La construccióno y causa democrática es obra de muchos…de muchas cabezas, muchos talentos, muchos esfuerzos, muchas plumas, muchos activistas. Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano
(Imagen de portadilla tomada de La Jornada.)
Como es públicamente sabido, en días pasados falleció el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Más allá de filias y fobias políticas, del halago fácil o el clásico culto a la personalidad que tanto daño causa, estoy convencido que Cárdenas fue una figura indiscutible y artífice, junto con sus compañeros y compañeras de la Corriente Democrática del PRI (1986-87), entre los que se encontraban Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, del mayor cisma y sismo político que ha sufrido nuestro país, al ex partido de estado del PRI-soporte central de la dictadura perfecta- y en particular, del sistema político nacional.
Primero con la creación de la Corriente Democrática, posteriormente con la creación del Frente Democrático Nacional en 1988 y un año después, con la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD.) La Corriente Democrática surgió con un doble propósito: primero, democratizar la selección del candidato a la presidencia de la república por parte del PRI y la otra, el inicio del desmantelamiento del Estado de Bienestar producto de la Revolución Mexicana y la imposición del modelo neoliberal en México, durante el gobierno de Miguel de la Madrid. De la Madrid nombró como candidato del PRI para las elecciones del 88 a Carlos Salinas de Gortari, quien profundizó la imposición del modelo neoliberal y modificó los artículos 3er. 27 y 130 y firmó el Tratado de Libre Comercio, actualmente el T-MEC. El artículo 27 sigue con la neoliberal esencia Salinista, a pesar de dos gobiernos progresistas de Morena.
Desde un inicio de su campaña a la presidencia, el Ingeniero Cárdenas contó con la recuperación de la memoria histórica colectiva viva, del México profundo, de los actos de gobierno de su padre, el general Lázaro Cárdenas; así podemos citar la defensa de la escuela pública y laica, el reparto de tierras (aproximadamente 18 millones de hectáreas de tierra), la nacionalización de la industria petrolera, la creación de la Comisión Federal de Electricidad, su plena solidaridad con los refugiados españoles y apoyo a la revolución Cubana, ya no siendo presidente.
Tal fue el caso del mitin multitudinario al pie de la estatua de Don Miguel Hidalgo que tuvo en Torreón, Coahuila. Mitin cifrado en cincuenta mil personas. O bien, el mitin que tuvo en la Ciudad Universitaria de la UNAM por invitación del Consejo Estudiantil Universitario (CEU). Mitin en el que participaron estudiantes, maestros y trabajadores administrativos y el gran apoyo que tuvo de la Asamblea de Barrios del ex DDF.
En esos años, la izquierda estaba representada por el Partido Mexicano Socialista (PMS), cuyo candidato era el Ingeniero Heberto Castillo, quien, en un gran gesto de ética y altura de miras muy pocas veces visto entre tanta mezquindad política, declinó en favor del Ing. Cárdenas. La viuda de Heberto, Doña Tere Juárez, le declaró al periodista Arturo Cano que los Priistas, Marco Antonio Díaz Michel y Manuel Camacho Solís, enviados por Salinas de Gortari trataron de convencer a Heberto de no declinar bajo el argumento de que México necesita a la izquierda (La Jornada, 6 de julio de 2008).
Como es sabido, el seis de julio de 1988, día de las elecciones, se llevó a cabo un monumental fraude electoral en contra del pueblo de México, no sólo contra Cuauhtémoc Cárdenas o el FDN. Fue la noche en que se cayó, del verbo caer, el sistema a Manuel Bartlett Díaz, secretario de gobernación de Miguel De la Madrid y presidente, a su vez, de la Comisión Federal Electoral. Por todos los rincones del territorio nacional se escuchaba un grito de reclamo e ira: ¡¡¡El pueblo votó y Cárdenas ganó!!! Cuatro días antes de las elecciones del 6 de julio de 1988, son asesinados el abogado Javier Ovando y su asistente Román Gil, responsable de la red electoral del Frente Democrático Nacional. Crímenes hasta ahora, impunes.
Pocos días después, tanto Cuauhtémoc Cárdenas como los integrantes del Frente Democrático Nacional, cerca de trescientos mil simpatizantes, se manifestaron en el Zócalo capitalino para exigir limpieza en las elecciones, pero la suerte ya estaba echada. No valieron marchas, mítines, mostrar boletas quemadas o tiradas cerca de los ríos. Había un clima de irritación, enojo y frustración ciudadana. No fueron pocos los que planteaban la toma del Palacio Nacional o bien, lucha armada, lo que nos hubiese llevado a un nuevo baño de sangre, peor aún, que la que hubo durante guerra sucia.
El gobierno le reconoció al Ing. Cárdenas 5 millones 929 mil 585 sufragios, equivalentes al 31.06%, ocupando el segundo lugar. Narrativa que nadie creyó. El Ing. Cárdenas denuncio que en dicha elección, no se contaron los votos de 25 mil casillas sino que fueron “inventados”… una maniobra reconocida en su momento por el ex presidente Miguel de la Madrid.
La salida que le dio el Ing. Cárdenas y el FDN a esta crisis social y política que vivía el país, conjuntamente con algunos partidos políticos, movimientos y personas que habían constituido el FDN, fue convocar a constituir un nuevo partido político.
El partido del seis de julio. El 5 de mayo de 1989 se realizó la Asamblea Nacional constitutiva del Partido de la Revolución Democrática. (PRD)
En un artículo publicado en la revista Nexos, Adolfo Gilly, (El Perfil del PRD: Cuestión Abierta, No. 353), menciona que el PRD se fundó con cuatro corrientes históricas, que fueron:
a) El Cardenismo, proveniente del Movimiento de Liberación Nacional, de la Tendencia Democrática y del testamento de Lázaro Cárdenas.
b) El Nacionalismo (revolucionario) estatal, proveniente de sectores priistas, ….desplazados a partir de 1982.
c) La corriente socialista independiente, cuyos orígenes se reconocen en diversos movimientos de la izquierda mexicana que se remontan a los años 20 y 30 y se renovó después de 1968, en los años 70 y la primera mitad de los 80.
d) El Comunismo mexicano, cuyo paradigma y punto de referencia (aun tomando distancias desde fines de los años 60, como lo hizo el Partido Comunista Italiano) fueron los regímenes estatales de la Unión Soviética, Cuba y similares del Este europeo, y cuya matriz principal pero no única fue el antiguo Partido Comunista Mexicano.
En el PRD convergieron desde la izquierda blanda o reformista hasta la izquierda que venía de la lucha clandestina y guerrillera: ex militantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre y de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) de Genaro Vázquez, compañeros de Punto Crítico y de la izquierda cristiana, cercana a la teología de la liberación y militantes Trostkistas. Fue una gran apuesta por la articulación del arcoíris y siglas de la de la siempre dispersa y confrontada, izquierda mexicana.
En el discurso de creación del PRD, el Ing. Cárdenas llamó a crear un partido político que fuese un instrumento de la sociedad, (un) instrumento político del pueblo mexicano (discurso del Ingeniero Cárdenas, 5 de mayo de 1989). Algo que muy muy pronto se olvidó por parte de las llamadas tribus, empeñadas en el control del Partido y las candidaturas electorales.
Así mismo, el PRD debería ser el vehículo o instrumento para restaurar la República, rescatarla del entreguismo, la corrupción y la antidemocracia, tornar productiva la economía en beneficio del pueblo y orientar el desarrollo social hacia una igualdad amplia y real. Frase que quedó en buenas intenciones, particularmente por sus élites políticas. El PRD tuvo como lema, ¡¡Democracia ya, Patria para todos!! El cisma político provocado primero por la Corriente Democrática, seguida del Frente democrático Nacional y luego del PRD, abrieron la puerta a la transición a la democracia y a la ciudadanización de los órganos electorales (IFE-INE), actualmente sumido en una enorme corrupción que la parecer, viene de lejos. Se repiten casi los mismos errores del partido de estado.
La traición del PAN. La primera traición, se dio cuando el PAN El PAN, le dio a Salinas de Gortari el beneficio de la duda, permitiendo con ello, que Salinas legitimara su triunfo.
La segunda traición se dio a casi un mes de que se terminara la LIV legislatura al ex coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Diego Fernández de Cevallos (a) La ardilla, votó a favor de destruir las míticas boletas electorales del 88, relacionadas con los comicios presidenciales donde compitieron Cuauhtémoc Cárdenas, Carlos Salinas de Gortari y Manuel Clouthier.
A cuatro meses del levantamiento del EZLN, los Zapatistas lo invitaron a reunirse en la selva Lacandona, reunión que se dio en buenos términos, por lo trascendido en los medios. (Invitación a Cuauhtémoc Cárdenas. Enlace Zapatista) Deferencia que no tuvieron con otros candidatos a la presidencia de la república en 1994.
En el 97, el Ingeniero Gana las elecciones de la jefatura del gobierno del ex DDF. Ese mismo año, el PRI sufrió una derrota histórica, ya que por primera vez en su larga vida e historia, perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, generando con ello, un cambio importante en el sistema político mexicano. Nuevamente, en el 2000 el Ing. Cárdenas se postuló por tercera vez a la presidencia, quedando en un lejano tercer lugar, dándose la alternancia por la vía de la derecha populista, representada por el ex trabajador de la Coca Cola, Vicente Fox Quezada. El PRD ya se había deslizado por un tobogán y fango de la corrupción, el grupismo, el sectarismo y el pragmatismo, en donde se anteponían siempre los intereses personales o de grupo o secta. El grupo mafioso que controlaba el PRD en esos tiempos, eran los Chuchos y la chiquillería política que eran sus aliados en el PRD.
Es en ese clima que en el 2014, el Ingeniero Cárdenas renuncia al PRD, muy probablemente influido por la actitud de los Chuchos, quienes en primer lugar, apoyaron sin chi$tar, el Pacto (contra) México de Peña Nieto y en segundo lugar, por la grave crisis de credibilidad del PRD, seriamente agravada por la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y la clara vinculación de integrantes de la dirección nacional, con el gobierno del Estado de Ángel Aguirre y con el presidente de Iguala.
Es en este clima que el Ingeniero le exigió la renuncia a los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional, encabezado por Carlos Navarrete. Ante la falta de respuesta a su petición, presentó su propia renuncia al partido.
Frente a los pregoneros de una democracia instrumental, descafeinada y sin adjetivos, el Ing. Cárdenas decía que el valor fundamental de la democracia es la igualdad y que esto sólo se logra manteniendo una lucha, una lucha incesante por el rescate absoluto de la soberanía del país, cuyo fundamento es la soberanía popular.
PD. Estimado lector/lectora, espero que cuando esté leyendo el presente texto, las hordas y Orcos Trumpeanas, vayan perdiendo el control del Congreso y el Senado en los Estados Unidos. Espero que a los paisanos, asiáticos, negros, trabajadores del campo y la ciudad en Gringolandia, les salga su Liborio (Campeón Chicano) que traen adentro.














