Itzel Sanchez Martínez es es artista y activista social en la ciudad de Puebla)
En el nombre del paxtle, del ixtle y de los siete anillos del cacomixtle
Les cuento sobre el performance “El tiempo de los cacomixtles”.

Es una ceremonia, un grito de rabia, memoria y ternura —un dispositivo escénico y sonoro— en el que he estado trabajando desde hace algún tiempo.
Este proceso ha sido posible gracias a una red de colaboraciones amorosas y potentes. Se realizó en diálogo con el artista José Luis Martínez de Ita, quien desarrolló una propuesta sonora profunda y sensible; con la artista Santa Victoria, quien propuso, diseñó y realizó el vestuario y los elementos de la ofrenda; con el artista Luis Juárez Nahual Rabiozo, quien junto con el diseñador Rizos Ruiz Jr Ponx crearon los carteles en serigrafía de El tiempo de los cacomixtles; y con el cineasta Yutsil Sánchez, quien realizó el registro audiovisual del performance.

Reafirmando el espíritu colectivo que encarnan los cacomixtles, ᴇɴ ᴇʟ ᴘᴀɪꜱᴀᴊᴇ ꜱᴏɴᴏʀᴏ ᴘᴀʀᴛɪᴄɪᴘᴀʀᴏɴ ᴄᴏɴ ꜱᴜꜱ ᴠᴏᴄᴇꜱ ᴍÁꜱ ᴅᴇ ᴛʀᴇɪɴᴛᴀ ᴘᴇʀꜱᴏɴᴀꜱ que respondieron al llamado y grabaron la invocación: “𝐄𝐧 𝐞𝐥 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐱𝐭𝐥𝐞, 𝐝𝐞𝐥 𝐢𝐱𝐭𝐥𝐞 𝐲 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐞𝐭𝐞 𝐚𝐧𝐢𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐚𝐜𝐨𝐦𝐢𝐱𝐭𝐥𝐞”. Participaron personas muy diversas, provenientes de distintos oficios, edades y contextos, quienes prestaron su voz desde lugares y realidades distintas. A todas ellas les estoy profundamente agradecida: por su generosidad, por su presencia y por formar parte de estas redes de cacomixtles que hacen, que articulan, que crean, y que siempre están ahí para recordarnos que la ternura y la colectividad existen. Gracias de corazón.
Gracias a Nina Fiocco, por invitarme, por confiar y por propiciar que El tiempo de los cacomixtles pudiera presentarse. Gracias a todxs por el apoyo: tanto a quienes asistieron con su cuerpo, como a quienes acompañaron con su pensamiento y su energía. Gracias a mis cómplices de toda la vida Maye y Arturo ADA talleres, artes y oficios. Encuentros Comunitarios, gracia Raquel por recibirme en su casa y apoyarme durante el performace.
Gracias a todxs. Siempre en manada.
1.
Todo inicia con la aparición de La China Poblana, pero no la china poblana folclorizada: no la de las fuentes ni la de los folletos turísticos de Puebla. Aparece la china que fue traída a estas tierras en contra de su voluntad, secuestrada; una mujer víctima de trata de personas. Una china atravesada por la violencia, pero también sobreviviente, portadora de una profunda fortaleza, valentía y fuerza creativa. Una china de picos pardos —como se llamaba a las mujeres que habitaban la calle, que salían de noche, que estaban en la fiesta y en los espacios públicos—.
2.
La China dispone el espacio y los utensilios para invocar a los cacomixtles: animales nocturnos y sigilosos, habitantes de las grietas. Viven en azoteas, barrancas, árboles y ruinas; se adaptan, resisten y sobreviven donde otros no pueden. En el performance, los cacomixtles son también metáfora de quienes se mueven al margen, de quienes no fueron invitados pero están, de los cuerpos que han sobrevivido a la violencia y al despojo, de quienes hacen posibles otros mundos. Son las buscadoras, las defensoras, las insurrectas; memorias vivas que regresan una y otra vez para decir: aquí estamos, somos valientes y resistimos. Frente a la guerra, vida.
3.
Después, La China realiza un rezo —un texto de mi autoría— que apela a la memoria y que se convierte en un llamamiento a la justicia.
No les cuento más, porque me gustaría que lo presenciaran. Porque queremos seguir haciéndolo crecer, seguir moviéndolo y compartirlo en todos los lugares donde sea necesario y en dónde seamos incomodxs.
“En el nombre del paxtle, del ixtle y de los siete anillos del cacomixtle”
@Foto: Yutsil Sánchez.