Una sociedad en la que no hay lugar para los ancianos, lleva consigo el virus de la muerte. Papa Francisco
Las declaraciones de las diputadas Nay Salvatori y Grace Palomares, hechas en un podcast llamado Descasadas, han puesto a ambas diputadas en el ojo del huracán mediático, al declarar en el mismo que los adultos mayores al huelen a baúl, como a humedad o bien, que ya se están pudriendo. Mencionaron igualmente en el podcast, los cambios físicos como los de la piel delgada-piel de viejito- y llena de arruguitas en las personas adultas. También tuvieron tiempo para referirse a su estado e imagen física: están panzones o bien, que ya tienen enfermedades crónico-degenerativas, tics o achaques, entre otras lindezas.
Me parece que estos comentarios no los podemos ver solo como la expresión de dos personas en lo individual y sÍ como la expresión y valoración de un amplio sector de la sociedad que piensa igual que Salvatori y Palomares acerca de los adultos mayores. Salvatori y Palomares son producto de una sociedad y de la cultura del descarte de la que habló el papa Francisco, cito: Una civilización en la que no hay lugar para los ancianos, en la que son descartados porque crean problemas… es una sociedad que lleva consigo el virus de la muerte. Y dijo más, el abandono a los ancianos es una traición a la propia humanidad.
Es por ello que no podemos frivolizar y banalizar los comentarios por parte de ambas diputadas sobre los hombres de la tercera edad. Estos comentarios nos dan una idea de lo que piensa y siente una parte importante de la sociedad acerca de sus ancianos, particularmente si son pobres, campesinas/os, obreros, trabadores, indígenas, etc. Es ahí en donde hace su aparición no sólo la discriminación, también el racismo y el clasismo del que n hicieron gala estas diputadas con sus comentarios. Ellas son producto igualmente del modelo neoliberal y sus valores como el individualismo, el narcisismo, la competitividad, el hedonismo, la ciberadicción, enchufadas en el panóptico digital en el que vivimos y su majestad, la efebocracia. Sistema aderezado con algunos dispositivos del poder como la ignorancia inducida (agnologia), la sobre exposición a las redes y la cultura de la estupidez. Dietrich Bonhoeffer sostiene que la estupidez es un defecto moral (ethos) y social más peligroso que la maldad, ya que no responde a razones lógicas y facilita el avance de regímenes autoritarios.
Puebla, segundo estado en discriminación
Otro elemento que no podemos pasar por alto ante la declaración de Palomares y Salvatori, es que Puebla ocupa el segundo lugar a nivel nacional en discriminación, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS). ¿Sabrán estas diputadas que en nuestro estado la población adulta (de 30 a 59 años) representa cerca del 35.6% de los habitantes, mientras que los adultos mayores (de 60 años en adelante) conforman aproximadamente el 11.4% al 12.2%? (INEGI, 2023) Somos una población nada despreciable.
¿Sabrán estas representantes populares que el 61.6% de las personas adultas mayores han sufrido discriminación? Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS, 2022). Me pregunto y pregunto: ¿Qué han hecho estas representantes populares, tanto en términos legislativo y de políticas públicas para cambiarles la calidad de vida a este y otros sectores sociales oprimidos y excluidos del falso progreso, desarrollo y modernidad producto del capitalismo voraz e inhumano que nos está matando?
Una información publicada por el periódico El Sol de Puebla del 4 de julio del presente año, da cuenta de las y los diez diputados con menos iniciativas aprobadas en la actual legislatura. Entre estos diez están las diputadas Nayeli Salvatori y Grace Palomares, con menos iniciativas aprobadas en la actual legislatura. También se les recuerda, particularmente a Nay Salvatori, en los escándalos en que se ha metido.
Me pregunto si esto mismo pensaban las diputadas al saludar o abrazar a personajes políticos como López Obrador, Miguel Barbosa, Mario Marín o Ricardo Monreal, entre otros tantos. O para ellas estos políticos olían a sabiduría, lavanda, ambición, poder, riqueza, codicia y… futuro para ellas.
Pero no todo es culpa de estas representantes populares, mucho tiene que ver ese mazacote llamado Morena que en aras de obtener y retener el poder a costa de lo que sea, le abrió las puertas de par y par y les dio las llaves de la casa a personas indeseables. Por lo menos en Puebla, muchos de estos personajes indeseables, son los que están en el poder estatal y tiene las riendas y el control del viejo PRI, reconvertido en Morena. Esta situación se dio con el pleno consentimiento de no pocos fundadores y líderes de Morena. Tengo la impresión de que en Morena se ha dado un proceso acelerado de descomposición. Partido al que no se le ve identidad ideológica clara y preso de sus élites, inmerso en un claro giro neoliberal y de derecha. Con una élite dirigente en Puebla racista, clasista, discriminadora, autoritaria, antidemocrática y patrimonialista. No me parecería extraño que en su seno tengan dirigentes y militantes que concuerden con lo dicho hace años por parte de la ex directora del Fondo Monetario Internacional, Christiane Lagarde, sobre los ancianos. Decía Lagarde que Los ancianos viven demasiado y es un riesgo para la economía (finanzas) mundial.
Estas diputadas expresaron lo que muy seguramente piensa y siente la gran parte de la élite fifi, racista y clasista del PRIMOR estatal.
Considero que muchas de las y los diputados, tanto locales y federales, como funcionarios públicos estatales y municipales, y menos aún, los dirigentes de Morena, han leído y entendido correctamente el artículo primero constitucional, en particular su último párrafo. (Derecho de no discriminación) Creo igualmente que tampoco han leído la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pactos Internacionales de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores o ya de perdida, la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores.
Estos pésimos comentarios no pueden quedarse en una mera disculpa. En un partido política realmente democrático a Nayely Salvatori y Graciela Palomares ya les hubieran suspendido sus derechos. Pero ¿qué podemos esperar de un partido que ha encubierto a Cuauhtémoc Blanco y Fernández Noroña, acusados de violencia de género? Me parece ocioso y hasta demagógico querer llevar el caso ante la inútil y no pocas veces facciosa, Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, como lo han propuesta algunos Morenistas. Esta acción solo evadiría y minimizaría la gravedad del caso.
Lo que me parecería correcto, desde mi punto de vista, es que el caso fueran denunciado ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y posiblemente ante el INE. Así mismo, me parece que estos comentarios de ambas diputadas reflejan el fracaso de la supuesta revolución de las consciencias y la pésima formación política de dirigentes, funcionarios y militantes de Morena y muy probablemente, este sea un elocuente fracaso del flamante Instituto Nacional de Formación Política de Morena.
Tuvo mucha razón Albert Einstein al mencionar: ¡Triste época la nuestra! ¡¡Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio!

Tomado de Radio Fórmula