Quise curar tu ausencia
como se cura un empacho,
hojas de sauco
y tortilla de barro en el ombligo.
Quise curar la soledad
como se cura el mal de ojo,
aliviar estás ganas de verte otra vez.
Quise aliviar la nostalgia
como se curan las aves,
hilo de totomoxtle en la garganta
hasta escupir algún recuerdo tuyo.
Quise protegerme de ti
como las embarazadas del eclipse,
un alfiler en el corazón, un alfiler,
para ver si así logro sacarte de mí.
© Manuel Espinosa Sainos.
















