Educación personalizante
…Para defender, reformar y ampliar una Europa libre harán falta muchas cosas, pero permítanme destacar solo tres. La primera tiene que ver con algo que espero que usted ya esté descubriendo en la universidad: un compromiso profundo con la búsqueda de la verdad (en inglés, truth), sustentado en el examen crítico de las pruebas y en hechos contrastados…La segunda es la confianza (en inglés, trust). La democracia liberal atraviesa hoy una profunda crisis de confianza en casi toda Europa, especialmente entre los europeos más jóvenes. Es preciso recuperar esa confianza. …Por último, y para mantener la sucesión de términos que empiezan por t en inglés, recurriré a una palabra española: tiquitaca. Porque ¿acaso es posible hablar en España, en 2026, y en presencia de Lionel Messi, sin mencionar el fútbol? La lección que el fútbol ofrece a Europa es que el éxito requiere tanto del genio individual como de un sofisticado trabajo en equipo…
Timothy Garton Ash. Discurso de recepción del Premio Princesa de Asturias en Ciencias Sociales 2026.
https://www.fpa.es/es/premios-princesa-de-asturias/premiados/2026-timothy-garton-ash/?texto=discurso
El discurso de Timothy Garton Ash al recibir el Premio Princesa de Asturias 2026 en el área de Ciencias Sociales es imperdible. El texto ha sido difundido ampliamente en fragmentos o en su totalidad en las redes sociales y en los medios digitales, además de que el video ha sido también ampliamente difundido. Se trata de un texto dirigido centralmente a la princesa de Asturias y a los jóvenes de su generación, que nacieron en un momento privilegiado y lleno de esperanza en el que surgía la Unión europea como un esfuerzo ejemplar de voluntad política para construir unidad en la diversidad y promover colaborativamente valores democráticos y políticas de equidad y equilibrio económico entre países en el llamado viejo continente.
Desde este punto de partida, Garton Ash hace una comparación con el momento actual que vive Europa y que vive el mundo en general, en el que ese sueño de unidad se encuentra en grave riesgo y la democracia está en una crisis global muy profunda que plantea un enorme reto para su supervivencia, dadas las condiciones de muchos países, no solamente europeos, en los que por la vía del voto han arribado al poder líderes carismáticos autoritarios que están desmontando el tejido institucional que sostiene a la democracia.
No soy politólogo ni científico social y aunque como ciudadano podría opinar del discurso del ganador del Premio Princesa de Asturias de este año, considero más pertinente reflexionar un poco sobre las posibles aplicaciones que tienen sus planteamientos para el campo de la educación, con miras a reformar los sistemas y las prácticas educativas que hoy se encuentran también en una severa crisis, como o mostraron los resultados de la más reciente aplicación de las pruebas PISA.
Si como decía Freire: la educación no cambia el mundo, pero forma a las personas que pueden cambiar el mundo, considero que resulta muy iluminadora la reflexion de Garton para buscar en las tres T que propone, elementos para construir una reforma educativa que nos lleve a cambiar de vía, como dice Morin en uno de sus últimos libros en torno a las enseñanzas de la pandemia del COVID-19 para la humanidad.
Truth. La primera T es la verdad. En estos tiempos en los que las instituciones educativas y los mismos educadores han sido influidos o inoculados con el virus de la posverdad y el sesgo de confirmación en el que se registran, aceptan, memorizan y repiten ideas falsas o mentiras evidentes con tal de que sean afines a lo que pensamos, es realmente urgente que se rescate el compromiso profundo con la búsqueda de la verdad, de los juicios de hecho sustentados en las pruebas, evidencias y hechos debidamente contrastados y cotejados.
La desilusión del racionalismo moderno que postulaba las verdades de la ciencia como absolutas e incuestionables llevó a la cultura en general y a la educación en particular a un efecto pendular en el que se concluyó de forma falaz que si no existían las verdades absolutas, las verdades con mayúsculas, entonces no existía la posibilidad de que los humanos llegaran a afirmar cosas como verdaderas. Esta visión extrema, opuesta pero igualmente errónea sobre la relación del ser humano con la realidad nos tiene sumidos hoy en el mundo de la pluralidad de narrativas que se dice, son igualmente válidas por el simple hecho de tener adeptos, en lugar de asumir la respectividad de la realidad y la constatación de que, como dice Morin, la verdad es biodegradable pero es posible afirmar juicios verdaderos.
En este escenario resulta crucial el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes y de una visión también crítica de la escuela y la universidad frente a los hechos históricos y los problemas sociales de su entorno.
Trust (confianza). En un mundo en el que la gente ha perdido la confianza en los lideres políticos, empresariales, ambientales y mediáticos, la educación ha ido también mostrando un deterioro creciente de la confianza entre los actores educativos. Los padres desconfían de los maestros y los maestros de los padres, los directores desconfían de sus profesores y los profesores de sus directivos y aún de la capacidad de aprender de sus estudiantes, las autoridades desconfían de los directores y profesores y los obligan a presentar evidencias de todo lo que hacen o dejan de hacer.
De la misma forma, los medios de comunicación desconfían de los docentes y directores escolares, los empresarios desconfían de la calidad que ofrece el sistema educativo en todos sus niveles y la sociedad en general ha ido aprendiendo a desconfiar de los educadores en parte por la desacreditación mediática que los responsabiliza de todos los males del sistema educativo. Lo mas grave de todo es que los gobiernos y los gobernantes han perdido también la confianza en la educación como motor del desarrollo del país y se concentran en mantener la alianza corporativa con las cúpulas sindicales, porque para quienes detentan el poder, el profesorado es solo una fuerza de proselitismo y garantía de millones de votos en todo el país.
Tiquitaca (trabajo en equipo): en los tiempos ególatras en los que nos ha tocado vivir, el motor fundamental puede ser el “sálvese quien pueda” y el mandamiento casi único: te amarás a ti mismo (a) sobre todas las cosas. Pero la educación en lo interno, no puede ocurrir si cada quien ve por sus propios intereses y no pone sus talentos al servicio de la comunidad escola o universitaria y en lo externo, es imposible pensar que la educación puede contribuir a la regeneración y la transformación social sin la capacidad y la actitud de cooperación entre los distintos actores sociales y eso solamente se puede lograr si se forma a cada niño, niña o joven con la visión, la capacidad y la clara visión de que el talento individual brilla mas a la luz del trabajo en equipo y la colaboración de unos con los otros.
La educación se realiza uténticamente cuando, domo cide Garton Ash, “…Cada jugador posee su propio talento…pero todos actúan como uno solo…” Esta colaboración inteligente y creativa es la que hace posible el milagro de aprender del otro y junto con el otro. La sociedad se vuelve justa y pacífica cuando eso que se aprendió en la escuela se pone en práctica en forma de solidaridad y organización comunitaria activa. Truth, trust y tiquitaca. Verdad que se busca, confianza que se vive y colaboración que se teje entre todos y todas. Tres pilares sólidos y a la vez dinámicos para regenerar la educación en la crisis multidimensional que vive el mundo de hoy.















