa a jóvenes y estudiantes; c) Deterioro de los servicios públicos y la educación: Los recortes presupuestarios, la falta de personal docente y las malas condiciones de infraestructura en escuelas y universidades han encendido la movilización estudiantil y gremial (como en Francia, Grecia, España y Bélgica); d) Rechazo y desconfianza política: El hartazgo hacia los gobiernos, la percepción de mala gestión, la corrupción y los planes de ajuste fiscal (como el plan de recorte económico en Francia) generan una ruptura de confianza con las instituciones; e) Factores locales específicos: En países como Bolivia, las protestas se vinculan a la escasez de combustible, alimentos y medicamentos; en Albania, al rechazo a proyectos turísticos y venta de tierras; y en Nepal, a restricciones a las redes sociales sumadas a crisis económicas.
México no escapa de una situación similar a la que atraviesan los países antes referidos; marchas de personal médico del IMSS por demanda de aumento salarial, la falta de medicamentos y equipo médico. Aunque la presidenta Sheinbaum, las minimiza diciendo que “Son pocos” refiriéndose al total de personas del IMSS que salieron a marchar. Queda claro que, o atienden a los derechohabientes aun con sus carencias, o sale el personal médico a las calles a marchar. Lo mismo ha ocurrido con personal del IMSS-Bienestar que se ha manifestado en las calles por la falta de medicamentos y equipo médico. Ante los reclamos de médicos a su coordinador, la respuesta es “Pues no operen”. Marchas campesinas por incumplimiento a los pagos de precios de garantía, la fijación al precio nacional del maíz, la inconformidad ante la brutal importación de granos, y la crisis que hunde a la agricultura nacional. Movilizaciones nacionales de transportistas por la inseguridad en carreteras ante el continuo robo y extorsión. Marchas de las madres buscadores ante los más de 135 mil desparecidos y un Estado indolente e indiferente. Marchas en la ciudad de Guadalajara ante la inconformidad de los ciudadanos por el abasto de agua potable insalubre para uso doméstico; represión con gases y tanques de agua a los manifestantes donde Morena pretende sacar raja política, usar la desgracia ciudadana como bandera política para decir que ellos están del lado de los ciudadanos.
Lo que está ocurriendo en Europa, particularmente en Francia, deja una lección para México. Nuestro país vive un estancamiento económico, no crece. Por su parte, si las empresas que son las generadoras de empleos y riqueza, no generan más ingresos porque el Estado no crea las condiciones, entonces no hay más impuestos que recaudar. No obstante, el gasto público se incrementa cada año, particularmente en lo relativo a transferencias directas (Becas), el Estado que no es generador de riqueza, destina cada año cerca de un billón de pesos en dinero que se pulveriza.
Ante el déficit financiero, el gobierno mexicano sigue recurriendo a contraer deuda a través de préstamos. Se ha endeudado tanto al país, particularmente los últimos dos periodos de gobierno; de tal modo que, lo que produjo, ya está comprometido para pagar solo intereses de la deuda, afectando sectores fundamentales como es salud, educación, agricultura, e inversión en obra pública.
Si un país no crece, no recauda, se endeuda, paga intereses a la deuda, recorta presupuesto a sectores estratégicos, sigue sin crecer, se endeudas más, y finalmente, ya no tiene dinero; ese es el circulo vicioso que conduce al colapso financiero y social. En términos absolutos los gobiernos de la 4T registran el mayor incremento nominal en la historia de México de deuda pública, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
La política pública de los últimos dos sexenio, no ha propiciado un crecimiento ni generado riqueza y ha repartido dinero que no se produce y que por el contario, ha venido regalando para comprar lealtades, para crear un sector clientelar dominado electoralmente, disfrazado de apoyo. Becas que no exigen calificaciones; pensiones universales sin ningún filtro; Sembrando Vida, que es un barril sin fondo; Jóvenes Construyendo el Futuro, que es un fracaso de alto costo; Producción para el Bienestar, que es una simulación, y no una estrategia de autosuficiencia alimentaria. Ese vacío de falta de crecimiento y riqueza en México, ha llevado al país a contraer una deuda que ronda con Claudia Sheinbaum los 20 billones de pesos. Ante los elevados pagos de interés, el gobierno mexicano sigue recortando presupuestos; por eso, hay escuelas en pésimas condiciones, no se incentiva a los profesores; no hay medicamentos ni equipo suficiente en clínicas y hospitales; no hay nuevas carreteras, ni proyectos que incentiven la inversión; por el contrario, a los proyectos insignia de AMLO, siguen sin generar ingresos, y erróneamente, les siguen inyectando presupuesto nuevo cada año.
Cuando un gobierno te regala dinero (público) que no produce, no te está ayudando, te está hipotecando. Hoy te da una beca pero te la cobra con la falta de medicamentos, falta de infraestructura y calidad escolar, falta de carreteras nuevas e infraestructura, un campo rural abandonado, no hay inversión, la inseguridad aumenta y el desempleo se incrementa.
Hoy, Francia es un horno que arde en llamas, ya no tiene dinero, prometió un estado de bienestar que ya no existe. ¡Ojo! México es un país subdesarrollado, no es como Francia, su condición económica y social es diferente y muy vulnerable. Su política de dispersión monetaria no es sostenible, el ejercicio del gasto público no es transparente, los altos niveles de corrupción no tienen precedente, el incremento y nuevos impuestos son disfrazados de “Ajustes” en el paquete económico. Estos errores ya están cobrando consecuencias, el dinero se está acabando, o ya se lo acabaron. ¡Ojo! El mundo nos está advirtiendo.















