Martes, 14 Marzo 2017 00:00

La ausencia de rectoría de Estado para el río Atoyac explicada en 14 láminas Destacado

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Una petición para oídos que parecen sordos

Dos noticias sobre el agua ha dado hoy la organización civil Dale la Cara al Atoyac.

Y una explicación en catorce láminas para entender la ausencia de rectoría de Estado para el problema estratégico de mayor riesgo para la viabilidad de la sociedad poblana.

"No hay acciones contundentes en este gobierno para la regeneración de la cuenca alta del río Atoyac".





Esa es la primera, y se se refiere a lo que llaman “la gobernanza del agua” y lo que tiene que ocurrir ya como acción de Estado, y se expresa con la idea de crear un fideicomiso como mecanismo de vinculación de todos los actores involucrados en la problemática del agua desde la perspectiva de cuenca para el proceso de regeneración del Alto Atoyac. Es decir, una perspectiva de Estado, la que no tienen quienes gobiernan Puebla en el gobierno estatal y los gobiernos municipales.

Y la segunda es la acción civil misma de este grupo ciudadano que encabeza la movilización social para el rescate del río Atoyac: no quita el dedo del renglón y exige una verdadera acción de Estado para enfrentar el problema estratégico más importante si se piensa en la viabilidad de nuestra sociedad en un futuro que ya es hoy.

Primero la idea del fideicomiso.

Dale la Cara al Río Atoyac presentó en rueda de prensa este lunes el panorama que se enfrenta en Puebla luego de las primeras semanas de trabajo del nuevo gobierno estatal. Y el diagnóstico es certero: “No hay acciones contundentes –ha dicho Melanie Camacho, presidenta de esta asociación civil--. Las instituciones de gobierno encargadas de esta problemática siguen siendo débiles en recursos humanos y no disponen de dinero presupuestado. De hecho, el presupuesto para este 2017 para la administración del agua es de cero pesos.”

En la práctica, entonces, no hay un cambio tangible en el proceso de regeneración de la cuenca ni acciones claras que lleven a que los municipios asuman su responsabilidad. Eso lo han expuesto en su boletín de prensa.





En el 2016, Dale la Cara al Río presentó una Agenda del Agua al gobernador electo Tony Gali, y en ella los recursos necesarios están perfectamente establecidos: 200 millones de pesos al CEASPUE (el presupuesto para el 2017 de este organismo es de 11 millones de pesos); 15 millones de pesos para la Red de Monitoreo; y 237 millones de pesos para lo que se denomina Fábrica de Agua, y que se refiere a la inversión en los bosques que rodean a la ciudad de Puebla, acción vital si se piensa en la disponibilidad del agua. En la suma, sin contar la aportación del gobierno federal para la regeneración de los bosques, hablamos de 452 millones de pesos contra los 11 millones dedicados para este año.

Dale la Cara al Atoyac da un ejemplo concreto de esta precaria realidad: en el valle de Puebla-Tlaxcala viven ya más de cuatro millones de personas. En Puebla se tienen registradas 250 mil cuentas de agua, que soportan el consumo de un millón de habitantes. Hay, por lo tanto, tres millones de personas que consumen pero que no pagan el agua.

Por ello la idea del fideicomiso. La necesidad de una verdadera rectoría del Estado y una eficiente gobernanza del agua que puede lograrse con una perspectiva de cuenca y con una organización que supere las trabas legales que hoy existen entre los estados y los municipios y entre los distintos niveles de gobierno. Justo de lo que se carece es de una rectoría de Estado.

Y expone en cuatro frases las acciones que el gobierno debe realizar inmediatamente para incorporar como una responsabilidad del Estado las necesidades de control, inspección, saneamiento y recaudación en el proceso de regeneración de la cuenca del Alto Atoyac:

+ Ampliar el capital humano en la estructura estatal para la gestión integral del agua.

+ Incrementar el presupuesto existente en materia de fábricas de agua y para la infraestructura del saneamiento de la cuenca.

+ Capacitar al personal de los municipios para crear sus propios padrones de usuarios y sus reglamentos de agua.

+ La creación de un fideicomiso para la gestión integral de los recursos.

Y aquí, entonces, el segundo hecho: es la acción civil la que está marcando la ruta a seguir, la que planta en la mesa de la discusión pública el análisis de la realidad del agua y la que busca alternativas, como esta del fideicomiso, por cierto la que en el mundo entero se construye como mecanismo para el enfrentamiento de la problemática del agua desde la perspectiva de cuenca.

Anexamos aquí el documento dado a conocer el día de hoy por Dale la Cara Al Río Atoyac con su propuesta de creación de un fideicomiso para la gobernanza del agua en el valle de Puebla.

Visto 1057 veces Modificado por última vez en Martes, 14 Marzo 2017 03:09