Diario de trabajo, 21 de abril, 18.30 Hs .
Intentar explicar el comportamiento del asesino de Teotihuacan por el discurso de odio, impulsado por AMLO y CS, es una simplificación y poco ayuda a su comprensión. Más bien, hay en las intervenciones de Jasso distintos elementos que resignifican el discurso dominante de la 4T; por un lado, echa abajo la visión edulcorada del mundo precolombino ; por el otro, transfiere, por los modismos lingüísticos, dicho carácter sacrificial a los españoles , y él , se convierte en su sacerdote. Ocurre lo mismo con los intentos de explicación de los asesinos seriales, a partir de una sola causa; por ejemplo, todos esos asesinos fueron niños maltratados. La pregunta que se impone, entonces, es, por qué de los cientos de miles de niños maltratados, solo un porcentaje mínimo se convirtió en un asesino serial. Lamentablemente, los saberes “psi” y, particularmente, en su vinculación con el Derecho, pretenden establecer una relación mecánica entre una causa y un efecto , en la mejor tradición de la mecánica clásica. Y sobre ese paradigma se construye el concepto de “conducta” que permea la psiquiatría desde el siglo XIX hasta nuestros días. (Véase “ Los anormales”, de M. Foucault). .
El psicoanálisis nos ha mostrado, de entrada, dos cosas respecto al síntoma: primero, que el síntoma está compuesto por un sin fin de elementos no reductibles entre sí y que, su manifestación, obedece a formas complejas de significación pero, también, que cada síntoma es singular y no generalizable. Es más , todo síntoma, nos dice Freud, en 1926 , está marcado por la tensión entre inhibición y angustia. Si el componente fundamental del comportamiento de Jasso fuera el xenófobo , casos como el suyo se multiplicarían exponencialmente en el país. No niego ese componente en las expresiones de Jasso – ni tampoco de su importancia en la polarización del país- pero si prestamos atención,aparecen en ellas múltiples capas de sentido, trazando un complejo universo imaginario, desde el recurso a formas lingüísticas castizas, hasta todo el entramado sagrado sobre el sacrificio. Subrayo, el lugar que eligió Jasso para perpetrar el asesinato no fue una estación de tren, ni un avión, ni algún otro lugar propio de la modernidad. ¿Tendrán razón Paz y Revueltas, respectivamente, sobre la sobrevivencia de ritos sacrificiales de origen precolombino en el MÉXICO moderno ? No, no lo creo; sobre esas lecturas ya nos ha advertido Roger Bartra el sesgo que poseen. Pero es indiscutible que la sociedad contemporánea está atravesada por nuevas formas de religiosidad; la política sería una de ellas. Jasso encarna, a decir de Bifo, las nuevas formas de heroicidad en el capitalismo tardío
Es obvia la referencia de Jasso a un orden sagrado y sacrificial, y al carácter ritual que encierra la acción . Algo más me llamó la atención en una de sus intervenciones, y fue la repetición, casi exacta , de un aforismo de Chateaubriand: “al sol y a la muerte no se les puede ver directamente”, lo que para mí confirma el complejo universo mental de ese hombre.
Por otra parte, lo sucedido ayer no puede desprenderse de casos que, pese a la singularidad de cada uno, se repiten con más frecuencia en MÉXICO y de los que tendríamos que hacer un recuento para comprender, plenamente, que son claras señales de nuestro “malestar en la cultura”. Se trata de algo mucho más complejo que el de un individuo aislado que, sin más, enloquece y dispara ( en este caso ) contra víctimas propiciatorias. El caso de Julio César Jasso, como otros tantos casos similares , debería de interrogarnos como sociedad y empezar a cambiar el estrecho y cómodo margen de “salud mental” por el que estigmatizamos a un individuo para salvarnos como sociedad. ¿En serio, ellos- los otros – son los locos y nosotros los normales ; hasta dónde hay formas de locura en una sociedad que, al normalizarse, pasan desapercibidas y son plenamente aceptadas e, incluso, aplaudidas? Esos casos son el reverso de nosotros mismos; un reverso que no queremos reconocer, porque nos muestra parte de nuestra condición siniestra.
PD: en la medida que fluya más información, podré ofrecer una mirada más amplia y profunda del asunto. Incluso, abordar, aunque sea de forma sucinta, el problema de la salud mental que mañana mismo retomará la presidenta en su conferencia matutina. Por el momento, solo quise cuestionar algunos lugares comunes que hechos así inundan la prensa y gran parte del discurso oficial. Subrayo la importancia de atender las distintas capas de sentido que inciden en el discurso de Jasso y que, como lo señaló Barthes en “ La aventura semiológica”, como en todo mensaje hay que desentrañar, sobre todo en un tipo de mensajes, eminentemente críptico . Por obvio que parezca, deberíamos concentrarnos en los mensajes de estos “locos” antes que imponerles nuestro propio discurso, porque algo nos están diciendo de nosotros mismos. Esos personajes son el síntoma de nuestra locura, no su causa.
El presente texto está sostenido, en gran medida en la larga charla que mantuve ayer, vía telefónica con Eduardo Rodríguez Villegas
A propuesta de otro amigo , sugiero algunos libros y películas que pueden arrojar alguna luz sobre este caso y otros parecidos.
- Además de la lectura de “ Inhibición síntoma y angustia “ y de “ El malestar de la cultura “ , de Freud, parte de mi visión de fenómenos como el aquí tratado está sostenida por la totalidad de la obra de Foucault y, en especial por “ Los anormales”.
- Un libro que puede ayudarnos a comprender las nuevas formas de ocupación de la escena pública en la sociedad contemporánea es “Héroes”, de Franco Berardi, ‘Bifo’.
- Otro libro recomendable sobre la cuestión de la salud mental es “Estamos todos locos “, de E. Laurent . Un texto especialmente iluminador es “Nuevas observaciones sobre el pasaje al acto”, de J. Allouch.
La literatura y la “no ficción” nos ofrecen obras importantes como “ Magnetizado”, de Carlos Bousqued; “ El adversario”, de E. Carrère. No cito de este autor “V13” por estar en otro registro; tampoco incluyo “El colgajo de Ph. Lançon, sobre el atentado a Charlie Hebdo, ni “Asesinato”, de V. Leñero, por las mismas razones - El cine nos ofrece dos películas importantes, por lo menos, “Columbine”, de M. Moore y “ 22 de julio”, de P. Greengrass .