Si viste la película El Ladrón de Bicicletas, quizá recuerdes como Vittorio de Sica nos narra lo que puede significar que te roben tu bici.
Hace dos semanas rompiendo una cerca del jardín, un ladrón robó tres bicicletas de montaña de una casa particular. Se hizo la denuncia, y se publicaron fotos a las redes sociales y televisión. Aqui puedes ver el video:
Unos días después, una de esas bicis estaba a la venta en una casa de empeño, casualmente un joven la reconoce y contacta al propietario.
Cholula ha sido siempre una ciudad en la que sus habitantes se trasladan en bicicleta; es común ver a las mamás llevando a sus hijos al colegio, los jardineros con su herramienta, o simplemente hombres y mujeres yendo a trabajar en bicicleta.
En los últimos años empezamos a ver otro tipo de ciclista, el ciclista de ruta o de montaña. El primero en los caminos pavimentados hacia poblaciones vecinas; y el segundo por la cercanía al Cerro Zapotecas que se ha convertido en el destino favorito de los ciclistas de montaña.
Sin embargo, la inseguridad que sufre Mexico afecta a todos los grupos mencionados arriba. Incluso en Facebook existe un grupo llamado “Bicis Robadas Puebla”, con 5,400 miembros, en el que los miembros suben fotos de sus bicis con la esperanza de recuperarlas, pidiendo al público no las compren, también videos de robo con y sin violencia, en la calle o ingresando a casa habitación.
Todos los habitantes de Cholula conocen a alguien a quien le han robado una bicicleta: al carpintero, a un amigo, a un empleado.
El mercado de lo robado es una estructura que se ha ido construyendo en Mexico desde hace décadas.
El ladrón tiene muchas opciones para vender lo ajeno a través de las casas de empeño o en mercados o calles en donde se vende “robado”, lugares que todos sabemos que existen, a donde acuden clientes a comprar herramienta o bicicletas o electrodomésticos por un precio más bajo, sin importar su origen.
Las instituciones responsables de ofrecer seguridad a los habitantes están fallando y eso ha provocado que el problema hoy sea enorme.
Pero aún existe el chico que desea una bicicleta y buscando alguna oportunidad reconoce una bici robada y denuncia. Y coincide que también existe una Jefe de Seguridad que le da seguimiento a una denuncia. Y ellos dos dan oportunidad de que una bici robada regrese a su dueño. ¿Pero qué pasa con todas las bicicletas que se roban todos los días en Cholula y sus alrededores?
Como sociedad podemos sumar esfuerzos y los ciclistas se caracterizan por ser una comunidad fraterna. Qué tal si somos:
- Ciudadanos que denuncian.
- Ciudadanos que no compran bienes que pueden tener un origen ilícito.
- Un gobierno que crea el Registro Nacional de Bicicletas (RNB), aplicando los mismos controles que a los vehículos.
- Marcas y distribuidores que registran a quien vendieron una bicicleta en el RNB.
- Funcionarios de Instituciones de Gobierno que cumplen su trabajo.
¿A ti qué se te ocurre?