Como es del conocimiento público, hace dos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó el delito de “ciberasedio” en Puebla, impulsado por el gobernador Alejandro Armenta, al considerarlo inconstitucional, ambiguo y violatorio de la libertad de expresión. Con seis votos contra tres, el pleno determinó que el artículo 480 del Código Penal estatal violaba el principio de taxatividad, dejando de aplicarse al no definir con claridad las conductas sancionables.
Dicha La ley fue presentada por el coordinador de gabinete, José Luis García Parra y fue impulsada por la expresidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Laura Artemisa García Chávez, hoy secretaria de Bienestar. El artículo 480 estipulaba que comete el delito de ciberasedio “quien, a través de la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación, redes sociales, correo electrónico o cualquier espacio digital, de forma reiterada o sistemática realice actos de vigilancia, hostigamiento, intimidación u ofensa a otra persona, y como consecuencia altere su vida cotidiana, perturbe su privacidad o dañe su integridad física o emocional”.
Tal ordenamiento fue cuestionado severamente por diversos ciudadanos y organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos, sosteniendo que la ley limitaba la libertad de expresión, empero el gobierno estatal hizo caso omiso de las críticas.
Aplaudimos, en ese sentido, la decisión de la SCJN, la cual advirtió que normas como el ciberasedio pueden generar un efecto inhibidor en el debate público, al exponer a las personas al riesgo de enfrentar causas penales por ejercer su libertad de expresión por sus opiniones o interacciones normales en redes. “Conductas como el acoso, la vigilancia indebida o la intimidación no quedan impunes ya que existen otros tipos penales claramente definidos que protegen la integridad de las personas, incluso en entornos digitales”, precisó en un comunicado la SCJN.
El jefe del Ejecutivo poblano, Alejandro Armenta, fue muy prudente al comentar que su gobierno respetaría totalmente la decisión del máximo tribunal de justicia, empero el diputado presidente del Congreso del Estado, Pavel Gaspar Ramírez, anunció que, aunque se acatará el resolutivo de la SCJN, anunció que promoverá “otra iniciativa” para enfrentar el ciberasedio, algo así como un Plan B.
Como puede verse, todo parece indicar que dicho diputado se ha vuelto “más papista que el Papa”, ya que, lejos de defender la soberanía del Poder Legislativo, pugna por someter totalmente a éste al Poder Ejecutivo, pese la discreción del gobernador en el caso que comentamos.
No conforme con esto, anunció que se mantiene el análisis para devolver el fuero a los diputados. ¡Vaya manera de respetar los pocos avances logrados por la 4t! Habría que recordar al respecto que fue el mismísimo López Obrador quien promovió la ley que quitaba el fuero a los diputados, consciente de que esta situación era una “patente de corso” para que estos perpetrasen todo tipo de arbitrariedades y anomalías. ¡Y resulta que Pável quiere regresar al pasado! Ciertamente aclaró que el regreso del fuero “no debe convertirse en un mecanismo de protección para funcionarios que cometan irregularidades”. Sin duda, con esta “aclaración” todos los enemigos del fuero podremos dormir en paz.
El nombre Pável aparece frecuentemente en la literatura rusa, destacando dos figuras muy distintas. Así, por ejemplo, en la novela Así se templó el acero, de Ostrovski, encarna a un héroe bolchevique que se destaca por su heroísmo. Pero también tenemos el Pável (cuyo nombre completo es Pável Ivánovich Chíchikov), de la célebre novela de Gógol, quien, lejos de ser un héroe, es un antihéroe que recorre Rusia comprando “almas muertas” para perpetrar todo tipo de fraudes.
¿Qué opina al respecto usted, estimado lector?
Mientras tanto, hacemos votos para que los diputados de Morena respeten los principios más elementales de la 4T, entre los que figura la separación de poderes.