octubre 16, 2026, Puebla, México

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“DEL SUSTO AL SUST.0” / Ana Vera

Taller del Dato al Relato / Mundo Nuestro-Ibero Puebla

Una guía para profesionistas creativos (inconformes) que buscan incorporar la sustentabilidad a su quehacer profesional

Sucedió la Revolución Industrial, se forjó la industria textil, sus telares y sus trabajadores descubrieron un nuevo ritmo, uno más rápido, que mientras más rápido fuera producía mayores ganancias; ganancias que no eran para los trabajadores. Mientras más se aceleraba el ritmo la gente se llenaba de más colores, de más texturas, de más y más opciones para vestir, incluso muchas que ya no le interesaba lucir pero se sentía bien poseer.

Y así pasaron más de dos siglos, el ritmo de los telares jamás frenó, sólo se multiplicó, se modernizó y se aceleró a niveles máximos, a la par se multiplicó la demanda de recursos que la industria consumía. Los trabajadores sufrieron por mantener ese ritmo, entre su descontento tuvieron que organizarse y entonces aparecieron huelgas, sindicatos, derechos laborales… no todos sus intentos fueron exitosos pero sí la lucha por reencontrarse con ritmos más humanos y dignos.

Pero los consumidores ya estaban habituados a poseer, a tener más de lo necesario. Y para la industria se consolidó un modelo de negocio lineal, extractivo, de producción en masa y economías de escala. Llegando al nuevo siglo la ropa ya no sólo se acumula en los closets de las personas, también ha poblado el desierto con una enorme isla que no es un oasis sino montañas de desechos textiles, y se fraccionó en microplásticos para poblar océanos y en nanoplásticos para invadir y enfermar los sistemas de los seres vivos.

El ritmo se descontroló, se volvió estridente, insalubre, inhumano… INSOSTENIBLE.

Soy diseñadora textil y docente universitaria. Justo en el 2020, después de veinte años de experiencia e inercia, la humanidad vivió una pausa obligada; inesperadamente el ritmo del mundo se desaceleró. Muchos entramos en confusión, buscábamos qué hacer, en qué ocuparnos o en qué distraernos… Yo encontré un diplomado en Educación Ambiental para la Sustentabilidad y eso se convirtió en mi nueva obsesión.

Con el desaceleramiento global y la crisis de salud mundial; el ambiente se tornó desesperanzador y mi nueva obsesión contribuyó a potenciar ese malestar, me llené de información sobre las múltiples crisis socioambientales y escenarios de futuros desoladores… así me encontré ante mi propia crisis profesional, me llegó un doble sentimiento de culpabilidad: el primero por ser una profesionista dentro de la segunda industria más contaminante del planeta y después por ser una docente que había formado a decenas de generaciones bajo un modelo de producción para el desecho.

En este espacio de aprendizaje coincidí con otros docentes y profesionistas que compartimos el mismo sentir, empezamos a padecer ecoansiedad y pronto cada sesión se convirtió en una especie de terapia emocional para Planeta-Ansiosos Anónimos invadidos por la idea de que “el modelo actual está roto y necesita una transformación profunda”. En cada sesión nos empezaron a acompañar -imaginariamente- diferentes especialistas con información privilegiada. Con sus conocimientos e investigaciones las sesiones se fueron convirtiendo en pequeñas dosis de antídotos para comenzar a revertir ese malestar generalizado provocado por las múltiples crisis.

A continuación hago un recuento de una de nuestras sesiones en la que intentamos no paralizarnos por el susto, ni provocar un desastre mayor al que ya nos atormentaba, en esa ocasión los participantes fueron:

Kate Raworth: Hola, soy Kate y soy “adicta a las líneas que suben”, aunque mi terapeuta dice que debo conformarme con un círculo dulce. He dejado de perseguir las gráficas con líneas de crecimiento infinito porque me di cuenta de que mi visión como el de la mayoría de mis colegas economistas estaba desenfocada y ahora sólo quiero vivir en el equilibrio de una línea circular perfecta, fomentar la prosperidad a través de la Economía de la Dona, sin que el techo ambiental se nos caiga encima”.

Donella Meadows: Hola a todos, soy Donella y llevo cincuenta años intentando explicar que este planeta es como un “sube y baja”, pero parece que nadie logra ponerlo en equilibrio. Sigo buscando el punto de apalancamiento exacto para cambiar el sistema, pero a veces siento que a las mayorías sólo les interesa ajustar los parámetros de una maquinaria que se dirige al abismo.

D.J. Abson: Soy D.J. y apoyo las preocupaciones de Donella, mi trabajo es recordarles a todos que estamos buscando el equilibrio apoyándonos en los puntos equivocados. Miro las prioridades mundiales y sólo veo a gente moviendo números, cuando lo que necesitamos es “cambiar la mentalidad, cambiar el paradigma completo” y deberíamos hacerlo antes de que el tiempo se agote.

Victor Papanek: Soy Victor y admito que pertenezco a una “raza peligrosa”, soy diseñador. Somos quienes hemos llenado este mundo de basura permanente. Estoy aquí para confesar que mi profesión ha sido el “asesino en serie” de los recursos naturales, y sólo espero que el “Diseño para el Mundo Real” (mi libro) me sirva de penitencia”.

Don Norman: Hola, soy Don y me he dado cuenta de que todo lo que no es natural; es artificial y por lo tanto ha sido diseñado, “hemos diseñado hasta nuestros malos pensamientos”. Reconozco que el mundo artificial que construimos nos está rediseñando de vuelta hacia el caos, y a veces me pregunto si no habremos diseñado un “sistema demasiado complejo”, incluso para nosotros mismos.

Papa Francisco: Hermanos, soy Francisco y estoy cansado de que traten nuestra Casa Común como un bote de basura. Mi problema es que escucho los gritos que la mayoría ignora, el grito de la tierra y el grito de los pobres, y me frustra que el mundo tenga una actitud de conveniencia personal, donde lo único que no se descarta es el dinero.

Eduardo Gudynas: Hola, soy Eduardo y no creo en el “desarrollo”, aunque venga con apellidos bonitos como “sostenible”. Estoy convencido de que eso es una gran mentira y ahora prefiero hablar con las montañas antes que con los economistas, porque al menos los cerros tienen valores (ambientales, culturales, geológicos) por el simple hecho de existir y no sólo precios de mercado.

Richard Thaler: Soy Richard, y sinceramente estoy aquí porque me he obsesionado con los “empujoncitos”. He observado que la gente no necesita explicaciones para tomar mejores decisiones, lo que verdaderamente puede cambiar el entorno es guiar el comportamiento de manera sutil, sin prohibir y sin ofrecer incentivos económicos.

Leyla Acaroglu: Hola, soy Leyla y trato de convencer a la gente de que tiene “agencia” o capacidad para actuar, aunque nos sintamos como engranes de un sistema deteriorado. Vengo a decirles que si no usamos el “pensamiento sistémico” para romper este modelo extractivo y lineal, terminaremos siendo tan obsoletos como los productos que diseñamos.

Después de las presentaciones, los participantes nos compartieron más detalles sobre sus investigaciones y todas ellas fueron detonando en mí algunas reflexiones que comparto a continuación:

Don Norman, investigador y profesor especializado en temas de diseño, dijo: “Casi todo lo que veo es artificial, diseñado. El mundo está diseñado. Desde la ropa que vestimos hasta los gobiernos bajo los que vivimos, casi todo en nuestras vidas es artificial: creado por el diseño humano”. Esta frase me ayudó a reconciliarme con mi profesión, recordé que yo no sólo era diseñadora textil, también soy diseñadora estratégica y que si todo lo que existe en el planeta no creado por la naturaleza ha pasado por un proceso de diseño, entonces es posible aplicar un rediseño capaz de transformar los escenarios desoladores.

A través de Víctor Papanek, quien suma a la disciplina del diseño un compromiso ético, entendí que un diseñador, ante todo, debe ser un ciudadano responsable, capaz de detectar y resolver necesidades reales de la sociedad, en lugar de alimentar un consumismo innecesario. Así el diseño se convierte en un acto político que debe mirar más allá de la estética y la funcionalidad comercial, considerar el impacto ambiental desde la concepción hasta el desecho (ciclo de vida completo). Para él, el diseño es una herramienta poderosa que debe servir tanto a la humanidad como al planeta.

Hablando del planeta y sus límites me hace sentido la teoría de “La Economía de la Dona” desarrollada por Kate Raworth quien propone satisfacer las necesidades de todos los seres humanos (techo o límite social) sin sobrepasar los límites ecológicos del planeta (techo o límite ambiental). Nos habla de una economía regenerativa y distributiva que opera bajo un espacio seguro y justo, evitando la pobreza y la sobreexplotación de recursos. Además Raworth confía en que la economía también es una “tarea del diseño”, que como humanidad tenemos la capacidad de rediseñar nuestros sistemas financieros, empresariales, comerciales… para prosperar en lugar de sólo crecer. Con esta idea, mi esperanza crece, me doy cuenta de que la habilidad para rediseñar no es exclusiva de los diseñadores, es una habilidad que puede ser desarrollada por cualquier profesionista y que el reto será operar dentro de estos límites sociales y ambientales que se plantean a través del modelo de la Dona y así eliminar las grandes desigualdades de la humanidad.

Economía de la Dona

Entonces comprendí que la suma de profesiones se convierten en un sistema complejo cuya inercia ha provocado el caos y las múltiples crisis. Tal como se plantea en la consolidación de la industria textil a inicios del texto, todas las industrias han pasado por una evolución similar. Y esto se alinea a las investigaciones de Donella Meadows, quien nos dice que en los sistemas complejos (como una empresa, una economía, una ciudad o un ecosistema) existen puntos específicos donde un pequeño cambio puede generar resultados significativos y duraderos. A esto le llama “puntos de apalancamiento” o decisiones estratégicas, el problema es que buscando el rediseño la gente suele presionar en puntos equivocados o en la dirección contraria, perpetuando problemas en lugar de solucionarlos. La invitación es: dejar de buscar soluciones superficiales y enfocarse en los niveles más profundos (reglas, objetivos y paradigmas) para lograr un cambio sistémico real y duradero. Su invitación es a pensar en sistemas.

La idea de intervenir en los sistemas se complementa con los estudios de D. J. Abson quien clasifica estos puntos a través de cuatro categorías: Materiales o parámetros, Procesos, Diseño e Intención. Nos explica que la mayoría de las intervenciones se dan en las primeras categorías que son los Materiales o los Procesos pero al centrar las acciones en estos puntos de apalancamiento los impactos son menores (superficiales), en cambio cuando las intervenciones se hacen en las categorías de Diseño o Intención los efectos tienen un mayor impacto transformador (profundo) aunque éstos suelen implementarse en menor proporción. Visualizando el esquema de “Puntos de Intervención en los Sistemas” se puede notar que justo al centro es posible integrar la categoría de “procesos de diseño” y justo como Norman lo explica, acápodemos “moldear” la interfaz entre la tecnología y las necesidades humanas, que sumado a las reflexiones de los autores antes mencionados, se manifiesta el poder del diseño como estrategia para transformar, mitigar o revertir los efectos nocivos que las diferentes industrias han acumulado en nuestro planeta.

Puntos de Intervención en los Sistemas)

Nuestro planeta o “Casa Común” es de lo que nos habla el Papa Francisco en su encíclica Laudato si, este documento también surge como respuesta a las crisis sociales y ambientales que enfrentamos, desde una perspectiva ética y espiritual. Enfatiza la idea de que “todo está conectado” y la degradación ambiental afecta desproporcionadamente a los más pobres. Se apoya en la ecología integral que combina aspectos ambientales, económicos, sociales y culturales, su llamado es para buscar estilos de vida más sostenibles a través de la educación, la espiritualidad y el compromiso comunitario.

Esta visión se convierte en el eje rector para la Política de Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana (institución donde estudié mi diplomado), la cual he tomado de referente para entender más a fondo el concepto de sustentabilidad. El documento nos menciona que “la sustentabilidad es una construcción social compleja, continua, dinámica, colectiva y holística que atañe a todas las áreas del quehacer humano, que precisa un diálogo de saberes horizontal y que requiere de la participación de todos los sectores de la sociedad con el fin de que ésta sea verdaderamente incluyente y responda de manera efectiva a la diversidad de necesidades sociales y ambientales”. Apelando a esa construcción holística, también menciona nueve ámbitos de intervención que impactan en la sustentabilidad: lo ecológico, lo económico, lo social, lo cultural, lo ético, lo político, lo espiritual, lo pedagógico y lo epistemológico. Y retomando la visión de los autores anteriores, yo encuentro en esta perspectiva de la sustentabilidad el trazo de otro sistema complejo que requiere encontrar sus propios puntos de apalancamiento.

Llegando a este punto me hace sentido reflexionar sobre la confusión que suelen provocar los términos de sostenibilidad vs sustentabilidad y me parece conveniente diferenciarlos a través de los verbos que los originan. Según F.J. Aceves el verbo sostener se refiere a soportar físicamente algo, mientras que el verbo sustentar se usa para defender una idea, argumento o pensamiento. De lo cual concluyó que como agentes comprometidos con la transición deberíamos desarrollar una mentalidad sustentable con acciones sostenibles.

Buscando entender más a fondo el concepto de sustentabilidad, es necesario atender a E. Gudynas, quien defiende el paradigma latinoamericano del Buen Vivir, y cuestiona el concepto tradicional de desarrollo en su lugar propone una alternativa enfocada en la calidad de vida de las personas y el respeto absoluto por los derechos de la naturaleza, para ello sugiere tres niveles de sustentabilidad que ayudan a diferenciar entre la gestión ambiental superficial (acciones) y las posturas que exigen cambios estructurales profundos (mentalidad).

Al primer nivel lo llama “Sustentabilidad Débil” (Tecnocrática), la cual considera al ámbito de lo ambiental como un “capital natural” intercambiable, donde la tecnología puede reemplazar funciones ecológicas. Tiene un enfoque antropocéntrico (centrado en el humano) y es un nivel dependiente del mercado, es decir, sólo busca “la gestión” de los recursos para mantener el crecimiento económico material.

La “Sustentabilidad Fuerte” (Social-Ecológica) reconoce límites ecológicos estrictos, admite que los recursos naturales no pueden ser sustituidos. Su enfoque es el equilibrio entre el bienestar social y la calidad ecológica, reconoce la importancia incorporar la participación política ciudadana.

Y la Sustentabilidad Súper-fuerte (Biocéntrica): Reconoce el valor intrínseco de los recursos naturales, independientemente de su utilidad para el ser humano. Tiene un enfoque biocéntrico o ecocéntrico donde es prioritario reconocer la calidad de vida y la integridad ecológica sobre el crecimiento material.

Hasta acá se ha hablado constantemente de sistemas complejos y la forma de intervenir en ellos, entonces aparece la voz de L. Acaroglu quien es especialista en el pensamiento sistémico aplicado. Nos dice que a través del diseño disruptivo se pueden romper los patrones lineales y crear soluciones circulares. Para lograrlo usa el concepto de “agencia” que es la capacidad individual y colectiva de actuar para generar un cambio intencional, lo que requiere entender el sistema completo; a través del mapeo de sistemas es posible visualizar las conexiones entre personas, objetos y medio ambiente para identificar dónde intervenir.

A través del Liderazgo Creativo todos los diseñadores, profesionales o ciudadanos tienen el poder de moldear el futuro a través de decisiones diarias. Leyla me ayuda a entender que encontrando nuestra “agencia” podemos pasar de ser meros ejecutores de nuestra profesión y empezar a ser agentes de cambio proactivo, activar nuestra capacidad para pensar de manera diferente y desafiar “lo establecido”, lo que hemos hecho por inercia.

Y para hablar de decisiones diarias aparece R. Thaler, premio nobel de economía que ha estudiado la economía conductual y la arquitectura de las decisiones. Él nos comparte que los seres humanos no somos seres calculadores racionales perfectos, sino seres con sesgos y limitaciones, por lo que a través de su teoría de “los empujones” los cambios se pueden dar de poco a poco dependiendo de la forma en que se nos presenten las opciones. Con esta reflexión me doy cuenta de que el liderazgo creativo también puede servir para guiar a las personas hacia comportamientos más saludables y sustentables, sin necesidad de prohibir o juzgar. El secreto de los “empujones” es generar las condiciones adecuadas para que cambiar de dirección hacia un camino más responsable sea una decisión sencilla que evite la resistencia al cambio.

Para cerrar la sesión identificamos seis ideas clave que integran los conocimientos de todos los participantes y nos permitirán remediar esta sensación de ansiedad y así pasar a la fase del mapeo y diseño de estrategias propias para transformar nuestro quehacer profesional:

La Línea Quebrada (Modelo Lineal Tradicional)

Reconocemos que los sistemas industriales actuales siguen un proceso lineal de extraer, fabricar, usar y tirar. Este diseño es degenerativo porque consume las fuentes de su propia subsistencia y genera “basura permanente” al ignorar los ciclos biológicos de la naturaleza, convirtiendo los recursos en desechos que la Tierra ya no puede absorber. Fomenta una cultura del descarte donde los objetos y las poblaciones vulnerables (ancianos, pobres…) son tratados como algo desechable cuando ya no sirven a intereses económicos.

El Círculo (La Dona y la Casa Común)

A través de un modelo circular se busca generar un espacio seguro y justo para la humanidad. Aceptar que la humanidad comparte sólo una “casa común” implica entender que “todo está conectado”: el clamor de la tierra por su degradación es el mismo que el clamor de los pobres por la injusticia social. La meta ya no es el crecimiento infinito (una línea que sube), sino el equilibrio dinámico (un círculo que prospera).

El Equilibrio Horizontal (Y los Puntos de Apalancamiento)

El equilibrio horizontal se logra al dejar de “controlar” los números en las capas visibles del sistema, para presionar en las metas y el paradigma (mentalidad sustentable). Si cambiamos el paradigma de “dominación” por uno de “custodia”, las acciones sustentables dejan de ser parches técnicos y se convierten en transformaciones sistémicas reales.

El Trampolín (Diseño, Agencia y Niveles de Sustentabilidad)

El diseño actúa como el trampolín que nos impulsa hacia la transición profesional a través de tres niveles de ambición:

Sustentabilidad Débil: Ajustes técnicos para que el mercado siga funcionando. Sustentabilidad Fuerte: Reconoce límites ecológicos y protege ecosistemas críticos. Sustentabilidad Súper-Fuerte: Adopta una visión biocéntrica, reconociendo valores intrínsecos en la naturaleza y promoviendo el Buen Vivir. Todo profesional posee la “agencia” para tomar su propio impulso, rediseñando lo artificial (desde productos hasta leyes) para centrarse en el bienestar de la vida.

El Equilibrio Vertical (Y los intereses de los extremos)

Representa la distribución del poder en las transiciones. Busca reconciliar los esfuerzos desde la cima de la pirámide social (élites y gobiernos) que suelen proponer acciones sostenibles, con la base de la pirámide que es donde se gesta la mentalidad sustentable mediante una organización colectiva. El equilibrio vertical requiere fortalecer el cuidado de los “comunes” y reconocer a los ciudadanos de la base como sujetos activos y custodios de su propia transformación.

La Espiral (Liderazgo Creativo y Empujones)

El cambio de comportamiento no es un evento estático, sino una “espiral evolutiva” de aprendizaje y adaptación. Mediante el liderazgo creativo, el profesional aplica “empujones” para que lo correcto sea lo más fácil de hacer. Esta espiral busca ofrecer condiciones (con información y retroalimentación) para que la sociedad pase de “avanzar por inercia” a ser parte de un sistema que se regenera, evoluciona y se auto-organiza hacia niveles superiores de complejidad y armonía.

Ideas Integradas: El Rediseño del Sistema

Cada decisión profesional es un punto de conexión en una red global. Dado que habitamos un sistema complejo donde cualquier cambio afecta al todo, nuestra responsabilidad ética es anticipar las consecuencias de nuestras acciones, asegurando que cada decisión estratégica (mentalidad + acciones) fortalezcan la resiliencia del ecosistema total.

Presento así la

GUÍA PARA LA DESINTOXICACIÓN PROFESIONAL E INCORPORACIÓN DE LA SUSTENTABILIDAD

SUST.0

Esta propuesta de “desintoxicación profesional”, inspirada en la sesión de “Planeta-Ansiosos Anónimos” te permitirá mapear tu realidad actual y comprometerte a transitar en tu profesión e industria hacia una sustentabilidad súper-fuerte.

ETAPA DE ACEPTACIÓN Y RENDICIÓN

Paso 1: Admito que soy parte de un sistema roto e insostenible

Reconocemos que las crisis socioambientales son el reflejo de un sistema quebrado Hemos usado los recursos de la Tierra sin límites para nuestro confort de manera egoísta, hemos diseñado comportamientos dañinos para la sociedad y basura permanente. Nos hemos dejado seducir por la idea del crecimiento económico infinito y el poder.

Paso 2: Confío en el rediseño como herramienta transformadora.

Puesto que las prácticas y estructuras que rigen nuestra profesión son “construcciones artificiales”, aceptamos que pueden ser “rediseñadas”. Confiamos en que, aunque los sistemas no se pueden controlar, sí se pueden rediseñar estratégicamente para detener, revertir o mitigar el deterioro de nuestra Casa Común.

Paso 3: Acepto mi capacidad de “agencia”

Pasamos de ser meros ejecutores de una profesión a reconocernos como participantes críticos y activos del sistema. Adoptamos una actitud previsora que busca prosperar no sólo en términos económicos, sino en el bienestar y la felicidad de todos las formas de vida en el planeta, para el presente y el futuro.

Matriz de Diagnóstico

ETAPA DE INTROSPECCIÓN Y REPARACIÓN

Paso 4: Inventario de referentes (Equilibrio Vertical).

Evitemos partir de cero, tengamos una etapa de “alfabetización” a través de la investigación de nuestra industria y su estado del arte, sigamos el camino que alguien ya recorrió antes de nosotros. Desde estándares técnicos publicados por organismos en la punta de la pirámide social, hasta manifiestos para el Buen Vivir o los Derechos de la Naturaleza propuestos desde la base social. Recuperemos la “memoria histórica” y los saberes locales que el paradigma tecnocrático intentó borrar.

Paso 5: Mapear el ecosistema externo (Equilibrio Horizontal).

Reconocemos los nueve ámbitos implícitos en el concepto de sustentabilidad y el nivel de impacto que pueden generar en el sistema, esto nos ayudará a identificar dónde estamos podemos ubicar los puntos de apalancamiento y ejercer nuestra agencia.

Paso 6: Mapear el sistema interno (El Círculo).

Definimos la estructura de nuestro propio sistema profesional y evaluamos cómo pasar de un modelo lineal (extraer-tirar) a uno orientado hacia la longevidad (aumentar el período de vida útil) o la circularidad (que sea regenerativo y distributivo). Se proponen cuatro etapas base para estructurar el sistema, cada profesionista deberá adaptarlo de acuerdo con el ciclo que siga su industria (ya sea de producto, servicios o experiencias). Se sugieren algunos hitos por etapa, cabe aclarar que el profesionista es el experto y quien deberá definir su propio sistema. (Éstos hito y su clasificación sólo son una guía, con posibilidad de ser modificados, reclasificados o combinados según convenga a cada profesional).

Anticipación y Diseño: Modelo de negocio, modelo de valor, manifiestos, metodologías y tendencias de diseño, investigación y diagnóstico del usuario, generación de emociones.

Insumos, Procesos y Suministros: Materiales, maquinaria y herramientas, manufactura, co-creación, proveedores, conocimientos, tecnologías, accesibilidad, planificación y gestión, equipos humanos, inclusión.

Arquitectura de la Experiencia: Comercialización, uso, ciclo de vida, transporte, branding, touchpoints, ejecución, soporte, participación, affordance.

Evolución y Regeneración: Circularidad, longevidad, trazabilidad, transparencia, índice de satisfacción, resonancia, legado.

Paso 7: Catálogo de estrategias disruptivas.

Se sugiere hacer revisión de casos de éxito dentro de la propia industria así como de tendencias emergentes para ir documentando las acciones o estrategias que ya están sucediendo e ir armando un catálogo propio de estrategias emergentes, una vez documentadas determinar cuáles son viables de adaptar o incorporar a nuestro propio quehacer, ya sea a corto, mediano o largo plazo, recordando que la sustentabilidad es un proceso en evolución constante.

Paso 8: Definir la agencia y mapear las estrategias. (El Trampolín del Diseño)

Una vez creada la matriz de trabajo y habiendo estudiado tanto el Inventario de referentes como el Catálogo de estrategias, será posible tomar decisiones sobre lo que soy capaz de implementar y determinar en qué parte del mapa (o matriz) empiezo a ejercer mi agencia.

Acá lo importante es lograr que cada hito del proceso impacte en alguno de los ámbitos y niveles de sustentabilidad.

Paso 9: Validar la experiencia.

Poner en práctica las estrategias, observar y ajustar lo que funciona y lo que no, buscar retroalimentación de usuarios expertos y equipo involucrado.

Matriz de Ecosistemas y Estrategias I

Ejemplo de Matriz de Ecosistemas y Estrategias I

ETAPA DE MANTENIMIENTO Y SERVICIO

Paso 10: Implementar los “Empujones” (Arquitectura de Decisiones).

Facilitar el camino

Paso 11: Evaluación mediante “Métricas Vivas” (Sustentabilidad-0).

Medir lo que funciona y comunicarlo (si es posible en tiempo real) para que el usuario reconozca su “buen actuar”

Paso 12: Evolución y Mejora Continua (Sustentabilidad-1)

Planear los siguientes pasos, subir de nivel.

Matriz de Ecosistemas y Estrategias II

A manera de conclusión comparto el aprendizaje que de manera personal me ha dejado este proceso de transformación personal y profesional. Puesto que casi todo lo artificial ha sido diseñado, el diseño se convierte en una herramienta estratégica (política y ética). Como profesionales tenemos la agencia para dejar de fomentar las industrias del descarte y convertirnos en custodios de una casa común, donde tenemos el compromiso de que la vida en todas sus formas se sostenga y se sustente en equilibrio.

Hola, soy Ana Vera, una planeta-ansiosa en recuperación y si tú como yo te interesas en vivir un rediseño profesional podemos estar en contacto a través de [email protected]

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